29 de octubre de 2016 12:47 PM
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“Hay una mayor apuesta tecnológica en la siembra”

. Lo asegura Andrés Blaquier, gerente general de La Biznaga (Grupo Ledesma), que maneja más de 50.000 hectáreas en Buenos Aires y Entre Ríos.

1 – ¿Cómo analizan el nuevo escenario para los negocios agropecuarios?

Hay dos contextos, el nacional y el internacional. Comencemos por el primero. Es evidente que con la quita de las retenciones el impulso que se le dio al campo es enorme. Nosotros sembramos más hectáreas con doble cultivo y estamos utilizando más tecnología porque hay una muy buena relación insumo producto; por ejemplo, en fertilizantes, en comparación con lo que venía pasando en los últimos cinco años.

 

2 – Es un contexto en el que lo que invierte el productor al sembrar lo gana al momento de cosechar.

Si. Hay una buena tasa de retorno de la inversión que se hace al momento de implantar el cultivo. Vale la pena apostar. Además el productor se siente respaldado en vez de agredido. El campo está acostumbrado a hacerse cargo de los mercados y enfrentar los desafíos climáticos, lo que se pide es que no pongan palos en la rueda.

 

3 – ¿Es una buena oportunidad para recuperar sustentabilidad?

La tecnología apunta a un mayor rinde pero también implica un uso más eficiente del agua, más fotosíntesis, más captura de dióxido de carbono del aire para convertirlo en materia orgánica. La inversión en fertilización, además, sirve para mantener la fertilidad del suelo y las nuevas semillas no solo suponen más rinde, también un menor uso de agroquímicos.

 

4 – ¿Cuándo va a impactar este mejor marco económico para el agro en las economías regionales?

La verdad es que los productores están muy endeudados y este año una parte de lo que se está recuperando se destina a pagarle al banco. También a hacer una agricultura con mejor tecnología y no seguir encerrados en la estrategia del refugio en la soja porque no se podían sembrar otros cultivos. El derrame, o el mayor movimiento económico en las localidades vinculadas a la agroindustria, se va a dar en los próximos dos años.

 

5- ¿Cómo están analizando la evolución de esta campaña?

En primer lugar, se pudo sembrar menos trigo del que se pensaba por la influencia de las lluvias. Estimamos una cosecha de unas 15 millones de toneladas del cereal y un repunte muy importante en la producción de maíz, quizás con unas 35 millones de toneladas. Se va a sembrar menos soja, pero es necesario para rotar.

 

6 – ¿Qué perspectivas analizan sobre la evolución de las cotizaciones de los granos?

Es lo quedó pendiente del contexto internacional, que hablábamos al comienzo. En el mundo en este momento sobra trigo y maíz. En este último caso por los tres “cosechones” seguidos de Estados Unidos, el primer productor mundial. En China aseguran que tienen un stock de 220 millones de toneladas de maíz y en su mercado interno consumen unas 120 millones de toneladas anuales. Por eso el precio del maíz se mantendría bajo, lo mismo que el del trigo.

 

7 – ¿Qué puede pasar con la soja en el mediano plazo?

Por la situación del maíz, es probable que los farmers en Estados Unidos siembren más soja. En este momento y con estos números, el maíz no es negocio en EE.UU.. Pero hay otras variables que pueden mitigar el impacto de este escenario sobre la cotización de la soja: por ejemplo, hay una gran sequía en Indonesia que influye en la producción de aceite de palma. Esto implica que se va a usar más soja para hacer biodiésel. Durante los próximos meses, es probable que haya más volatilidad en el precio de la oleaginosa.

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