16 de octubre de 2016 12:45 PM
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Según la Bolsa de Rosario, el área sojera caería un 3 %

Mientras se ultiman los detalles para el arranque de una nueva campaña gruesa, anticipan 19,6 millones de hectáreas de soja, unas 600 mil menos que el año pasado. El fuerte retroceso sojero contrasta con el crecimiento del maíz. Óptimas condiciones climáticas para el cierre de la cosecha fina en le centro norte.

Según el último informe de la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa rosarina, la intención de siembra de soja 2016/17 se proyecta en 19,6 millones de hectáreas, mientras que la de maíz está estimada en 5,7 millones de hectáreas. “Un contexto positivo propicia la reincorporación de tierras para la agricultura, con espacio aún para crecer, calculándolas en casi 300 mil hectáreas”, destaca la entidad en su informe semanal.

En el pasado mes de septiembre, y con recargas apretadas, las labores de implantación de maíz comenzaron a ritmo lento. “El patrón de lluvias de la primera quincena de octubre da buenas señales para lo que resta del mes, con lluvias más importantes y extensas, acordes con el régimen de este período. Tras las lluvias del importante frente que irrumpió en la franja central se avanza a mayor ritmo. El avance de las labores de siembra cubre 1,5 M ha, 26% de una intención de 5,7 millones de hectáreas. Se mantiene la estimación de una suba de área del 18% respecto del año anterior”, agrega.

Cautela

En trigo, todavía falta bastante para superar etapas claves, “pero las recientes lluvias y las reservas de humedad en profundidad en la región pampeana permiten proyectar una producción de 13 millones de toneladas, porque después de realizar controles de enfermedades, se mantienen adecuadas condiciones de sanidad”. También se han reforzado las fertilizaciones y se observan buenos niveles de desarrollo, incluso en los lotes trigueros de zonas mediterráneas, que empiezan a recibir a tiempo el auxilio de las lluvias. El regreso de las lluvias tras las persistentes semanas de mayores temperaturas y viento, mantienen al cereal en carrera hacia una campaña prometedora.

La bolsa sostiene que para el trigo no se han efectuado ajustes significativos en la superficie implantada respecto de la estimación anterior. De esta forma, con 4,6 millones de hectáreas, el cultivo de trigo consolida un aumento interanual del área del 18%.

“En las principales regiones trigueras se mantienen las condiciones buenas a muy buenas, lo que permite proyectar un rendimiento nacional de 29,2 qq/ha. Si bien falta atravesar etapas claves para el cultivo, se proyecta una producción triguera en torno a los 13 millones de toneladas”.

El informe aclara que en el área central del país, la provincia de Santa Fe observa un desarrollo bueno a muy bueno en los cuadros sembrados. Hacia el norte santafesino, los avanzados, ya en espigazón, con las recientes lluvias se desarrollan sin problemas de déficit hídrico, y los problemas sanitarios de enfermedades de hoja están siendo controlados. Sobre el centro-oeste, en el área de influencia de Rafaela, los cuadros se observan sin amarillamiento, o con manchones afectados por el stress hídrico. Las últimas lluvias en el sur de la provincia también fueron muy oportunas para el trigo. El cereal transita el periodo crítico de espigazón, y predomina el muy buen estado de los lotes. Se afianzan las posibilidades de que la provincia alcance productividades promedio en torno a los 32 qq/ha.

El maíz pinta bien

La Bolsa sostiene la intención de superficie sembrada de maíz para la campaña 2016/17 en 5,7 millones de hectáreas, lo cual expresa una suba del 18% sobre el área maicera nacional cultivada en el ciclo pasado.

“Se está en presencia de una campaña con mejores valores en rindes de indiferencia que en los últimos años, a pesar de algunas recientes variaciones de precio que afectaron su relación con la soja. Por otro lado, el cultivo parte con excelentes reservas en profundidad y los pronósticos de largo plazo, que siguen el comportamiento de la fase fría, conocida como La Niña, señalan la debilidad del fenómeno, noticia que siempre es bien recibida por el cultivo. Aparte, las recientes lluvias que parecen marcar un cambio de escenario en octubre, han permitido que las labores de implantación avanzaran con mejor ritmo en esta segunda semana de octubre. El avance de la siembra maicera cubre 1,5 millones de ha, lo que representaría el 26% de las 5,7 millones ha estimadas como intención final para el maíz 2016/17”.

¿Y la soja?

