19 de octubre de 2016 16:13 PM
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Mejoran las perspectivas del tabaco en Misiones

Después de dos magras cosechas, productores confían que 2017 será el año del tabaco.

Este año las tareas se adelantaron casi un mes para evitar el clima extremo de diciembre. El clima acompañó y el resultado en las chacras fue óptimo. Las plantas están parejas, exhiben buen tamaño y hojas pesadas. De no mediar una granizada fuerte, se proyecta acopiar el año próximo 50 por ciento más burley que en 2016. Desde la Cooperativa Tabacalera advierten que será necesaria una sustancial mejora en los rindes en relación a la campaña pasada para poder sostener los contratos con los compradores. Productores piden que se use dinero del FET para subsidiar insumos.

“Este año el tabaco viene bueno y la verdad que los productores tabacaleros misioneros nos merecemos una buena cosecha, porque ya sabemos bien cómo duele perder el trabajo de todo un año en una sola noche por una pedreada, a mí me pasó los dos últimos años. Pero de balde nomás es quejarse, no queda otra que empezar de nuevo y esperar que esta vez no venga la piedra”, resumió Gustavo Da Silva, productor de Colonia Invernada, municipio de Caraguatay.

Los técnicos de la Cooperativa Tabacalera de Misiones (CTM) respaldan los dichos del colono. René Urbieta, ingeniero de campo de la CTM y presidente de la Comisión Técnica de Tabaco de Misiones (Cottaprom) explicó que en procura de evitar pérdidas cuantiosas como las que se registraron en los últimos dos años, para esta campaña se optó por adelantar un mes las tareas, con el objetivo de cosechar la mayor cantidad posible de tabaco antes de fin de año, cuando se vienen registrando los fenómenos climáticos más perjudiciales para el cultivo.

“Nuestro objetivo era llegar a agosto con el 70 por ciento plantado, cumplimos con esa meta. Este adelantamiento y el buen tiempo hicieron que muchos pudieran limpiar bien su producción, realizar tareas culturales en tiempo y forma, incluida una fertilización correcta. Se logró buen tamaño de plantas, lotes parejos, poca mortandad, que además pudo ser remediada reemplazando las plantas”, dijo.

El técnico reconoció que las dos últimas cosechas fueron muy pobres, con rendimientos muy bajos. “Nuestro anhelo es recuperar la productividad, todos nuestros cañones apuntan a esto, las visitas a lote que estamos haciendo están marcando una tendencia a un rinde bastante mayor. Tenemos una productividad media histórica de 1.500 kilos por hectárea, el año pasado estuvimos muy por debajo de eso, llegamos a 1.000 kilos, este año esperamos alcanzar 1.600 kilos por hectárea, si lo logramos el productor será el primer beneficiado”, remarcó.

Urbieta advirtió que en lo que queda hasta que llegue la cosecha, el productor tiene que cumplir con las actividades culturales: un último fertilizado, los aporques, el despunte en el momento justo y tratar de tener todo en condiciones para que la cosecha sea rápida y eficiente.

El presidente de la Cottaprom destacó que al adelantarse los tiempos de las tareas culturales en las chacras, es necesario que también se adelante el inicio del acopio, lo que no será sencillo porque antes hay que acordar los precios, trámite que no suele ser sencillo ni rápido. “Tenemos estudios que indican que cuando el tabaco está mucho tiempo en el galpón pierde calidad y kilos. A comienzos de febrero a más tardar deberíamos dar inicio al acopio para que el tabaco que se plantó primero pueda ser entregado sin problemas y después no haya demasiado material acumulado para entregar”, indicó.

Por su parte Jorge Kappaunn, presidente de la CTM, advirtió que resulta urgente elevar la productividad del tabaco misionero, ya que las empresas compradoras vienen advirtiendo que si no se cumple con una cuota de alrededor de 30 millones de kilos, no resulta viable comprar en Misiones. Este año ni siquiera se llegó a los 20 millones de kilos y, de no mediar inconvenientes, el año próximo se acopiarían entre 28 y 29 millones.

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