21 de noviembre de 2009 03:41 AM
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Entre grillos e isocas

En Venado Tuerto y Pergamino detectaron la presencia de ambos insectos. Advirtieron por posibles pérdidas.

Los servicios técnicos y de alerta sanitaria del INTA Pergamino y del INTA Venado Tuerto detectaron la presencia de grillos subterráneos, una plaga que tiene el potencial de generar fuertes pérdidas -en las primeras etapas del cultivo de soja- sino se controla en forma eficaz.

Los grillos subterráneos, que tienen un tamaño similar a los grillos comunes y son de color marrón claro, cortan las plántulas de soja, girasol y maíz durante la noche. En algunos lotes, la agresividad de este insecto hizo necesaria una resiembra.

El Ing. Agr. Nicolás Iannone (INTA Pergamino) explica que las aplicaciones de insecticidas nocturnas son la clave para controlar a los grillos. "Porque es de noche cuando los bichos salen afuera de la cueva", precisa Iannone.

Para saber si el lote necesita un tratamiento de control de grillo hay que mirar la cantidad de montículos que hay en el suelo , porque indican la ubicación de las galerías subterráneas en las que viven los grillos. "Si hay más de 3 montículos por metro cuadrado se recomienda aplicar un insecticidad de comprobada eficacia", advierte Iannone.

En cambio, si la densidad de montículos es inferior a la que se acaba de precisar, y las noches todavía son frías es conveniente esperar hasta que la temperatura nocturna se incremente. Siempre y cuando, la plaga no esté ocasionando daños significativos.

De huevos y larvas

El otro peligro inminente para la soja es la isoca bolillera, que comenzó a encontrarse en los campos de la zona núcleo. Por ahora se están detectando larvas, pequeñas larvas y huevos. Pero en las próximas dos semanas la infestación de está plaga podría ser mucho más seria.

En este caso, es muy importante no apresurarse. Los técnicos del INTA aseguran que si se hace el control mientras todavía persisten los huevos, probablemente en diez días será necesaria una nueva aplicación para controlar las nuevas larvas que van a nacer. Por eso es recomendable "demorar" el control hasta observar el inicio de los cortes de brotes, peciolos y tallos tiernos.

Otra cuestión importante es utilizar insecticidas que tengan un mínimo impacto sobre la fauna benéfica.

"Es una herramienta gratuita que necesitamos, en forma imperiosa, para no dejar liberado el camino a una nueva infestación -generaciones superpuestas de la plaga- por la desaparición de los enemigos naturales de la isoca", concluye Iannone.

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