En los próximos días comienza la campaña de soja 2016/17, para la que se proyecta una superficie de intención de 19,6 millones de hectáreas. “Más allá de algunas dudas, en campos que podrían volver a reincorporarse a la actividad agrícola en esta temporada, el escenario es favorable para la actividad agrícola que vuelve a tomar un rumbo expansionista”. En lo que respecta a la región pampeana, en general, las condiciones agroambientales son muy favorables. Se observan buenos perfiles de humedad y los pronósticos de lluvias señalan un período de mejor oferta de agua, más ajustado a la estadística de octubre. El comportamiento del Pacifico Ecuatorial señala un escenario en el que habría una “Niña” desenvolviéndose con menor gradualidad de la que se esperaba. Este sería más acotada y relajaría su influencia sobre Argentina, dejando de lado su papel determinante sobre los pulsos secos del verano.

El norte promete

En concordancia con su par rosarino, el último informe técnico del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el centro norte santafesino de la Bolsa de Comercio santafesina y el Ministerio de la Producción, son óptimas las condiciones climáticas para el cierre de la cosecha fina 2016, e “ideales” para el comienzo de la cosecha gruesa 2016/2017.

“Las precipitaciones registradas al comienzo de este período en toda el área de estudio, con montos pluviométricos que variaron entre 01 y 70 milímetros, acompañadas de buenas temperaturas medias, crearon condiciones muy favorables para los cultivares de trigo (en etapa de espigazón y comienzo de llenado de grano), girasol y maíz temprano implantados, permitiendo un óptimo crecimiento y desarrollo”.

El informe remarca que casi en su totalidad, los lotes destinados a siembra de soja de primera, fueron preparados con los controles de malezas realizados en condiciones ideales; dado los intereses puestos en la campaña.

“Los cultivares en sus distintos estados fenológicos, respondieron en forma favorable a las lluvias registradas, en una etapa de valiosa importancia, espigazón y llenado de grano. La buena a muy buena disponibilidad de agua útil y las temperaturas de medias a bajas, mantuvieron en el cultivo un estado general de bueno a muy bueno, con lotes puntuales excelentes en un 80 %, en estado bueno, con algunos lotes puntuales en estado regular el 18 % y el 2 % restante en estado regular, en particular en lotes complejos por la posición topográfica de los suelos”.

Luego de la recorrida semanal, Rubén Walter y equipo destacan que se observaron algunos lotes aislados con enfermedades foliares en las plantas, como mancha amarilla, septoria y roya, aunque no se observaron problemas sanitarios ni de plagas. A medida que fueron pasando los días, las condiciones ambientales registradas fortalecieron e hicieron sostenibles las muy buenas perspectivas en lo referente a los futuros rendimientos.

Agua disponible

Las precipitaciones registradas la semana anterior generaron muy buenas condiciones para los cultivares de trigo que expresaron en un 80 %, buena germinación, crecimiento y desarrollo. Con un muy buen stand y estructura de las plantas al igual que su condición sanitaria. El 20 % restante había expresado problemas en la germinación y el crecimiento, en especial en los departamentos del centro y sur del área de estudio, situación que fue variando visualizándose indicadores de mejoramiento y respuestas favorables ante una mejor disponibilidad de agua en los suelos. Comenzaron a realizarse tareas de control y aplicaciones ante cierto grado de enmalezamiento en los lotes.

“La buena a muy buena disponibilidad de agua útil en la cama de siembra permitió un buen avance del proceso de siembra de maíz que presentó un grado de avance del orden del 98 %. Representando aproximadamente 73.500 hectáreas sobre las intenciones de siembra de comienzo de campaña. Las condiciones ambientales que se registraron tras las precipitaciones ocurridas permitieron buenos nacimientos, óptimas germinaciones y fortalecimiento en el desarrollo de los cultivos implantados al comienzo de la campaña, no observándose síntomas como consecuencia de las bajas temperaturas ni por la presencia de insectos. Los cultivares implantados se encontraron en los primeros estadios fenológicos”, destacaron los especialistas.

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El trigo viene bien. En toda la geografía provincial, el cereal fue acompañado por buenas reservas de humedad.

Menos arroz

En el área arrocera de la provincia de Santa Fe el proceso de siembra ha logrado un grado de avance hasta la fecha del 30 %, representando aproximadamente unas 9.000 hectáreas, de las cuales el 80 % se concretaron en el departamento Garay y el 20 % restante en el departamento San Javier. Se mantiene la particularidad de que los productores y las grandes empresas fueron quienes han realizado la implantación, la que expresa un retraso interanual del orden de 15 puntos, con un panorama muy distinto al que se manifestó en informes anteriores. De hecho, se estima una disminución del 23 % en la intención de siembra respecto al período 2015/2016, por la situación climática en la etapa de recolección que influyó en la producción final. Situación agravada por los bajos precios obtenidos de la comercialización del arroz cáscara, que impactó fuertemente en el ánimo de los productores.

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Las precipitaciones registradas la semana anterior generaron muy buenas condiciones para los cultivares de trigo que expresaron en un 80 %, buena germinación, crecimiento y desarrollo.

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