16 de abril de 2010 20:23 PM
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El trigo nuevo emite señales

Mientras los pronósticos climáticos son halagüeños, el mercado de insumos empezó a reactivarse con las consultas por semillas

Beneficios del rastrojo en superficie Con el avance de la cosecha de granos gruesos se acerca el momento de decidir la siembra del trigo. El clima es muy bueno y los pronósticos de largo plazo prometen condiciones normales. El mercado de insumos empezó a reactivarse con las consultas por semillas y la sensación es que se recuperará parte de los tres millones de hectáreas que se abandonaron desde el ciclo 2007/08 cuando se habían sembrado casi 6 millones de hectáreas. Además del suelo y los costos de producción, debe monitorearse el posible precio de venta. Hasta ahora la única referencia que había era el futuro enero de 2011 sobre Buenos Aires que, desde principios de marzo, se había estabilizado en torno a 140 dólares. Señales del mercado. La novedad fue la aparición de los contratos forward a 130 pesos para la zona de puertos de Rosario y, aunque el volumen operado fue escaso, las ofertas se mantuvieron durante toda la semana. Si bien estos valores distan de los 160 dólares del FAS teórico del disponible, se debe evaluar en el contexto de la nueva campaña. El mundo está muy bien abastecido esperando que la cosecha del hemisferio Norte entre al circuito a partir de junio. Además, si bien la producción 2010/11 podría ser menor que la actual, los stocks seguirán aumentando y marcan un nuevo máximo de los últimos nueve años. Estados Unidos es prueba de ello. Allí los cultivos están en muy buena condición, terminando el ciclo con stocks equivalentes a casi 50 por ciento de su demanda. Mientas tanto, los países del Mar Negro siguen teniendo muy buen desempeño exportador y pelean mercado en forma agresiva con los proveedores más tradicionales. En Argentina, el mercado sigue intervenido y anémico. Los exportadores compraron los tres millones de toneladas que exportarán durante la campaña 2009/10 y los molinos siguieron abasteciéndose tranquilos, lo que genera muchos problemas para quienes se quedaron con trigo sin vender en el campo. Sorpresiva fue la promesa de los funcionarios de que se liberarían entre 3,5 y cuatro millones de toneladas correspondientes al saldo exportable del próximo ciclo para estimular la siembra. Se calcula que se obtendrá de piso entre 10 y 11 millones de toneladas de producción. Aunque todavía los demás países no tienen interés de comprometer el trigo argentino, los operadores del término se pusieron optimistas, no así los del físico donde se mantuvieron estables en los 130. Mucho o demasiado. Los precios actuales implican descuentos importantes respecto a Chicago. La pregunta es si esos valores compensarán los altos riesgos que implica la intervención del sistema o son exagerados. ¿Volverá la calma cuando la dosis de oxígeno que prometen los ROE se acabe?

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