24 de diciembre de 2016 12:07 PM
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Realizaron inspección en instalaciones de Frigorífico Arroyo y sellaron acuerdo

TRABAJADORES LEVANTARON LA TOMA Y COBRARAN INDEMNIZACIONES

Luego de mantener tomada la planta de faena del Frigorífico Arroyo durante catorce meses, los seis trabajadores que allí permanecían lograron firmar un acuerdo para el pago total de sus indemnizaciones. Este viernes, una Oficial de Justicia, la abogada de los antiguos dueños y uno de los socios que se hará cargo de la empresa, recorrieron las instalaciones. Más tarde, los trabajadores abandonaron la planta.

 

El convenio inicial se había rubricado este jueves ante las autoridades de trabajo. A partir de eso, acordaron una inspección a las instalaciones, para cotejar que todo estuviera en condiciones. Así, una Oficial de Justicia y un representante por la empresa anterior y otro por la nueva, realizaron una recorrida. Finalmente los trabajadores verificaron el pago de sus indemnizaciones y retiraron algunos colchones y otros enseres que se habían llevado al lugar durante los últimos catorce meses.

La oficial de Justicia fue acompañada por la abogada Alejandra Autelitano, representante de Arroyo y Luis Berger, socio de Carnes Rionegrinas. En el portón de acceso, esperaban tres empleados de la firma que en ese momento estaban en la planta. Se había hecho presente uno de los antiguos propietarios del lugar, aunque los empleados pidieron que se retire y para evitar inconvenientes, así lo hizo, acompañado de su custodia personal.

El acuerdo alcanzado con los trabajadores, de alguna manera terminó de destrabar el acuerdo que ya habían hecho entre empresarios, luego de que el frigorífico Arroyo declarara que no había más opciones que la quiebra o la venta, después de cesar su funcionamiento intempestivamente, dejando a todo su personal y a las instalaciones abandonadas.

El edificio fue encontrado en aparentes buenas condiciones, aunque lógicamente el tiempo sin funcionar obligará a repasar varias instalaciones y máquinas. Lo mismo ocurrió con los camiones, que permanecieron en la misma condición desde que los Arroyo abandonaron el predio.

Se especula con que las tareas de puesta a punto para la reapertura del frigorífico, podrían demorar al menos un par de meses, siempre y cuando, claro, esté el dinero disponible para hacerlo.

En su esplendor, Frigorífico Arroyo llegó a faenar tres mil animales por día, pero el ritmo fue cayendo por diversos factores. La barrera sanitaria, malas decisiones empresariales, podrían ser el encabezado de la lista. Poco antes de dejar de funcionar, la planta faenaba unos mil doscientos animales por día y finalmente en número cayó a cuatrocientos, haciendo estériles los millonarios aportes del Estado provincial y nacional para salvar las fuentes de trabajo, ante la desidia de los empresarios que abandonaron la actividad.

La empresa había tenido un importante flujo comercial hacia el sur del país, pero el corrimiento de la barrera sanitaria no permitió comercializar productos hacia el sur del Paralelo 42º (Chubut) y ello frenó el reimpulso que se le dio a la firma a partir de los millonarios subsidios y el permiso para traer animales del norte patagónico.

La planta de faena está enclavada en un predio de 18 hectáreas al este de Bariloche, cerca del paraje Ñirihuau. Su edificio principal ocupa ocho hectáreas, entre los distintos sectores y algunas dependencias anexas en los que funcionaban las distintas secciones de la empresa. Entre las principales características, las personas consultadas destacan su capacidad de frío, con tres cámaras frigoríficas de importantes dimensiones, que permiten almacenar una gran cantidad de reses, la planta para la producción de chacinados y un ciclo de desposte. En el resto del predio, una interminable serie de piletones y canales, dan tratamiento a las aguas residuales de la planta.

Carnes Rionegrinas es la nueva propietaria del frigorífico. Ya tiene una planta de faena de bovinos, ovinos y desde hace algunos meses también porcinos, en Ingeniero Jacobacci. Comenzó su actividad en 1993, además de su planta en la localidad de la Línea Sur, administra un feedlot en cercanías de la localidad de El Cuy y un criadero porcino en Jacobacci. El primer cargamento de este animal, fue enviado con destino a Ushuaia. Con la compra de Frigorífico Arroyo, Carnes Rionegrinas se hizo cargo de la continuidad de 34 empleados e indemnizó a los otros que no continuarán.

Durante los catorce meses que duró la toma de los trabajadores, muchas cosas fueron las que pasaron. De la treintena inicial de empleados que decidió tomar la planta, solo llegaron a este momento seis. Por diversos motivos, fueron dejando el lugar y lo únicos que quedaron, realizaron turnos rotativos para permanecer en el lugar y poder salir a estar con sus familias y trabajar.

Empleados por más de veinte años, se negaban a dejar su lugar de trabajo sin una respuesta concreta sobre el pago de sus indemnizaciones. Por ello, ahora que se resolvió el conflicto a partir de la firma de un acta el día jueves, decidieron que acomodarán unas cosas y partirán hasta Fita Miche, lugar en el que fue sepultado su compañero Humberto Sonda, quien falleció este último tiempo.

Los trabajadores esperaron pacientes en el portón de ingreso al predio, que la inspección judicial se concrete, aunque se quejaron “nosotros no somos serenos de Arrroyo” y resumieron “más vale que va a haber deterioro después de tantos meses con todo parado y sin mantenimiento”.

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