20 de octubre de 2016 13:05 PM
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Experto internacional destaca avances en Bienestar Animal de sector porcino chileno

“Chile es un país pionero en América Latina en Bienestar Animal” resalta el experto colombiano en Bienestar Animal Ricardo Mora, quien se encuentra en nuestro país para participar en el Curso “Capacitación de Bienestar Animal en Producción Porcina” organizado por la Asociación Gremial de Productores de Cerdos de Chile (ASPROCER) y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

Hoy nuestro país ocupa el primer lugar en el continente en el ámbito de Bienestar Animal, según el ranking WAP (Protección Animal Mundial). Esto gracias al trabajo público privado que se ha realizado, al esfuerzo de los productores, a las normativas existentes y a la existencia de una autoridad que fiscaliza el cumplimiento de estas.

 

Y precisamente en el contexto de este trabajo mancomunado, se realizará mañana este curso intensivo que responde a la exigencia de capacitación como requisito para la certificación. La jornada cuenta con reconocimiento del  SAG, organismo que entregará una certificación con vigencia de 12 meses a los participantes que aprueben el examen final, cumpliendo los requisitos detallados en el artículo 5 sobre capacitaciones del decreto N° 28 sobre protección de los animales durante su producción industrial.

 

La ponencia central del encuentro estará a cargo del Dr. Ricardo Mora, gerente regional en programas veterinarios para América Latina y el Caribe de la WAP (Protección Animal Mundial). Es zootecnista en ciencias animales con más de 15 años de experiencia en Producción Porcina y Bienestar Animal (BA) y con 8 años de experiencia como profesor en distintas universidades de Colombia

 

Consultado respecto a cómo evalúa a Chile en el ámbito de bienestar animal en la industria porcina, el especialista destacó que  “Chile es uno de los países de América Latina pioneros en el tema, que además ya que está pasando de la legislación a la práctica”.

 

Añadió que  la “obligatoriedad de un curso para que las personas encargadas de bienestar animal en los  sectores productivos puedan ejercer este trabajo adecuadamente me parece algo muy interesante, muy responsable y muy  bien planeado”.

 

“Recordemos que en estos cursos -y en particular en éste que están organizando ASPROCER y el SAG- es importante entender que no solo vienen a recibir conocimiento de parte de los capacitadores sino a compartir experiencias, lo cual lo hace mucho más enriquecedor. Por eso, creo que Chile va muy adelantado. Iniciativas como estas permiten que los productores se conozcan entre sí; pero lo más  importante- insisto- es que compartan experiencias, ya sea positivas o de lecciones aprendidas, aspectos a evitar para que puedan implementar el bienestar en granja, transporte y sacrificio”, precisó.

 

Acerca de cuáles son los principales desafíos en bienestar animal  en la granja, transporte y sacrificio en nuestro país, explica que  para Chile el principal desafío ahora es lograr implementar  el decreto o la ley de forma práctica,  realizando los cambios  paulatinamente. “Si bien  es un documento  general (la norma), para los productores es necesario llevarlo a la práctica. Y eso  solo se hace viviéndolo directamente, es decir haciendo los cambios  respectivos.  Pero el  principal desafío es el cambio de actitud de los productores,  de  los consumidores y todos quienes están relacionados con el tema”.

 

Añadió que con los productores el principal cambio es empezar a implementar y  perder el miedo: “El BA no  es algo que venga en  contra de la productividad, sino al contrario es algo que viene a beneficiarla y abrir nuevos mercados”.

 

“Me atrevería a decir que en granja es empezar a implementar en el día a día, que se convierta en una forma de operar, en un comportamiento más que en una práctica.  Que se convierta en un comportamiento  típico de las personas a cargo  en granja”, enfatizó el experto colombiano.

 

En cuanto a transporte y sacrifico,  explicó que la implementación de buenas técnicas de transporte, la utilización de  densidad adecuada y garantizar la insensibilización previa al sacrifico son factores  que más que con el BA están ligadas a la calidad de carne. Por lo tanto son mejoras productivas.

