24 de diciembre de 2016 21:12 PM
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“El gran desafío del girasol es recuperar los mercados”

Lo aseguró Luis Arias, presidente de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir). Planteó que se debe mejorar la calidad del aceite

1-¿Cómo se viene desarrollando la presente campaña girasolera?

Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires creció casi un 40% la superficie de girasol con 1,7 millones de hectáreas versus las 1,2 millones del año pasado. El mayor crecimiento se dio en el NEA. Hay 350 mil hectáreas en Chaco y otras 150.000 en el norte de Santa Fe. En el resto del país también hubo aumento. En el sur de Buenos Aires, donde se concentra el 50% del área en Argentina, tanto en el sudeste como en sudoeste bonaerense. Y se mantiene con leve aumento el oeste de Buenos Aires y La Pampa. Y también se elevó en zonas más chicas como en las lomas de la cuenca del Salado.

 

2- ¿Hasta dónde se puede crecer en área y producción?

No vamos a volver a la situación anterior a la del año 2000, en la cual se hacía 7 millones de toneladas en una superficie de 4 millones de hectáreas y eramos el principal exportador. Pero sí podemos estar cerca de las 2 millones o superarla, la situación de la cadena es diferente, El aumento del área no solo beneficia a los productores, sino a toda la cadena porque la industria tiene más materia prima. Estos últimos años se han cerrado varias empresa de molienda. Y además, la industria semillera vende más. Y a su vez, se destina más recursos para investigación.

 

3- ¿Y qué ha pasado con el uso de tecnología?

El uso de tecnología va de acuerdo a la rentabilidad de cada cultivo. Los productores desde el 2008 estaban en una economía de supervivencia. Se redujo el área y también se achicó la aplicación de tecnología. Cuando hay rentabilidad, se puede apostar a que cada peso invertido tenga un recupero. No solo en girasol, sino que en trigo y maíz, la fertilización creció y esto se traduce en una mayor productividad por hectárea.

 

4- En referencia a este último punto, ¿cuál es el techo para seguir creciendo en productividad?

Hasta la campaña 2011/12, los rinde se estaban en 17,5 quintales por hectárea. Fueron aumentando y en los últimos años estamos cerca de los 20 qq/ha. Esto fue por la utilización de los híbridos CL que controlaron más las malezas. Ahora, uno de los temas que está dentro del plan estratégico de Asagir es saber cuáles son las brechas del rinde actual y del potencial. Y junto al Mincyt (Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva) y el Ministerio de Agroindustria estamos en la última etapa destinada a averiguar cuáles son los factores de producción que hay que apuntar en cada zona para achicar esa brecha. No solo en referencia a la tecnología, si no también en técnicas de manejo.

 

5- ¿Cuáles son los desafíos que tiene la cadena girasolera?

El gran desafío que tiene la Argentina y no solo el girasol, si no de todos los cultivos, es recuperar mercados. A la cosecha récord hay que venderla. Y para recuperar mercados hay que tener una estrategia muy agresiva en política y comercio internacional. Y tenemos que trabajar mucho para disminuir los problemas de comercialización: los residuos de productos fitosanitarios en el control de granos almacenados. En varios países hay tolerancia cero o niveles bajos.

 

6- ¿Hacia qué países la Argentina debe apuntar a comercializar la producción aceitera?

Egipto, India, China y Turquía por ejemplo, están demandando aceite de mayor calidad entonces no quieren más el de palma, si no quieren el de girasol. Nuestro principal competidor es Ucrania, que tiene más del 50% del mercado. Hay más demanda de girasol que lo que se produce en el mundo. La demanda es creciente.

 

7- ¿Qué aspectos aspectos debe apuntar la Argentina para volver a ser líderes en exportación como sucedió a fines del siglo pasado?

El mundo que se viene va a hacer hincapié en la calidad de los productos que compra. Hoy el comprador quiere girasol de determinada calidad, con cero residuo y que provengan de una agricultura sustentable con el uso de las buenas prácticas agrícolas.El mundo quiere alimentos sanos y tenemos que adecuarnos lo que la demanda quiere. No cabe duda del potencial argentino, pero hay que colocar los productos y disminuir las posibilidades que la dejamos “picando” a nuestros compradores de darle motivo para que no nos paguen el precio que tenemos.

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