20 de diciembre de 2016 15:22 PM
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Conozca las causas y el manejo de la neosporosis bovina

La neosporosis es una enfermedad que ataca al ganado y se transmite por contacto con agua o pastos contaminados con heces de caninos. Esta afección puede traer grandes pérdidas económicas en la finca.
Claudio Bohórquez, médico veterinario patólogo, responsable del departamento técnico de laboratorios Vecol, explicó que esta es una enfermedad parasitaria que afecta a los bovinos, especialmente, a vacas preñadas.
El parásito que la genera es transmitido por los perros quienes lo tienen en su sistema digestivo. Al momento de defecar en los potreros dejan unos ooquistes y estos contaminan el pasto o el agua.
De acuerdo con el patólogo, las vacas que entran en contacto con las pasturas o las fuentes hídricas contaminadas ingieren los ooquistes, estos pasan al sistema digestivo, luego al sanguíneo y se instalan en varios órganos como el corazón, hígado, inclusive el útero.
Detalló que los ooquistes liberan sarcocystina, una toxina que va directamente al útero, es decir que si la vaca está preñada puede causar la muerte del feto y por ende producir el aborto.
Bohórquez indicó que esta es una enfermedad que es muy difícil de prevenir porque en la gran mayoría de fincas hay perros, los cuales por naturaleza dejan en sus heces el parásito.
La transmisión se podría controlar generando la consciencia entre los ganaderos y mayordomos acerca de la importancia de la vacunación y desparasitción de los perros.
Asimismo, el parásito se puede controlar tanto en las vacas y perros como en otros animales de manera preventiva con un producto que se llama Tratoril.
Por su parte, Alejandro González, médico veterinario y experto en manejo animal, explicó que la neosporosis es producida por un protozoario que genera sintomatología en bovinos y caninos.
El experto indicó que el ciclo del protozoario no es claro aún pero ciertas medidas de precaución y manejo han sido implementadas con éxito junto con la vacunación contra el complejo reproductivo de enfermedades.
“El ternero se puede contagiar por medio de la placenta cuando está en el vientre y es posible que nazca con síntomas relacionados con parálisis o se puede producir un aborto en el segundo tercio de la gestación, es decir, entre los 4 y 7 meses”, sostuvo.
Según González, las medidas de prevención son enterrar placentas siempre que hay partos, no permitir su consumo por parte de la vaca ni de los perros y si se dan abortos o momificaciones, desechar rápidamente los residuos
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