22 de noviembre de 2009 17:00 PM
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Manejo de moscas blancas en el cultivo de tomate

Sólo en el sector agroindustrial, San Juan posee 1000 hectáreas dedicadas a este cultivo. Y con Mendoza, Río Negro y el NOA se totalizan casi 8500. Esta plaga ocasiona graves pérdidas. Señor productor: sepa cómo defenderse

Muchos chacareros se quejan de los ataques tardíos de estos insectos en tomate por ejemplo, en nuestra provincia, donde los daños son cuantiosos. También en melón, y otras hortalizas. Por ello, Suplemento Verde consultó esta semana a una especialista, la ingeniera agrónoma Carolina Sosa, del INTA con sede en San Juan para saber más del tema.

De las casi 1200 especies de moscas blancas (Homoptera: Aleyrodidae) descritas hasta ahora, son pocas las que afectan la producción agrícola en el mundo. Las especies más comunes e importantes en términos económicos son Bemisia tabaci y Trialeurodes vaporariorum, ambas presentes en la Argentina. Y en la Región Cuyana sólo se tiene registro de B. tabaci1, conocida "como mosca blanca del tabaco o del algodón", indentificada sobre melón y tomate en la provincia de San Juan.

Los daños que causa pueden catalogarse en:

1- Directos: La alimentación de juveniles y adultos (succión de savia) produce un debilitamiento de la planta, marchitamiento, mermas en la producción y en ataques severos, defoliación prematura y/o muerte.

Su saliva es tóxica para las plantas induciendo desórdenes fisiológicos, como la maduración irregular en tomate y plateado de las hojas en zapallo.

2- Indirectos: También excretan sustancias azucaradas, "melazas", que atraen hongos (fumagina) sobre hojas y frutos, dificultando la fotosíntesis y disminuyendo la cantidad y calidad de la cosecha (mayor problema en hortalizas, florales y ornamentales).

Sin embargo, el daño más grave es la transmisión de virus y bacterias que causan enfermedades a sus huéspedes como el virus de la "cuchara" en tomate,o tilt (TYLCV)3, el virus del falso amarilleo de la remolacha, etc

Manejo integrado de plagas (MIP)

Fases: 1. Saneamiento; 2. Monitoreo; 3. Control Químico; 4. Control Cultural y 5. Control Biológico.

Formas de control

Carolina Sosa recomienda técnicamente ante esta plaga de las chacras:

CONTROL CULTURAL

1. Uso de barreras vivas (hileras de maíz o sorgo rodeando el cultivo o sólo en el sentido perpendicular a la dirección del viento predominante) para interceptar los vuelos de la plaga y que no llegue al cultivo.

2. Uso de franjas trampa (intercalar hileras de berenjena, cultivo preferido por la plaga, y realizar allí un control localizado).

3. Uso de cultivares con resistencia a virosis (TYLCV).

4. Uso de mallas adecuadas en las aberturas de invernáculos (más finas que las usadas para áfidos).

5. Uso de trampas pegajosas amarillas (ese color atrae a la plaga).

CONTROL QUÍMICO

Algunos insecticidas utilizados para el control de mosca blanca (SENASA):

El listado incluye: Piretroides como Lambdacialotrina (Karate) y Deltametrina (Decis). También Carbamatos, como Cartap (Padan); Fosforados como Fosmet (Imidan); Organoclorados caso de Endosulfan (Thiodan); Nicotinoides como Imidacloprid (Confidor); y Acetamiprid (Mospilan), ó Tiametoxam (Actara).

Por otro lado hay Reguladores del crecimiento como Buprofezín (Applaud); Pyriproxyfen (Epingle); Piridazinonas caso de Piridaben (Sanmite); y Antialimentarios como Pimetrozine (Chess). Siguen usándose los Aceites (minerales y vegetales) y jabones insecticidas; y hay gente que trabaja con Formulados oleosos de extractos vegetales, caso de Azadirachtina (extracto de Neem), extracto de paraíso y extracto de ajo (Bralic).

Independientemente del plaguicida seleccionado, lo importante es conocer el producto, la plaga y aplicar los siguientes conceptos (enumerados), para lograr altas eficiencias de control: todos son buenos, bien aplicados.

CONTROL BIOLÓGICO "Enemigos Naturales"

Es otro tipo de manejo. Hay organismos que se alimentan de las moscas blancas y nos ayudan en su control, entre los encontrados en la zona cuyana se destacan: las avispitas parasitoides y los depredadores: vaquitas, crisopas y chinches entomófagas.

En general los depredadores pueden observarse con facilidad alimentándose en una colonia de moscas blancas, en cambio las avispitas parasitoides son muy pequeñas y no se ven a simple vista. Sin embargo, puede detectarse su presencia en el cultivo, por el aspecto que adquieren las ninfas de mosca blanca al ser parasitadas: la ninfa 4 de B. tabaci en lugar de lucir su color amarillo habitual se tiñe de "amarillo dorado" casi anaranjado.

Fuente:

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