25 de noviembre de 2016 10:47 AM
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Enfermedades foliares limitan el rendimiento de maíz

Como manejar roya y tizón con fungicidas. Palabra de especialistas

Las principales enfermedades del maíz están relacionadas con las fases de establecimiento del cultivo, donde ocurren problemas de germinación de semillas y muerte de plántulas y con las fases de desarrollo vegetativo y reproductivo, donde se detectan las enfermedades foliares, de la raíz y tallo, y de la espiga. Durante las últimas campañas se ha observado un crecimiento sostenido de las enfermedades foliares  fúngicas del maíz roya común y tizón En este artículo se discute los factores a tener en cuenta para la correcta aplicación de fungicidas

Roya común y tizón foliar

Los daños asociados con estas enfermedades foliares fúngicas  son los causantes del mal funcionamiento y la destrucción de los tejidos fotosintéticos.  La clorosis y necrosis sumada al consumo de carbohidratos debido al parasitismo, limitan la intercepción de la radiación solar y la translocación de foto-asimilados al llenado de los granos. Cuanto más baja sea la relación entre fuente y destino habrá una mayor re-movilización de reservas desde el tallo. Lo cual aumenta la predisposición a las pudriciones de raíz y tallo y la probabilidad de vuelco y quebrado durante la cosecha.

Medidas de manejo

De manera general la primera medida importante para manejar estas enfermedades es la resistencia genética. Sin embargo, la disponibilidad de híbridos que reúnan alto potencial de rendimiento y sean resistentes, es escasa. Por ello el uso de fungicidas foliares se ha incrementado en los últimos años como consecuencia de una mayor prevalencia e intensidad de estas enfermedades. Además, para el tizón, se recomienda el tratamiento efectivo de la semilla y la rotación.

Los fungicidas mezcla a base de estrobilurina más triazol son los más efectivos para controlar ambas enfermedades. La respuesta de rendimiento al uso de fungicidas en Argentina puede llegar hasta más de 1000 kg (1000-1500 kg/ha) al controlar roya, o de hasta más de 2000 kg (2000-3000 kg/ha) al controlar el tizón. También deberá considerarse el beneficio adicional sobre el control de otras enfermedades foliares (manchas) y el beneficio extra de disminución a la predisposición frente a pudriciones de raíz y tallo.

Impacto de los fungicidas foliares sobre las pudriciones de raíz y tallo

Después de la floración el flujo de carbohidratos es direccionado, principalmente, al destino prioritario que es el reproductivo (formación de granos y llenado de los mismos). El menor flujo de carbohidratos hacia las raíces provoca un desbalance energético que aumenta su susceptibilidad al ataque de patógenos.

A medida que las células se debilitan se inicia el proceso de senescencia, y sus tejidos se tornan más susceptibles y vulnerables a la infección y colonización por parte de los patógenos .Todos los factores que causen stress en las plantas, que determinen tallos más delgados, sistema radicular pobre, migración temprana de fotosintatos desde la base del tallo, o heridas en los mismos, incrementan la susceptibilidad de las plantas a la podredumbre y el vuelco. Las enfermedades son causantes de stress y por lo tanto también puede provocar la re-movilización de los azúcares.

Momento y umbral de aplicación de fungicidas para roya común

Desde hace varios años la FAUBA trabaja en el desarrollo y validación de orientaciones del uso de fungicidas, basados en experimentos de campo. La decisión de la aplicación debe necesariamente incorporar el precio del fungicida, el precio del grano de maíz (muy inestable y muy inferior a otros años) y el rinde potencial, calculando el umbral económico y de acción en función del número promedio de pústulas por hoja ya sea en V6-V8, o a partir de Vt-R1. El UDA es un valor de intensidad de la enfermedad donde el control debe ser tomado para evitar que se exceda el UDE. Por lo tanto, el UDA siempre es menor al UDE.

Sólo se justificará la aplicación en el momento en que se alcance el UDA. Si las pérdidas causadas por la enfermedad fueran menores que el costo de aplicación, no es justificable la misma. Si por el contrario, no se realiza la aplicación al llegar al umbral, las pérdidas pueden ser irreversibles. Por eso, es de destacar que desde el punto de vista económico, tanto la falta como el exceso del uso de fungicidas pueden reducir la rentabilidad económica de los productores.

El concepto de Umbral de Daño Económico (UDE) se expresa como el valor de enfermedad en el cual la pérdida ocasionada equivale al costo de aplicación del fungicida.

Para decidir el momento de aplicación según el UDA se propone la siguiente metodología:

·         Realice el monitoreo “sistemático” desde V6 a V8 hasta 15 días después de R1.

·         Tome al azar al menos 10-20 plantas, y cuantifique el número de pústulas en cada Hoja.

·         Posteriormente calcule el número de pústulas promedio (sumatoria del número de pústulas dividido el número total de hojas). Para el monitoreo de V8 considere todas las hojas verdaderas expandidas de cada planta, mientras que para el monitoreo de Vt-R1 considere solo la Hoja de la espiga (He) y He+1 y He-1.

Si el ambiente presenta temperaturas frescas (17-26ºC), y hay amplitud térmica, significa que habrá más riesgo de roya común.

Fuente:

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