21 de noviembre de 2009 07:30 AM
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Uruguay   –  Interesante jornada sobre cordero pesado en frigorífico La Caballada

Más allá que los números no fueron los esperados, el hecho de obtener ganancias produciendo corderos en campo natural con suplementación para la producción de corderos pesados tipo SUL, en una de las sequías más impactantes en el este del departamento de Salto, dejó satisfechos a los productores participantes de esta iniciativa que tuvo como responsables al Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), la industria frigorífico Tacuarembó – Marfrig Group La Caballada y el equipo técnico "La Cimbra".

EL TELEGRAFO llegó hasta las instalaciones de la industria salteña, conociendo previamente números que reflejaban que la participación y trabajo conjunto de la institución lanera, más el apoyo de técnicos capacitados y la industria frigorífica, que suministró y financió la ración a descontar de los corderos comprometidos, responsabilizándose del final del negocio, permite a los productores ovinos apostar al cordero y lograr ganancias que en mejores condiciones climáticas e iniciando en tiempo y forma la suplementación, redundará en una producción rentable.
La implementación de este sistema se inició con el objetivo de apoyar a los pequeños y medianos productores del este de Salto –para el año próximo se pretende que se sumen otros de Paysandú y Artigas–, para que mejoren sus ingresos.
La propuesta piloto tenía también como finalidad, articular la cadena, vinculando los agentes y logrando acuerdos comerciales, incentivando la formación de grupos para potenciar el intercambio de experiencias, además de poner tecnologías en casa de productores para que se realice la transferencia de tecnolo de “productor a productor”.
SÍntesis
En esta propuesta piloto participaron 18 productores con 2.675 corderos, con lotes promedio de 149 ejemplares, el lote más chico de 50 y el más grande de 340.
Los productores brindaron a los animales un suministro diario de ración de 0,500 kilo (1,7% peso vivo), en un período de suplementación de 70 a 90 días invernales.
El nivel de proteína del alimento fue entre 16 a 18%, comprendiendo 15% pelet harina de soja y 85% cascarilla de soja.
La carga del campo natural fue de 8 a 10 corderos por hectárea, con una oferta del campo natural de 1.000 kilos de materia seca por hectárea más 6 centímetros de altura.
En dicha propuesta se indicaba que para el inicio el cordero debía tener un peso mínimo de 25 kilos, siendo en su mayoría lotes homogéneos de no más de 300 corderos. En cuanto al espacio del comedero para la alimentación, el mismo debe ser de 2 a 2,5 corderos por metro lineal, enfatizándose por parte de los responsables de la iniciativa, que no se debe descuidar la sanidad y monitorear permanentemente la majada, respetando horarios y rutinas.
Indicadores
Respecto a los principales indicadores productivos, la propuesta de ganancia diaria era de 0,150 kg/día, siendo el promedio obtenido de 0,091 (entendible por la dura seca del verano y las heladas del invierno), con un máximo de 0,159 y mínimo de 0,046.
El promedio de la carne producida en 114 días de suplementación, fue de 9,7 kilos, con 50,2 de ración y una eficiencia de 5,2 y una carga de 8 ejemplares por hectárea.
Resultados
El margen obtenido por cordero (tomando el promedio del lote) fue de U$S 13,67, con máximo de U$S 22,58 y mínimo de U$S 7,62. Esto sin considerar costos de: mano de obra (asignación de horas diarias), renta de la superficie ocupada en período, pago del 1% municipal por venta y costo de oportunidad del dinero invertido.
Entre los ingresos obtenidos, se destaca que el precio promedio en segunda balanza fue de U$S 2,36 por kilo, pesando las carcasas promedio de 14,6 kilos, siendo el ingreso obtenido por carne de U$S 34,37 por cordero, tomando como promedio el lote.
Conclusiones
En cuanto a los aspectos a destacar de las principales conclusiones obtenidas, se mejora el ingreso al productor, hecho que no es menor si se tiene en cuenta las adversidades climáticas.
A pesar de que se alargó el período de suplementación, se logra el objetivo de terminar todos los corderos (mayoría son de raza Merino). Se parte de un año piso, donde el aporte de campo natural fue muy pobre (250-300 kilos de materia seca por hectárea disponible).
Además, los responsables de la organización destacaron que se logra una interesante interacción con la industria, que se muestra receptiva a discutir propuestas.
Entre los aspectos a superar, se hace hincapié en mejorar la terminación y la uniformidad de los lotes, aunque también se aclaró que fue muy bajo el peso mínimo inicial (menos de 24 kilos).
Se debe realizar un buen ajuste de la carga a la disponibilidad del campo y preparar con tiempo el potrero para la suplementación.
Otros conceptos vertidos para mejorar son: monitoreos de peso, condición cada 20 días estrictos; incrementar la dosis de ración si el aporte del campo es pobre; proporcionar preparada la ración y con los nutrientes chequeados, comenzar con el acostumbramiento de los corderos desde el destete.

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