13 de abril de 2010 03:14 AM
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Es hora del rebote para la soja

En este problema del aceite de soja dirigido a China, vale recordar que la moneda tiene dos caras visibles

Está claro que el golpe al gobierno es la respuesta a los problemas de importación de productos chinos y del maltrato recibido por parte de nuestras autoridades en ocasión de abortado viaje presidencial.
Pero no hay que dejarse llevar, únicamente, por lo que se ve. China desea, además, reducir los precios de los aceites. Y para ello quiere hacer valer su condición de mega-comprador.
En este problema del aceite de soja dirigido a China, vale recordar que la moneda tiene dos caras visibles.
Por una parte, China resulta ser el principal importador de aceite del mundo. Y por otra, la Argentina se constituye como el mayor exportador mundial.
Estamos, entonces, en presencia de dos grandes jugadores.
Con relación a China, vale decir: lo que por un lado es una fortaleza, la verdad es que, por otro, se convierte en debilidad.
¿Qué significa ello? Pues bien, que por un tiempito puede hacerse el “caprichoso” como forma de lograr una reducción en los precios internacionales.
Pero que a la larga, la taba se le dará vuelta pues no va a disponer de aceite ya que no es fácil encontrar un origen diferente al argentino.
Es casi imposible que China logre aumentar sus compras provenientes de EE.UU. como forma de reemplazar las procedentes de la Argentina. Allí no hay.
Algo similar ocurre con Brasil, su otra posibilidad. Las exportaciones de Brasil giran en torna a 1,50 millones de toneladas de aceite de soja. Con este volumen no podría abastecer las necesidades de aceite de soja.
China busca amortiguar los precios. Así es la cosa y para ello muestra sus dientes.
Si su estrategia es ésta, ya debe estar tomando en cuenta que la Argentina no va a soltar, así como así, grandes volúmenes a precios bajos. ¿Por qué?
Pues porque los productores pueden demorar las ventas sin mayor problema dada la situación financiera que pasan. Una vez vendida una parte mínima, están en condiciones de aguantar hasta que los precios levanten.
En su ayuda, están los silos bolsa.
A su vez, los industriales no se van a ver empujados a vender aceite a cualquier precio pues si es mucho el aceite que se acumula en sus fábricas dejan de comprar poroto de soja, cosa que por otra parte les resultará sencilla dado que los productores al mismo tiempo demorarán las ventas.
Por ello, uno se pregunta si, en rigor de verdad, la madre del borrego está más bien en “ubicarnos” y hacer que negociemos, revisando las políticas de importación de productos industrializados chinos.
Sea lo que fuere la realidad es que el punto de máxima en la oferta está entrando en su ocaso.
Cerca de un 35% de la superficie se encuentra levantada. Más bien, lo que está en el campo es soja de segunda. Por lo menos en lo que a la zona núcleo se refiere.
Estamos pasando el momento más terrible en términos de estacionalidad de precios.Manuel Alvarado Ledesma

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