29 de octubre de 2016 01:43 AM
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Control y monitoreo de babosas y bichos bolita

Soy ingeniero agrónomo, asesor en la empresa Agroestudio Viento Sur SRL en el sudeste de Buenos Aires, socio de Aapresid y de Aappce (Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos). Hace veintiséis años se comenzaron a implementar los primeros lotes en siembra directa en nuestra zona. Con éxitos y fracasos se fue avanzando y […]

Soy ingeniero agrónomo, asesor en la empresa Agroestudio Viento Sur SRL en el sudeste de Buenos Aires, socio de Aapresid y de Aappce (Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos). Hace veintiséis años se comenzaron a implementar los primeros lotes en siembra directa en nuestra zona. Con éxitos y fracasos se fue avanzando y adaptando esta tecnología de procesos como un nuevo paradigma que nos llevó a disminuir la erosión eólica que sufríamos en nuestros suelos y, en casos puntuales, también la erosión hídrica, logrando un sistema que, a base de cobertura de rastrojos y rotación de cultivos permitió seguir produciendo en agricultura continua sin degradar los recursos.

Como siempre sucede ante cambios tan grandes se fueron evidenciando beneficios y complicaciones. En 2000 comenzamos a realizar el monitoreo de babosas en presiembra de los cultivos de maíz, girasol, soja y colza en siembra directa de la mano de Eduardo Fernández Palma y Gustavo Almassio, los pioneros en el tema, que habían comenzado a observar el daño de esta plaga en cultivos de girasol unos años antes y se abocaron a diseñar un monitoreo adecuado.

Unos años después comenzaron los problemas con bichos bolita en situaciones similares, lotes con alta cobertura de rastrojo y varios años en siembra directa, lo que le brinda refugio, humedad y comida a estas plagas, a las cuales les gusta salir de noche a roer los cotiledones y tallos de las plántulas al momento de la implantación, y caminar poco, por lo cual realizamos el monitoreo hectárea por hectárea y dirigido a los refugios diurnos para identificar las zonas problema y así apuntar a un manejo integrado y sectorizado. Durante el trabajo a campo también observamos la presencia de la fauna que habita en la superficie y en los primeros centímetros del suelo, entre ellos se encuentran los cárabidos, quienes son predadores y controladores biológicos de babosas y bichos bolita, los debemos conocer para poder protegerlos y trabajar en conjunto en busca de un equilibrio adecuado.

Esteban Bilbao
Esteban Bilbao.

El análisis de las últimas diez campañas de monitoreo nos muestran un promedio del diez por ciento de la superficie con problema de babosas y del cuarenta y cinco por ciento con problema de bichos bolita. De ahí la importancia de saber dónde es necesario realizar un control químico y cuál es la dosis precisa a utilizar.

Los umbrales de acción definidos para estas plagas son orientativos y debemos aplicarlos artesanalmente en cada caso.

 

Nuevo escenario

De la mano de estas situaciones puntuales y con el aumento actual de las gramíneas en la rotación a nivel país, se va a favorecer el equilibrio del carbono en los suelos, con mayor cobertura de rastrojos y ambientes más propicios para el desarrollo y el aumento de las poblaciones de babosas y bichos bolita, por lo que es probable que sea un problema emergente en nuevas zonas. Cada año, y cada lote se presentan situaciones distintas por clima, cultivo antecesor, historia de manejo de estas plagas, lo cual nos lleva nuevamente a realizar el monitoreo pre-siembra, ya que no hemos logrado generar indicadores que nos ayuden a predecir qué sucederá en un lote un año en particular.

Para tomar las decisiones adecuadas es de suma importancia trabajar en la profesionalización del manejo de estas plagas, como de todas las decisiones que tomamos en el campo.

Por todo esto, mostremos el pulgar hacia arriba a la profesionalización y digámosle chau a los cinco dígitos oscilantes.

Fuente:

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