17 de abril de 2010 08:09 AM
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Una soja que viene, pero con freno de mano

Combina el nuevo gen RR, con más rinde, y el Bt, contra insectos. La mostró Monsanto en ensayos a campo.

Con la competencia ya en marcha, Brasil y Paraguay han sacando ventaja. No hablamos del Mundial, aunque las últimas eliminatorias evidenciaron esos posicionamientos, porque esa es otra historia y quizás con un Messi inspirado todo se resuelva a favor de nuestro país. Se trata de la carrera por los rendimientos agrícolas que todo productor, futbolero o no, sigue con pasión de hincha.
Para ese campeonato, Monsanto mostró la semana pasada, en Rojas, Buenos Aires, una variedad de soja que promete incrementar "por lo menos un 10 % los rindes". Es la BtRR2Y, el primer evento apilado en soja, que combina la protección contra insectos lepidópteros (aéreos), un complejo que incluye las isocas medidoras, falsa medidoras y la oruga bolillera (de gran impacto en las últimas campañas), con la tecnología resistente al glifosato en una versión mejorada.
En este caso, el avance biotecnológico no se realizó por "disparos de pepitas de oro con los genes incorporados", como en la RR1, sino por métodos bacterianos mucho más eficientes -explicó Hernán Ingrassia, del equipo de Desarrollo Tecnológico de Monsanto- y "como resultado de grandes avances en mapeo genético y la inserción y selección de genes en regiones del ADN de la soja, positivamente ligadas con altos rendimientos".
La novedad fue especialmente desarrollada para el Mercosur, ya que en Estados Unidos la RR2 se lanzó comercialmente el año pasado, pero sin el Bt, porque allá no tienen problemas de lepidópteros.

Sin embargo, la aclaración fundamental que debe hacerse antes de sacar cuentas con la utilización de esta herramienta es que la BtRR2Y se mostró a campo, ante 750 productores argentinos, pero no pudieron ni tocarla.
Se la pudo ver, pero a dos metros de distancia, porque al no estar registrada se sembraron lotes regulados, según estrictas normativas del INASE, incluidas las presencias de inspectores en Rojas, Río Cuarto y Metán (Salta), donde Monsanto ha decidido hacer esta demostración.
El problema es que, según explicó Ricardo Ranea, también del área de Desarrollo Tecnológico de la compañía, "si bien Monsanto ya ha obtenido patentes que protegen los nuevos eventos biotecnológicos, la fecha de lanzamiento en la Argentina es aún incierta por no contar el país con un sistema eficiente de reconocimiento de la propiedad intelectual de las tecnologías en autógomas, que proteja y garantice las inversiones en investigación y desarrollo de las empresas semilleras y biotecnológicas".

La diferencia es que tanto en Brasil como en Paraguay, se espera lanzar esta tecnología en 2011 (Ver En Brasil y Paraguay). En tanto, "aquí los cálculos optimistas hablan de 2014 -según explicó Diego Hoter, supervisor de soja- aunque Monsanto está trabajando junto al resto de la industria y las entidades de productores para consensuar una plataforma sólida que permita la comercialización de nuevas tecnologías en autógamas".

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