25 de abril de 2010 08:33 AM
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Mexico  –   Ha sido un año difícil para la porcicultura

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Porcicultores del Estado de Michoacán, David Peña Guillermo, rindió ayer un informe de actividades, en el cual calificó el presente año como muy peculiar y difícil debido a la conjunción de tres elementos que los afectaron severamente; el primero de ellos fue el elevado precio de los […]

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Porcicultores del Estado de Michoacán, David Peña Guillermo, rindió ayer un informe de actividades, en el cual calificó el presente año como muy peculiar y difícil debido a la conjunción de tres elementos que los afectaron severamente; el primero de ellos fue el elevado precio de los granos; la depresión del precio de la carne de cerdo y los problemas sanitarios humanos que fueron mal manejados. Peña Guillermo expuso lo anterior ayer, durante la XLVIII Cuadragésimo Octava Asamblea General Ordinaria de esta Organización, en la que entre otros puntos, dio un informe de actividades realizadas durante el ejercicio social comprendido del 1° abril de 2009 al 31 de marzo de 2010. En relación a los granos, señaló que siguen sin salir del ciclo de precios altos ocasionados por el uso de estos para la elaboración de biocombustibles, variaciones climáticas no esperadas, disminución de superficies destinadas a su siembra. Mencionó que las variaciones del mercado de carne de cerdo son una constante, después de un periodo de precios estables se presento una depresión de precios, factor que podría haberse controlado como en ocasiones pasadas, pero se combinó con un problema sanitario humano mal manejado la erróneamente denominada en forma inicial influenza porcina, ahora llamada influenza A (H1N1) de los humanos, que puso en jaque su actividad. Así, el 24 de abril del 2009, una vez anunciada la alerta por la Organización Mundial de la Salud, la percepción del consumidor hacia la carne de cerdo se vio afectada a tal grado que estimó una caída del 80% en las ventas, representando pérdidas incalculables para todos los productores de cerdos. Fue así, que a iniciativa de los afectados y en coordinación con las autoridades, iniciaron una estrategia de comunicación que permitiera aclarar los conceptos erróneos sobre la participación de la carne de cerdo en la transmisión de la influenza humana y reposicionar el consumo del producto en el gusto del consumidor, con diversas actividades de información y degustación, las cuales derivaron en la gestión de apoyos federales a fin de atender esta emergencia. Dio a conocer también las acciones emprendidas por la Sagarpa, entre las cuales se encuentran, el logro de que la Organización Mundial de la Salud, definiera oficialmente a la epidemia como influenza humana A H1N1 y que designara el origen del padecimiento al consumo de carne de cerdo. A partir del 1 de mayo se inició una campaña informativa sobre la inocuidad de la carne, entre otras muchas acciones. Dio un panorama sobre la situación actual de la porcicultura en el País y dijo que desde tiempo atrás enfrenta una problemática de competencia desleal ante los productos de importación, por ello demandan acciones urgentes de equilibrio. “Los productores nacionales hemos sido desplazados en cerca del 45% del consumo nacional de carne de cerdo, ante las desmedidas importaciones; así se ha planteado a en diversos foros ante los secretarios de la Sagarpa y de Economía, así como en el marco del VIII Encuentro Nacional de Porcicultura, ante el secretario Francisco Mayorga Castañeda, foro en el cual solicitaron fuese el medio para hacer llegar al Presidente de la República, tomar medidas compensatorias antes este incremento de importaciones, que han puesto en riesgo el patrimonio de miles de familias mexicanas. Estuvieron Enrique Ávila, presidente de la Confederación de Porcicultura, Herlindo Montejano Cortez, secretario de la Unión Ganadera Regional; Juan Chávez Calderón, director de fomento agropecuario, así como representantes de organizaciones de porcicultores a nivel estatal. Peticiones a Economía y Sagarpa: 1.- Imponer en etiqueta el producto de “HECHO en MEXICO” sólo a producto de origen nacional: nacido, crecido, desarrollado y procesado en México. (Excluyendo etiquetar cualquier producto en cuyo proceso se haya utilizado insumos importados). 2.- En este mismo sentido debe establecerse el imponer en etiqueta el país de origen (no procedencia) para la carne fresca y/o procesada. 3.- Solicitar la obligatoriedad conforme a la Ley Federal de Metrología que se exija en las importaciones de cárnicos el que se cumpla con las normas de calidad del país de origen. Actualmente es potestativo para la autoridad el hacerlo. 4.- Revisión del Protocolo Sanitario con los Estados Unidos. México debe homologar el sistema de tal manera que lo que no es bueno para el mercado estadounidense tampoco lo sea para el mexicano. 5.- Fortalecer el mercado en el Japón y reposicionarnos en Corea y concretar los protocolos sanitarios con China y Rusia, que fueron interrumpidos como consecuencia del problema de influenza A H1N1 que se le atribuyó al cerdo. 6.- Apoyar el cumplimiento de la NOM 030 para el cumplimiento de la verificación efectiva en frontera y establecer que sólo las importaciones sean canalizadas hacia instalaciones TIP donde haya plena seguridad de rastreabilidad y responsabilidad respecto a la inocuidad de los productos.

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