5 de noviembre de 2016 11:19 AM
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Gerardo Ramos: “Sin tecnología, la agricultura sustentable no funciona”

El director de Investigación y Desarrollo de Syngenta es optimista con la consolidación de la industria

Sencillo y amable, como lo marca su origen uruguayo, el director global de Investigación y Desarrollo de Syngenta, Gerardo Ramos, cree que la industria de semillas y agroquímicos tiene que encontrar soluciones sustentables para los productores y la sociedad. Reconoce que eso no es fácil, pero es optimista. Eso es lo que transmitió durante su visita al país, esta semana, para participar del lanzamiento que hizo la compañía de un fungicida para las enfermedades de fin de ciclo de la soja.

¿Cuál es la estrategia hoy de Syngenta?

Gerardo Ramos, director global de Investigación y Desarrollo de Syngenta
Gerardo Ramos, director global de Investigación y Desarrollo de Syngenta. Foto: Ricardo Pristupluk

-¿A las empresas se les hace cada vez más difícil invertir en Investigación y Desarrollo (I&D)?

-Sí, por la situación que describía. También influyen el cambio climático y la evolución de los hábitos del consumidor. En Syngenta invertimos 1400 millones de dólares al año, lo que equivale a casi el 10% de ventas. Desde mi punto de vista tenemos el pipeline más avanzado. De todas formas, la consolidación de la industria que se está viviendo en estos momentos está catalizada por la necesidad de invertir en tecnología. La agricultura sustentable sin tecnología no funciona. Hay que buscar las formas en que las compañías que tienen como objetivo el éxito comercial, también lo hagan con la responsabilidad social y que haya inversión para la investigación y el desarrollo.

 

¿Hay demoras en esa consolidación?

-¿Los reguladores pueden tener algún prejuicio sobre la industria que demore ese proceso?

-No creo. Lo que más influye es la dimensión del proceso de consolidación. Imagínate que seas regulador y tengas que decidir sobre la fusión de Dupont y Dow o Bayer con Monsanto. Son grandes compañías. Tú también te tomarías el tiempo máximo que te ofrezca el sistema. Eso ocurre también con otras industrias, no sólo con la nuestra.

 

Si le tuviera que anticipar a un productor los próximos lanzamientos disruptivos que ofrecerá la industria ¿qué le diría?

-Depende de los segmentos. Si tomamos los herbicidas, el problema de la resistencia es muy grave y el uso de herbicidas totales técnicamente va a requerir una solución disruptiva. Nosotros introdujimos el año pasado en Estados Unidos y en la Argentina el biciclopirona, que es probablemente el mejor herbicida selectivo en maíz que es una mezcla de cuatro productos químicos con cuatro modos de acción. Eso da la pauta hacia donde vamos nosotros: controlar la resistencia en malezas. En fungicidas, el ciclo de procreación y resistencia de los hongos es enorme, por eso es importante tener un portfolio que combine diversos modos de acción. En insecticidas es diferente, el mercado de muy amplio espectro se va a poner muy difícil. Van a surgir productos enfocados en pestes particulares, con enfoque selectivo. Nuestra compañía, además, está trabajando mucho en biológicos, con tecnología de punta basada en RNA, un sistema que permite controlar un insecto particular. Va a precisar diez años para que llegue al mercado, pero puede tener un efecto disruptivo.

 

-¿Y en eventos biotecnológicos?

-Hay un desarrollo en edición de genes. Es una forma muy avanzada de producir cambios genéticos puntuales en un genoma dado. Esa tecnología puede revolucionar el mejoramiento de semillas. En lugar de hacerlo al azar o producirla por métodos artificiales con esto se puede lograr el cambio buscado y luego amplificarlo con el mejoramiento tradicional.

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