14 de noviembre de 2016 23:14 PM
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¡Qué semana, Teté!

El mercado esperaba que ganará las elecciones presidenciales de los Estados Unidos la Sra. Clinton, ganó Trump

El mercado esperaba que el USDA, en su informe mensual sobre oferta y demanda, redujera la producción y las existencias finales de maíz, el USDA no sólo no bajo su estimación, sino que por el contrario los subió.

El mercado esperaba un aumento en la producción y los stocks finales de soja, el USDA los aumentó pero por encima de lo que el mercado esperaba.

Ergo, nada de lo que el mercado esperaba se dio. El resultado, la semana cerró con bajas para los tres productos, aunque más profundas en el caso de los cereales.

La soja banco la parada hasta el jueves, aún con las estimaciones del USDA, pero el viernes sucumbió a la fuerte caída del petróleo y un dólar fortalecido. No obstante, hay factores que le permiten a la soja bancar la parada, uno de ellos es la incesante demanda comprando soja norteamericana, a pesar que los números de importación chinos no fueron buenos para el mes de octubre. Otro factor que la ayuda es el precio del aceite de palma. En efecto, la caída de producción por problemas climáticos y la demanda de China e India aprietan los inventarios. Esta situación impacta en los precios del aceite de soja y por ende en el poroto. El último factor es la complicación que puede llegar a tener nuestro país en cuanto a la nueva campaña producto de lluvia caída.

En fin, nos encontramos con una situación de abundancia por la muy buena producción de soja en Norteamérica. Hasta el mes pasado, el mundo perdía stocks con respecto a la campaña anterior. Con el informe actual el mundo recupera stocks. Para USA algo similar, hasta el mes pasado los stocks finales eran inferiores a los estimados para la misma época del año pasado, hoy son superiores. ¿Esto implica un mercado bajista? En principio, sí. No obstante, el precio de la soja, como hace tres meses, sigue lateralizando.

Para los cereales la cosa es bastante más complicada. La abundancia que hay en el mundo no permite que las cotizaciones levanten.

En el caso del maíz, los techos de hoy se parecen bastante a los pisos del año pasado. Cada vez que el cereal intenta subir se encuentra con la venta de los productores o con algún dato que muestra la abundancia de existencias, como el informe del USDA de esta semana. Todo esto en medio de un contexto donde los Estados Unidos ha embarcado el 83% más que el año anterior para esta fecha del año.

Al trigo le caben las mismas condiciones que para el maíz, abundancia en el mundo y solo recupera algo de valor cuando los fondos se exceden en su posición vendida y deciden ajustarla. De lo contrario, nada hace prever una suba en los precios. Además, en cuanto sube deja de ser competitivo con respecto a otros orígenes. No obstante, los embarques desde Estados Unidos son un 30% superior a los del año pasado.

En definitiva, para el corto plazo me parece que el mercado estará a merced de la actitud que tomen los fondos de inversión ante las medidas que vaya evidenciando tomar el nuevo Presidente de los EE.UU. Les recuerdo que en soja están comprados en 14 millones de toneladas, en maíz vendidos a 6,8 millones y en trigo 17,8 millones vendidos. Saque sus conclusiones.

En el mediano plazo, lo que suceda con la incipiente campaña en Sudamérica marcará el rumbo

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