8 de noviembre de 2016 12:00 PM
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El Gobierno estableció licencias no automáticas para agroquímicos

Es un reclamo que venía formulando CIAFA desde hacía meses,debido al aumento de las importaciones.

El gobierno nacional dispuso establecer licencias no automáticas para la importación de ciertos agroquímicos en una resolución de la Secretaría de Comercio, señalando que es “necesario efectuar ajustes (…) con el objeto de actualizar el universo de mercaderías alcanzado por el régimen de LNA de Importación”.

Entre los agroquímicos incluidos en la medida, también se incorporan las materias primas para la elaboración de herbicidas, fungicidas y glifosato granulado, así como los herbicidas 2,4-D, atrazina, glifosato, lactofen, dicloruro de paraquat e imazetapir; los insecticidas cipermetrina, acetamiprid, imidacloprid y abamectina; el fungicida oxicloruro de cobre; y el fitorregulador hidrazida maleica.

Para poder ingresar al territorio nacional alguno de estos productos, se deberá solicitar ante la Afip una autorización especial con el objetivo de tramitar las Licencias No Automáticas. Las solicitudes, además de ser evaluadas por la Afip, recibirán una evaluación técnica del Senasa, y al cabo de 60 días, el Estado deberá expedirse sobre el otorgamiento de la licencia que, en caso de ser aprobada, tendrá una vigencia de 90 días.

Según la Ciafa, la apertura de importaciones que tuvo lugar durante los últimos nueve meses después de la eliminación de las DJAI puso en riesgo “una gran cantidad de puestos de trabajo en las PyMEs que nuclea la entidad”.

En comparación con el año pasado, la importación de agroquímicos mostró un aumento considerable, entre enero y septiembre de 2016, en torno a un 25%. En algunos casos esos valores son muy superiores. Por ejemplo, la importación de atrazina y de herbicidas sobre la base de atrazina, alactor o ametrina alcanzó en los primeros ocho meses de 2015 un valor de 25,6 millones de dólares. En el mismo período de este año, ese valor alcanzó los 48 millones de dólares, es decir casi el doble. En cuanto a los volúmenes importados, los valores son similares.

Más allá del aspecto económico que implica la apertura de importaciones y las repercusiones en la industria local, la Cámara venía pidiendo reforzar los controles de calidad de los productos fitosanitarios que ingresan al país: “Si cumplen, que compitan con los precios normales: no nos asusta la competencia, porque hace más de cincuenta años que elaboramos y nuestro trabajo respeta las reglas y es más controlable al estar en el país. En cambio, desde acá difícilmente podremos saber si los fitosanitarios son generados en las plantas en las que dicen estar inscriptas”, afirmaron.

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