1 de noviembre de 2016 23:54 PM
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Enriquecimiento Microbioano Estratégico: la segunda generación de bioinsumos viene en camino

Nuevo enfoque en el área de microbiología aplicada al agro.

Una de las tendencias de trabajo presentes actualmente en el área de microbiología aplicada al agro es la denominada “enriquecimiento microbioano estratégico”, por medio del cual se pretende que las semillas sean introducidas al suelo con un pool de microorganismos adaptado a los requerimientos biológicos de un sitio específico.

“Antes se buscaba en laboratorio microorganismos que pudiesen cumplir determinadas funcionalidades. Ahora se están evalúan grandes poblaciones microbianas a campo”, explicó el investigador de Nitragin (Monsanto BioAg), Martín Díaz-Zorita, en un artículo publicado por InfoCREA.

“En los últimos años los costos de las evaluaciones genómicas se han abaratado muchísimo, de manera tal que un laboratorio que antes podía estudiar el genoma de un solo microorganismo, ahora puede estar evaluando mil de manera simultánea”, añadió Díaz-Zorita, quien fue profesor adjunto de la Cátedra de Cerealicultura de la Fauba e investigador del Conicet.

Actualmente las principales compañías desarrolladoras de bioinsumos están evaluando un gran número de bacterias y hongos, de origen natural, con el propósito de detectar a aquellos que promuevan la protección contra enfermedades y plagas (biocontrol), además de la fertilidad (nutrición) y productividad de los cultivos (bioproductividad).

“Los microbiologíase prueban inicialmente en condiciones de campo –ya no más en laboratorio– para explorar el impacto directo en situaciones reales; el primer filtro para seguir evaluando o descartar un microorganismo es si el mismo tiene una influencia en el rendimiento del cultivo”, indicó Díaz-Zorita.

“Como no es posible patentar seres vivos (de origen natural), la mayor parte de la investigación de avanzada en microbiología se desarrolla a puertas cerradas; los congresos en la materia se han transformado en intercambios limitados porque nadie comparte información abiertamente sin reservas de confidencialidad”, comentó el investigador.

Las evaluaciones están orientadas a obtener microorganismos que, en un 75-85% de los casos, permitan mejorar rindes en soja y maíz en un 2% a 4% respecto del testigo. Si bien en casos particulares puede no parecer mucho, los nuevos pooles microbianos empleados a gran escala implicarían la posibilidad de generar ganancias considerables de productividad nominal.

“Estas tecnologías se estima que estarán disponibles comercialmente hacia 2025 o quizás un poco antes si hacemos esfuerzos en esa dirección. Es importante aclarar que las mismas no serán empleadas como insumos individuales, sino en el marco de un enfoque agrícola sistémico, es decir, integradas con otras soluciones de mejoras en la producción”, concluyó Díaz-Zorita.

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