22 de noviembre de 2016 17:52 PM
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Trabajadores toman Frigorífico Bermejo en defensa de sus fuentes laborales

Un grupo de 38 obreros efectivos reclama el pago de tres quincenas a José María Poletti. “Entramos porque habían comenzado a vaciarlo”; contó Walter Piriz, el delegado gremial.

Un grupo de 38 trabajadores efectivos bajo convenio colectivo 161/75 mantiene ocupadas las instalaciones de Frigorífico Bermejo, de José María Poletti, desde hace algunos días en reclamo del pago de las dos quincenas de octubre y la primera de noviembre.

En su mayoría son envasadoras, peones de planta, de congelado y camaristas. “Nos debe todo el mes de octubre y la primera quincena de noviembre”, cuenta Walter Piriz, el delegado de la empresa.

El comedor del primer piso es un símbolo de la inactividad que reina en la planta. Todos los cajones donde los trabajadores guardan sus pertenencias y elementos para los tiempos de descanso, sobre las mesas, cerrados.

“No tenemos luz y ya no tenemos agua; cortaron el servicio”, cuenta Pamela Camio, una envasadora del grupo que hace un resumen de la incertidumbre que embarga al personal en las últimas semanas.

“Desde que Poletti vino una vez a la planta con un arma, con revólver, y nos amenazó a todos, no hablamos más con él sino que tratamos con Etelvina (Santandreu), su señora”, dice la trabajadora sin perder la calma.

“Exigimos que nos paguen el sueldo pero también mejorar el nivel de trabajo porque estamos con el garantizado. Etelvina nos pidió tiempo y nosotros se lo dimos. Nos dio licencia unos días, pero cuando volvimos notamos que faltaban elementos de trabajo”, aporta el Delegado.

Entre los elementos y maquinaria que retiraron del frigorífico, los trabajadores enumeran una “desmoldadoras, el autoelevador, balanzas, bandejas, herramientas de la sala de máquinas para el mantenimiento de la planta, computadoras de las oficinas.

“Tomamos la planta para que dejen de vaciarla… se abrió un expediente en el Ministerio de Trabajo pero no se presentó nadie de la empresa. Estando acá es la única defensa de nuestros puestos de laburo”, aporta el Delegado. La toma pacífica dura ya casi una semana y tampoco tuvieron novedades del pago de las quincenas.

Los trabajadores se turnan en grupos para mantener ocupadas las instalaciones del frigorífico. Trabajan desde el año 1997 y cuando Poletti compró la planta a Arhehpez, pasaron a tener nuevo empleador.

Poletti ha reconocido hace un tiempo que “estaba quebrado”. Fue en las puertas del Museo MAR, cuando quería ingresar a hablar con la Gobernadora y contarle de sus problemas.

En esa oportunidad negó estar evaluando la presentación en convocatoria y apostaba a una gestión salvadora de las autoridades provinciales para recibir el crédito que había solicitado tiempo atrás.

El auxilio está claro que no llegó. ¿Habrá llegado la hora de que otra persiana baje en la industria pesquera marplatense?.

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