11 de noviembre de 2016 15:15 PM
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Fertilizantes: rebaja de precios fomenta aplicación

Si bien el productor no dejó de nutrir los suelos, de cara a la campaña gruesa estiman que las dosis de aplicación se incrementaría fuertemente, pero todavía queda camino por recuperar

La siembra de los cultivos de verano (cosecha gruesa) correspondiente a la campaña 2016/2017, arrancó con renovadas expectativas por parte de los productores que decidieron redoblar la apuesta en materia de fertilización. Para prueba basta un botón, en la campaña fina ya se había observado un aumento del 10 al 12 por ciento en la corrección de las dosis aplicadas de fertilizantes, sobre todo de los nitrogenados. Las proyecciones más optimistas hablan de aumentos del 50 por ciento en el uso de estos productos.

“El escenario cambio y el productor pudo ajustar las dosis, convengamos que los requerimientos de los cultivos son los mismos que los del ciclo pasado y para este año tenemos una buena expectativa en rendimientos porque humedad no falta, además las medidas tomadas desde el Gobierno influyeron para hacer un cultivo con la aplicación de mayor tecnología”, puntualizó la gerente ejecutiva de Fertilizar, María Fernanda González Sanjuán.

La eliminación de las retenciones para todos los cultivos y en el caso de la soja con cinco puntos menos, sumado a los precios, estimados para el caso de la oleaginosa, con entrega en abril y mayo en 250 dólares la tonelada, son razones que tienen en cuenta los productores para mejorar las dosis de fertilización de los lotes.

De acuerdo con las evaluaciones de Fertilizar, el cultivo de soja tiene una mayor demanda de fósforo y azufre y, seguramente en algunas regiones “hay que empezar medir muy bien los micronutrientes boro y zing para la soja y, en maíz, nitrógeno, además de correcciones en fosforo y azufre. En algunos lotes estamos observando deficiencias de zing, que se detectó a través de la descoloración en las nervaduras de las hojas al tomar una tonalidad amarillenta”, detalló Sanjuán, en diálogo con el suplemento Agronegocios.

“Los resultados de los ensayos que tenemos correspondientes a la campaña 2015/2016, incluso los de seis campañas anteriores, comprobamos que ajustando las dosis se mejoraron los rindes en soja en un mínimo de 1.000 kilos y, hubo casos en los que se alcanzaron mejoras de hasta 3.000 kilos, comparado con un testigo. Es fundamental hacer un buen diagnóstico de las necesidades del suelo para llevar adelante la aplicación de las dosis correctas”, recomendó la profesional. Si bien se espera un crecimiento del 50 por ciento en el empleo de estos recursos, una muy buena proyección, pero aún no se alcanzan los promedio de aplicación de tecnología que se dieron en 2007 y 2011.

Por su parte Roberto Rotondaro, de la División Técnica Agropecuaria de ACA (Asociación de Cooperativas Argentinas), consideró que para esta campaña se espera un aumento en el empleo de fertilizantes “por la mejor relación que existe hoy entre insumos y producto, que permite al productor invertir en fosforados y nitrogenados. También vemos una demanda de azufrados y mezclas, fertilizantes líquidos y micronutrientes”, detalló.

De acuerdo con los datos que tiene la empresa cooperativa, se nota un aumento de las compras de nutrientes del 50 por ciento y agregó que: “Desde ACA contamos con toda la paleta de productos de fertilizantes, además somos productores del Súpercuatro simple, que se utiliza en soja”.

Las proyecciones realizadas por la Asociación, permitieron establecer que en las gramíneas como maíz el productor va a fertilizar muy bien con nitrógeno, fósforo y otros elementos, en trigo ya lo hizo. Se espera además un salto importante en la aplicación de nutrientes para la soja que “no se fertilizaba toda la superficie o se hacía con dosis menores. Para esta campaña vemos la intención de aumentar muy fuerte la fertilización de soja, que seguramente se reflejará en el incremento de rendimientos”, estimó Rotondaro.

El directivo, que además está a cargo del Laboratorio de Suelos de ACA, contó que en los últimos meses se vio una mayor cantidad de pedidos de análisis de muestras de suelo: “Este año estamos viendo más diagnósticos pedidos por productores para saber qué es lo que tienen en el lote y fertilizar en consecuencia”.

Respecto de los precios de los nutrientes, se produjo una baja del 15 al 20 por ciento, si sumamos la mejora en el precio de los granos, por la devaluación y la quita de retenciones: “Tenemos una mejor relación insumo producto de los últimos diez años en superfosfato simple, en los fosforados y en la urea, dentro de los nitrogenados. Esto permite que el productor pueda aplicar lo que necesita en el suelo.

Desde Nidera de Argentina, Marcelo Palese, del Departamento Técnico, coincidió con sus colegas y añadió que: “Vemos un cambio importante en la actitud del productor al utilizar mayor tecnología, respecto de la campaña 2015/2016, que no dejó de fertilizar, pero las dosis utilizadas eran tremendamente bajas para el consumo que demanda un híbrido de maíz con alta tecnología”.

El uso de nutrientes para el suelo mejoró. En el sudeste, por ejemplo aumentó entre 25 y 30 por ciento, pero los porcentajes dependen también de las zonas. Hay regiones muy castigadas por el agua, la siembra se demoró un poco, eso hace que aún no se haya plasmado el consumo, pero las estimaciones dan cuenta de un 25 por ciento de aumento, respecto de la campaña anterior.

Los nutrientes más demandados son nitrógeno, fósforo y azufre. También hay zonas que comenzaron a demandar elementos menores como el zing. Además hay nodos donde el magnesio comienza a manifestar carencias y en determinadas zonas para el caso del maíz lo más pedido es el potasio.

“Ya hemos visto una mejora en la utilización de nutrientes nitrogenados y fosfatados en la siembra de la cosecha fina y las importaciones de fertilizantes suben en forma significativa, comparado con el año pasado y además de un aumento del área sembrada, el productor vio que es buena la relación insumo producto”, aportó Matías Trotta, gerente de la Plataforma de Fertilizantes e Insumos de Louis Dreyfus Company.

Uno de los factores que jugó a favor de mejorar las dosis de fertilización aplicadas a los cultivos de trigo, maíz, sorgo y girasol fue la eliminación de las retenciones que posibilitó mejorar su competitividad.

Entre enero y septiembre de este año, los despachos de urea “mostraron un crecimiento del 54 por ciento, comparado con igual período del año anterior y en fósforo un 42 por ciento, lo que muestra un crecimiento muy importante”, agregó Trotta.

El ejecutivo indicó también que se espera un aumento en las aplicaciones de las dosis de los nutrientes para los cultivos de maíz y girasol, aunque la soja, por ahora es un interrogante, porque es un cultivo al que el productor le retacea más la aplicación de fertilizantes.

“En las últimas semanas estamos viendo un aumento en la compra de superfosfato simple y triple, por eso creemos que puede venir algún refuerzo de las dosis para este cultivo (por la soja). También vemos que el productor está más concientizado, agregará al suelo azufre, zing y boro para lo que es girasol”, detalló Trotta.

Respecto de los costos, se notó una baja importante en el precio del fósforo, tendencia que se mantendrá en los próximos meses. En el caso de la urea, el escenario cambio en forma sustancial en las últimas dos semanas, por haberse producido una demanda muy fuerte de Brasil e India, lo mismo que por parte de los países del sudeste asiático y a nivel doméstico también esperamos un ajuste en los precios, concluyó el técnico.

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