13 de noviembre de 2016 10:54 AM
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El 80 % de la carne que consume Neuqun viene de afuera

La producción de carne está alineada con la intención de la provincia de llegar en un futuro cercano al autoabastecimiento.

Desde hace un tiempo, la provincia retomó la viejo promesa de la diversificación productiva. No depender del petróleo y autoabastecerse fue la meta que se trazó y las inversiones empezaron a caminar despacio pero firmes por el negocio de la carne, aunque queda mucho por recorrer. Por cada 10 kilos que se consumen 8 vienen de afuera.

La Patagonia se unificó como libre de aftosa sin vacunación, se prohibió el ingreso de carne con hueso desde el norte del río Colorado y el corral se alborotó. Algunos empresarios comenzaron a invertir en el sur. Otros, desde el norte, empezaron a golpear la barrera sanitaria para derribarla de dos formas. La ilegal, a través del contrabando y la legal, mediante lobby empresario y decisiones políticas que permiten el ingreso de carne.

Producir carne bovina en Neuquén siempre tuvo sus contras. Sequía y cenizas volcánicas son algunas de las que jugaron contra el stock ganadero en los últimos años. Aún así, los eslabones de producción de forrajes, engordes a corral, genética, mataderos e industrias buscan ganar impulso.

Firmas como Las Taperitas S.A, grupo asociado con Ilolay, llegó desde Santa Fe con los proyectos La Medanosa y La Picasa. Mediante licitación pública, la firma adquirió un campo fiscal, 5 km al sur de Picún Leufú, para generar un proyecto basado en la producción de pasturas y engorde de ganado vacuno a través de un feedlot.

Quién pase por la ruta, quedará impresionado con el movimiento de tierra. Al día de hoy, ya cuentan con 50 hectáreas sembradas, otras 150 hectáreas prontas a sembrar y buena parte de la red de canales construida. Para el año que viene proyectan 200 ha más y en total serán 900 hectáreas que se regarán con el canal “La Picasita” que se nutre del río Limay.

Cuando esté el forraje, la hacienda vacuna se engordará en feedlot y desde la empresa informaron que serán unas 5.000 cabezas anuales. A su vez, para asegurar el abastecimiento de terneros para engorde, también adquirieron una propiedad de 23.000 ha denominada “La Picasa”, en la que se insertará un rodeo de 6.000 vientres.

“La producción de carne está alineada con la intención de la provincia de llegar en un futuro cercano al autoabastecimiento”, destacaron desde la empresa.

Para esto, la provincia acompaña en la inversión con redes de energía eléctrica, canales y otras obras de infraestructura.

Dentro de los cultivos forrajeros, la alfalfa es la reina y los santafesinos no son los únicos que apuestan. Los más chicos también buscaron agrandar la cantidad de hectáreas. El crecimiento se dio sobre todo en la zona de Añelo que avanza sin freno. Allí hacen fardos, rollos e invierten en tractores, cortadoras, enfardadoras, enrrolladoras y mixer.

Ronaldo Kuhlmann, propietario de Las Araucarias, contó que se abastece de Tres Arroyos y del Valle Medio para alimentar su feedlot de Las Lajas que tiene una capacidad de 4.000 cabezas. Aduce que su gran competencia es el contrabando y el poco desarrollo comercial del comercio cárnico.

En algunos casos también se hace maíz para ensilar que se utiliza en el engorde para una buena recría. Para esto, promueven hacerlo para ensilar y no como grano, porque no está la logística. Mariana Hafford, del Centro Pyme, destacó que fue explosivo el crecimiento de los feedlot aunque algunos problemas siguen gordos. “Estamos escasos de terneros, y cuesta abastecerlos. Tenemos la posibilidad de comprar en Río Negro pero no es tanto lo que se compra”, dijo.

Todos los actores de la carne destacan la importancia de agregar valor a los terneros localmente. Antes se sacaban flacos y en pie hacia otras provincias para terminarlos y lo ideal sería que salga la media res o envasado al vacío.

“El tema es que faltan eslabones de la cadena. El único matadero que faena más es el de Piedra del Águila y tiene tránsito provincial. La utopía sería salir con medias reses frías. Ahora vamos a tener Senillosa, pero llevará un tiempo”, dijo Hafford.

La genética, por su parte, es un factor muy importante que los ganaderos asumieron hace un tiempo. Alfredo Bausch, fue uno de los pioneros en la introducción de Angus, y hoy también vende Hereford. Su campo Huarenchenque está en Loncopué y contó: “Desde el 2004 más o menos se produce el cambio, los ganaderos empiezan a incorporarla, se capacitan y se preparan para ser más competitivos”, dijo.

Finalmente Hafford analizó el abrir la barrera a la carne pampeana y dijo que para el productor no es conveniente y para el consumidor, “hay que ver”. ”

En Neuquén capital, casi toda la carne que se consume viene de afuera. El 20% es producción local, el resto viene de La Pampa y el precio no es más bajo.

Es histórico que los precios de la carne no bajan una vez que suben, salvo por cortes en promoción.

Los feedlot demuestran que son rentables, pero la producción de los tres más grandes se comercializa hacia Chubut porque no hay plantas de faena.

La competencia directa que tiene la producción de carne con hueso es el contrabando de quienes burlan el control de la barrera sanitaria en el río Colorado.

“Hay que financiar a los pequeños productores para que puedan llevar animales a engordar a los servicios de hotelería”.

Ronaldo Kuhlmann, del establecimiento Las Araucarias, Las Lajas.

Sin la vaca atada

46 %

cayó la faena de ganado bovino en la provincia en diez años. De 56.640 bajó a 30.372 cabezas en mataderos habilitados.

0,8%

fue la participación del sector agropecuario en el Producto Bruto Geográfico del 2015.

0,4%

es la cantidad de ganado neuquino en relación con el resto del país. 201.000 cabezas contra las 49,8 millones que existen en la Argentina.

33 millones

de kilos de carne se comen en Neuquén. Cada habitante tiene un consumo de 55 kilos.

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