13 de abril de 2010 09:28 AM
Imprimir

La faena de ganado bovino cayó más de un 20%

La faena de ganado bovino cayó un 20,8% si se tiene en cuenta que en febrero último apenas alcanzó a 965 mil cabezas, comparado con igual período del año anterior, mientras que la medición mes a mes muestra una caída del 12,3% indicó este viernes el último informe publicado por la Cámara de la Industria de la Carne, el Comercio y Afines de la Argentina (CICCRA).

Para llegar a un período en el que los volúmenes disminuyeron de manera sustancial, hay que remontarse a marzo de 2008, cuando estalló el conflicto entre campo y gobierno tras conocerse la Resolución 125, que incrementaban las retenciones a los granos en forma ajustable.

Según la CICCRA, la causa de semejante caída de los índices de faena obedecen ahora a la caída de la actividad de la industria frigorífica, consecuencia de la escasez de hacienda, consecuencia de la intensidad del proceso de liquidación de hembras observado desde finales de 2006 en adelante, lo que redujo el stock de madres y, por lo tanto, la parición de terneros.

El otro factor que jugó en un papel negativo fue el impacto de la sequía 2008-2009 que forzó la venta de hacienda en general (lo que acentuó la contracción del stock de madres) y que repercutió negativamente en los índices de preñez y de parición (acentuando la falta de terneros/as).

Pero para completar el cuadro, el otro factor que se sumó desde comienzos de este año fue el efecto estacional del clima (lluvias), que aumentó la disponibilidad de pasto para la hacienda y, al mismo tiempo, deterioró los caminos.

A la corta o a la larga, esta fase expansiva del ciclo ganadero se iba a revertir, fuera por un cambio de la política pública, a través del cual se le devolviera el atractivo a la actividad de cría de ganado vacuno, o por la insuficiencia de animales para sostener el proceso.

Por otra parte los niveles extraordinariamente elevados de faena que se registraron en 2007-2009 hicieron imposible sostenerse en los siguientes ejercicios, debido a que no eran producto de mejoras en la eficiencia productiva (preñez, parición, destete, etc.), sino de una progresiva reducción del rodeo vacuno.

Sin embargo, incluso en el primer bimestre del año actual la participación de las hembras en la faena total se mantuvo en niveles elevados.

Si bien es cierto que descendió con relación a los picos alcanzados en iguales períodos de 2008 y de 2009 (49,6% y 49,3%, respectivamente), en el primer bimestre de 2010 la participación de las hembras se ubicó todavía en torno a 46,5% del total.

Es decir, un guarismo sensiblemente inferior a los de años anteriores, pero aún muy elevado para poder afirmar que ingresamos en una fase de retención de hembras.

Consumo interno

La caída de la producción total y el crecimiento poblacional, hicieron que el consumo por habitante retrocediera desde 69,8 kilogramos/año en enero-febrero de 2009 hasta 55,2 kilogramos/año en enero-febrero de 2010 (-20,9% interanual).

En el primer bimestre del año, la faena total fue de 2,065 millones de cabezas aproximadamente y la producción de carne vacuna llegó a 446 mil tn r/c/h.

Es así que la relación para el mismo período del año pasado la actividad frigorífica vacuna registró una caída de 18,4% y la producción de carne un retroceso de 18,7%.

Enero-febrero de 2010 fue el peor primer bimestre de los últimos siete años, tanto en materia de faena como de producción de carne vacuna, al tiempo que los correspondientes a 2008 y 2009 fueron los mejores del período considerado.

Con esta realidad en la mano y diagnósticos incorrectos acerca de los factores que desencadenaron la escasez de hacienda y el proceso de aceleración inflacionaria en marcha, fue que el gobierno nacional decidió avanzar nuevamente sobre la operatoria exportadora en el último mes.

El objetivo perseguido es el de recomponer la oferta en el mercado interno, reasignando volúmenes que se iban a volcar a los mercados externos, con el fin de restar presiones inflacionarias, teniendo en cuenta la importancia que este producto tiene en la canasta de gastos de los hogares.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *