5 de diciembre de 2016 15:35 PM
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Hemoterapia y lactoterapia reactivan el sistema inmune de bovinos

Estas técnicas se emplean como una alternativa para aumentar las defensas de rumiantes que están caídos o que tienen enfermedades como la papilomatosis
El propósito de ambas terapias es inducir la respuesta del sistema inmunológico para combatir y eliminar microorganismos extraños que puedan causar afecciones. Esto se hace cuando las defensas de la vaca no responden y es necesario reactivarlas.
El médico veterinario y epidemiólogo Bernardo Guerrero explicó con mayor claridad por qué se usan estas técnicas.
Se trata de estrategias moduladoras de defensas, con lo que se busca ingresar un cuerpo extraño y esperar que haya una respuesta de carácter inespecífico indicando a la inmunidad innata cómo responder”, precisó.
Ambas se pueden calificar como proteinoterapias, pues lo que se busca es introducir un líquido orgánico por vía subcutánea o intramuscular que contenga proteínas. En este sentido, la lactoterapia consiste en aplicar inyecciones de la leche del animal y la homoterapia, inyecciones de sangre.
Expertos han descrito las ventajas que tienen estas alternativas, porque su acción general de amplio espectro no impide el uso de otro tipo de medicamentos, además de ser un tratamiento muy eficaz y económico para el productor.
Estas terapias también se emplean cuando no hay forma de acceder a los medicamentos o tratamientos tradicionales, por falta de dinero, dificultad de acceso al terreno o por un animal que está en grave estado.
El procedimiento consiste en extraer entre 20 y 50 cc de sangre extraída de una vena del mismo animal o de la leche que ha producido, e inyectarlos por cualquiera de las 2 vías mencionadas.
“Se aplica a vacas que estén caídas, con colapso o que tengan leucosis, que en un momento dado ya están en la fase leucémica. Es como un estimulante de manera inespecífica del sistema inmune”, sostuvo el médico veterinario.
Cuando la sangre o la leche ingresan por el músculo, el organismo de la vaca cree que se trata de un cuerpo extraño y activa una respuesta de primer nivel para atacar todos los organismos desconocidos.
La hemoterapia también se utiliza para combatir la papilomatisis, una enfermedad que desarrolla formaciones nodulares o masas que se pueden presentar en la cabeza, el cuello, la piel, la boca, la ubre, los órganos genitales o los párpados.
En algunos casos, se extirpan 2 o 3 papilomas, se maceran y se mezclan con un poco de sangre, que vuelve a ser inyectada al animal para provocar una respuesta más rápida y efectiva.
“En algunos casos hacen algo que se llama sueroterapia, que es tomar sangre, dejar que precipite, sacar el suero y diluirlo en solución salina a partes iguales y lo difunden en el útero. Es una práctica muy antigua y muy útil en úteros caídos, atónicos, sobre todo en vacas viejas, porque ayuda a recuperar el tono”, agregó Guerrero.
Si tiene alguna inquietud sobre las terapias, no dude en consultar a su médico veterinario sobre la forma correcta de proceder antes de pensar en hacerla usted mismo.
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