31 de octubre de 2016 02:32 AM
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“La listeria, nuevo patógeno emergente en granja” AGROPAL

La listeria es un microorganismo de gran importancia en la producción de leche, pues puede causar listeriosis, enfermedad que afecta a animales y a personas. La listeriosis es un enfermedad de transmisión alimentaria que afecta a niños y adultos, siendo especialmente susceptibles las mujeres embarazadas, las personas con problemas de salud y los ancianos. Su […]

La listeria es un microorganismo de gran importancia en la producción de leche, pues puede causar listeriosis, enfermedad que afecta a animales y a personas.

La listeriosis es un enfermedad de transmisión alimentaria que afecta a niños y adultos, siendo especialmente susceptibles las mujeres embarazadas, las personas con problemas de salud y los ancianos. Su tasa de mortalidad es alta, alcanzando el 30% y en la mayoría de los casos el alimento causante de la infección es la leche o los productos lácteos derivados de ella.

El método principal de prevención de ésta enfermedad en humanos es produciendo una leche libre de listeria, haciendo necesario ejecutar rutinas adecuadas de limpieza y desinfección de las instalaciones así como evitar la introducción de la bacteria en la alimentación de nuestro ganado.

 

Cuadro clínico

En vacas, ovejas y cabras la listeria causa un cuadro clínico cuya sintomatología incluye problemas reproductivos con abortos, retención de secundinas, partos prematuros, además de signos nerviosos como posiciones anormales de la cabeza, mandíbula caída, movimientos en círculo, reposo sobre el costado, depresión, y finalmente muerte. El ganado ovino es el más sensible a la listeria, presentando los síntomas clínicos de forma aguda y llegando a altas tasas de mortalidad en el rebaño.

Cuando los animales ingieren listeria comienzan a excretarla en la leche, pudiendo aparecer la bacteria en el tanque antes de que veamos casos clínicos.

Si la cantidad de listeria ingerida es baja puede que no aparezcan síntomas en los animales pero que nos encontremos de forma continua el microorganismo en la leche del tanque. En cualquier caso la listeria tiene efecto acumulativo, si los animales consumen la bacteria de forma continuada tarde o temprano desarrollarán los síntomas.

La listeria se acantona o aloja en la ubre de los animales y puede ocasionar mastitis. Además en ciertos animales la excreción de listeria se hace crónica y aunque eliminemos el foco de ingestión de microorganismos seguiremos teniéndolos en el tanque.

 

Tratamiento

El tratamiento de la listeriosis es poco eficaz y debe realizarse de manera temprana, los medicamentos utilizados son diferentes antibióticos por lo que tenemos el problema añadido de que tienen un tiempo de espera en leche. No existe vacuna.

Prevención:

  • Alimentación:La listeria se encuentra de manera natural en el medio ambiente, principalmente en la tierra, por lo que un modo de evitar su ingesta por los animales es realizar una buena limpieza de las zonas en las que se alimenta el ganado y se prepara el carro, evitando lo máximo posible el paso con maquinaria que pueda ensuciar la zona. También es muy importante no alimentar a los animales con forraje que contenga tierra y realizar un ensilado correcto.

    La principal fuente de contaminación son los silos en malas condiciones. Por eso es vital que estos contengan la menor cantidad de tierra posible, ajustando correctamente la altura del corte y cuidando el hilerado. Además se debe llegar lo antes posible a un pH óptimo (por debajo de 4,5) para que listeria no tenga la posibilidad de multiplicarse. Para ello es fundamental el uso de un buen plástico de ensilado que puede complementarse con diferentes productos como inoculantes de silo o acidificantes que nos ayuden a alcanzar el pH adecuado.

  • Higiene:Además de todo lo mencionado anteriormente sobre cómo evitar que los animales ingieran y excreten listeria, es de gran importancia realizar una correcta limpieza de las superficies que están en contacto con la leche: pezoneras, tuberías o tanques de la leche, entre otros.

    Este microorganismo puede llegar a la leche por contacto con superficies y utensilios que estén contaminados.

    Tiene la capacidad de sobrevivir y crecer en un rango de temperatura que abarca desde los -0,4º a 45ºC. Hay que tener en cuenta que cuando el proceso de lavado y desinfección no es el adecuado, las bacterias puede formar biopeliculas o biofilms secretando una sustancia similar a un moco con efecto adhesivo y protector que evita que su eliminación.

    Cuando la leche se almacena en un tanque refrigerado, la listeria puede seguir creciendo en él y formar las biopeliculas anteriormente descritas, por lo que si no realizamos una limpieza exhaustiva seguiremos teniendo positivos aunque los animales estén libres de la bacteria. Para deshacernos de ella debemos limpiar con detergentes ácidos y alcalinos autorizados de buena calidad y en la dosificación adecuada, y utilizar peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) para eliminar los biofilms.

    No existe una relación entre la bacteriología de la leche y la presencia de listeria en ella, es decir, podemos tener una leche con un recuento bacteriano muy bajo pero positiva a listeria.

 

Conclusión

Dados los graves efectos que tiene en la salud pública, las pérdidas económicas y otras repercusiones que causa tanto al ganadero como a la industria, la listeria es un patógeno emergente de gran importancia que debe combatirse y prevenirse, teniendo siempre presente que la realización de un buen ensilado acompañada de una correcta limpieza y desinfección se convertirán en los mejores aliados para evitar que la enfermedad se introduzca en las explotaciones y las ataque con lamentables consecuencias

Fuente:

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