23 de diciembre de 2016 12:43 PM
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El agro transitó entre cosecha récord y problemas de economías regionales

El campo se prepara para cerrar un año cargado de expectativas, con una cosecha que casi seguro será récord en todos los cultivos de la Pampa húmeda, pero con el grueso de las economías regionales muy golpeadas.

El campo se prepara para cerrar un año cargado de expectativas, con una cosecha que casi seguro será récord en todos los cultivos de la Pampa húmeda, pero con el grueso de las economías regionales muy golpeadas.

Durante un encuentro reciente, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaille, definió el 2016 como “un muy buen año” para el agro, pero reconoció que “falta para las economías regionales y a ese sector van a ir nuestras políticas.

“Hicimos cosas muy importantes”, dijo Buryaille en referencia al quite de retenciones para maíz, trigo y girasol y la baja de 5 puntos para la soja.

Todas esas decisiones impositivas que se tomaron recién comenzado el gobierno de Mauricio Macri impactaron positivamente en todas las producciones más importantes.

Según distintos datos privados, de no mediar ninguna catástrofe climática, la Argentina se encamina a una cosecha récord.

Por el lado del trigo, el cultivo que venía mas relegado, el crecimiento va a ser muy importante, de 10,9 a 15 millones de toneladas.

Algo similar va a ocurrir con el maíz, que alcanzó 4,7 millones de hectáreas sembradas, 27% más que la cosecha anterior.

El girasol, que venía cayendo sistemáticamente año tras año, también va a crecer con las nuevas reglas de juego que le aportó el fin de las retenciones y los permisos de explotación.

Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se sembraron 1,7 millones de hectáreas, 40% más que el año anterior.

Estos pronósticos, más algunos datos cómo el ingreso récord de camiones a los puertos de Rosario, hacen prever un 2016 con un cierre muy positivo para el sector agroexportador.

Por el lado de la liquidación de divisas, el buen momento se vio reflejado en una suba de los dólares liquidados; pasaron de u$s 19.000 millones en 2015 a más de u$s 23.000 millones este año.

La ganadería, que también venía muy castigada, logró un repunte; según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario, el stock ganadero vacuno se recuperó este año a 53 millones de cabezas.

Además, quedó muy cerca la reapertura del mercado estadounidense, que funciona como un sello de calidad para el resto del mundo.

La contracara de ese proceso, que fue reconocida como una prioridad a futuro por el ministro Buryaille, son las economías regionales y algunas agroindustrias como el sector lácteo, los porcinos y avícolas y los productores de peras y manzanas del Alto Valle de Río Negro.

Por el caso de la lechería, la fuerte caída del precio internacional de los lácteos a principio de año dejó muy golpeados a los tamberos, que vieron cerrar en el año cerca de 400 tambos y disminuir la producción de leche 12%.

Recientemente, tamberos nucleados en Confederaciones Rurales Argentinas, entidad de la que el ministro es socio, denunció la “ausencia de una política pública para el sector lácteo”.

En el sector avícola, al que le fue muy bien durante el gobierno anterior, también pasa por una situación difícil.

“Estamos con costos que nos subieron 82%, sobre todo por la suba que tuvo el maíz en el mercado interno por el fin de las retenciones”, dijo Javier Prida, titular de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia).

Por el lado de los productores de peras y manzanas de Río Negro y los de hortalizas, vale la pena recordar que en agosto y septiembre, con dos multitudinarias protestas en Plaza de Mayo, lograron visibilizar sus reclamos.

Ambos plantearon que tienen problemas de rentabilidad que les complica seguir produciendo.

Esa situación, sumado a los problemas que enfrenta el fisco, llevaron a que el Gobierno incumpliera su promesa de bajar 5 puntos las retenciones a la soja en 2017 y postergarlo para el 2018, que excluyó a las diez provincias del NOA y NEA.

El anuncio incluyó la creación de un Fondo de $ 7.100 millones para las economías regionales para el año que viene.

Una economía del interior que cierra un 2016 para el olvido es el tabaco, que es una producción muy importante para provincias como Salta y Jujuy.

El volumen de ventas de cigarillos cayó este año un 20% por cambios impositivos que amenazan para el año que viene reducciones en la producción, lo que afectará a cerca de 10 provincias.

Otro punto pendiente del 2016 para el agro fue la creación de empleo: según el último informe del Ministerio de Trabajo, pese al éxito del sector exportador, el agro perdió -en 2016- 2.165 empleos.

Al mes de septiembre, la cantidad de empleados registrados en el agro era de 312.000 trabajadores.

Gabino Rebagliati

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