 

-¿Cuál es a su juicio el impacto del factor consumidor en la industria, en la perspectiva del bienestar animal? ¿Cómo enfrentarlo?

R: Hoy nos enfrentamos a un consumidor cada vez más preocupado del origen, de dónde viene los alimentos que consumen, y en ese orden de ideas, la sostenibilidad, la calidad  y el bienestar  animal forman parte de este concepto. El consumidor de hoy no quiere entrar en la discusión de ser vegetariano o vegano o consumidor; simplemente  quiere seguir sus hábitos alimenticios normales o naturales  sin sentirse culpable, ni por daño al medio ambiente ni por sufrimiento a los animales. Por lo tanto, estas políticas, estas prácticas, van enfocadas  a entregarle al consumidor lo que necesita: un producto de  alta calidad, producido de forma responsable y en el que no exista sufrimiento de los animales. Son cosas  que se pueden lograr y que no van necesariamente en contra de la productividad. Simplemente son parámetros y como lo decía ya un viejo dicho “el cliente siempre tiene la razón” y la industria trabaja  para satisfacer las necesidades de un cliente cada vez más informado y preocupado por aspectos como el bienestar animal.

 

¿Cuáles son los principales aspectos por los que tiene que velar la industria porcina chilena en bienestar animal, en el escenario actual?

R: Creo que más que separar por aspectos, de lo que se tiene que preocupar es por llevarlo a la práctica. No saca nada con tener una ley muy bonita, muy interesante, muy bien planeada de acuerdo a los lineamientos internacionales de la OIE, sin que nada de  esto se cumpla en el día a día y en la práctica. Por lo tanto,  creo que  los principales aspectos son la implementación de cosas sencillas que no necesariamente implican una inversión de dinero.

Tal  vez el cambio más difícil es el de paradigmas o de costumbres, de comportamientos humanos. Yo quiero motivar a todos los productores chilenos a que  tengan una actitud abierta hacia el tema del bienestar animal. No es algo que se hizo para cerrar la industria  ni  para generar barreras no arancelarias, es algo  en lo que -por el contrario – encontrarán mejores parámetros productivos.  Y estoy seguro que una vez que empiecen o sigan implementando bienestar animal en sus sistemas de producción van a quedar muy conformes.

Eso es lo que ha pasado en muchos de los países y hay que aprovechar que en nuestra latitud no se implementó  como ocurrió en Europa donde fue por normativa regulatoria como por ejemplo la eliminación de jaulas de gestación. Con  eso vamos un paso adelante, pudiendo hacerlo de forma voluntaria  y pudiendo tener la  oportunidad  de evaluar con  números cuál es el sistema que más le conviene a mis animales. Además no nos podemos alejar de una realidad: animales que están bien cuidados y sanos seguramente son animales que producen más y les generan mejores beneficios económicos al productor.

 

– ¿En qué se debe hacer hincapié, a su juicio, en materia de capacitación en este ámbito?

El ámbito e capacitación es muy grande. Esta  experiencia de capacitación con ASPROCER y el SAG genera muchos aspectos nuevos e interesantes en los  cuales se puede profundizar.

Creo que todos lo relacionado con  manejo animal y comportamiento  es muy importante porque como  productores muchas veces desconocemos nuestro activo más importante que son los  animales: cómo se comportan, qué les gusta, qué no les gusta, cuándo nos comunica  que tiene hambre, calor, frío, enfermedad…  aprender a conocerlo me parece  muy importante.

En segundo lugar, creo  es clave quitar algunos mitos sobre la  forma cómo se manejan los animales o revisar  cómo -por tratar de hacer las cosas más rápido- empezamos a presionar mucho más a los animales. Se puede hacer un manejo tranquilo y adecuado que genera más ganancias económicas porque  hay menos pérdidas por golpes, hematomas, fracturas y caídas. Y seguramente,  va a ahorrar  mucho más tiempo y dinero por mejor uso de las instalaciones, manejo  de los tiempos y movimientos en granja y transporte.

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