24 de abril de 2010 07:42 AM
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La puja por los granos

Crece la polémica entre las bolsas y los exportadores por el auge de las ventas directas, en desmedro de los mercados concentradores

En 2009, el Centro de Corredores de Rosario presentó un trabajo demostrando cómo vienen cayendo año a año las operaciones de venta de granos que pasan por las bolsas. Esto disparó un arduo debate entre los productores, los corredores y los exportadores sobre la importancia de los mercados concentradores a la hora de garantizar la transparencia de los precios. Y en el medio está el codiciado botín del que todos quieren participar: una cosecha de 93 millones de toneladas, de las cuales más de 54 millones de toneladas serían del producto más rentable del país, la soja. En un lado del ring están las bolsas de cereales y los corredores de granos, que pelean para que estas sigan concentrando la mayoría de las operaciones de compraventa, para garantizar la formación de un precio representativo. Del otro lado están los exportadores, que cada día ofrecen condiciones más atractivas a los que venden en directo y afirman que, en caso de desaparecer el precio de referencia, el mercado seguirá funcionando normalmente. Los árbitros en esta pelea son los productores, que defienden la permanencia del mercado pero cada día apuestan más a las operaciones directas. "En los países adonde no hay mercados concentradores, es el Estado el que tiene que salir a fijar un precio mínimo para la producción, que está en desventaja. La Argentina se salvó de esa situación por haber tenido siempre a las bolsas de cereales. Está claro que si no existe el precio de referencia, el productor queda desorientado y a merced de lo que el comprador quiera pagar ese día", explicó Cristian Amuchástegui, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). "El hecho de tener un mercado de referencia es casi un bien público, que debe ser defendido y preservado", agregó Amuchástegui, uno de los primeros en alertar sobre la necesidad de defender la existencia de los mercados concentradores. En voz baja, varios señalan que la insistencia de Amuchástegui en este tema no es casual. "Fue elegido candidato a presidente justamente por el hartazgo de los socios de la Bolsa de que la exportación maneje todo, hasta la propia entidad. Por eso se puso a un corredor de presidente, y la lista presentada por la exportación perdió", coincidieron dos altas fuentes del corretaje y la producción. "Cualquiera puede pensar que la reacción de los corredores tiene un origen mezquino, que es defender nuestro propio interés. Pero lo más importante acá es la pérdida de la calidad institucional que habrá al perjudicarse un eslabón de la cadena, un hecho que va a provocar necesariamente un mercado menos transparente, en perjuicio de los productores", analizó Ricardo Baccarin, vicepresidente de la corredora Panagrícola. "Esta situación afecta más al productor que al exportador, porque los exportadores están más concentrados y manejan mejor información al comprar. Por eso es importante la existencia de los intermediarios, que monitorean no sólo los precios de los granos, sino lo que pasa afuera y lo que pasa en otros mercados que no sean granarios, y se sirven de todos esos elementos para analizar la situación. No sostener este esquema es condenarse a vivir en una situación parecida a la que se vive en Brasil, donde se paga lo que dicen los exportadores", destacó Baccarin. "Justamente, las creaciones de las bolsas, hace 150 años, se dieron a partir de una realidad de mercados poco transparentes y en los que los compradores se aprovechaban", acotó el corredor. "A nosotros nos preocupa que desaparezca la bolsa. Todo mecanismo de precios tiene premios y castigos propios del contexto. Pero el productor no tiene cómo averiguar eso, entonces se cae en la falacia del precio FAS teórico. No tenemos operaciones, entonces nos inventan un FAS teórico, un precio que no tiene tanto que ver con la realidad. Por eso es importante el mercado concentrador, porque es allí donde se visualizan los premios y castigos a los precios que de no existir las bolsas no podrían traslucirse en el precio", explicó Alfredo Rodes, director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). En la exportación se ríen de los que afirman que sin la bolsa, los productores quedarán a merced de la codicia de los compradores. "Eso es pensar que los productores son tontos, que no tienen acceso a la información de mercado o que no saben negociar y defenderse", dijo un alto ejecutivo de la industria aceitera que pidió reserva de nombre. "Ojo, nosotros valoramos mucho el rol de la bolsa como mercado de concentración, por ser el ámbito donde se manifiestan la oferta y la demanda. Tenemos claro que no es lo mismo comprar en el piso que desde la oficina, donde no tenés el mismo panorama", dijo el ejecutivo. Los exportadores minimizan el efecto que puede tener la caída de las operaciones que pasan por el piso en la bolsa. "Para empezar, la compra en directo es una porción bastante menor de lo que se opera en el mercado. En segundo lugar, es una exageración decir que el mercado perderá transparencia. Si estuviéramos en 1850, cuando los productores venían de distancias de 200 km en carreta y no tenían acceso a la información, puedo entender ciertos argumentos. Hoy no, porque hoy cualquier productor puede saber al instante los precios que se negociaron acá y afuera", dijo el ejecutivo. "Además, en lugar de quejarse por las compras directas, algunos deberían analizar por qué los productores deciden hacerlo. Nosotros no le ponemos una pistola en la cabeza a nadie. Algo estarán haciendo mal los otros actores de la compra, y deberían preguntárselo", agregó. Aggiornar el mercado Justamente en este contexto, algunos de los consultados coinciden en que los mercados necesitan adaptarse a los nuevos tiempos, y que hace falta crear conciencia entre los productores sobre la importancia de las diferentes herramientas comerciales que hay disponibles para comercializar y financiar la cosecha. "Tenemos que trabajar sobre la oferta, que hoy se está volcando más a la venta directa. Hay que hacer ver a los productores que si sigue avanzando la venta directa, se va a boicotear el valor del producto en el largo plazo", dijo Gino Moretto, presidente del Centro de Corredores de Cereales de Rosario. "Por eso es que estamos pensando en aggiornar los mercados, y adaptarlos a todas las nuevas prácticas de producción, como los pools de siembra y los fideicomisos. También confiamos en poder crear conciencia en los productores de la importancia del mercado", dijo Moretto.

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