24 de noviembre de 2009 06:53 AM
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El precio del trigo, ese tentador objeto de especulación

Argentina tiene problemas con el precio del trigo, un valor esquivo y deprimido para productores, mientras que en otros sectores es un tentador objeto de especulación, incluso en plena cosecha de la campaña 2009-2010.

Daniel Asseff, asesor económico de Coninagro, desglosa la sorda batalla de un trigo que disminuyó en área sembrada hasta llegar a la peor estadística en 100 años, pero con regulaciones efectuadas, según el Gobierno, para mantener el precio del pan en 2,50 pesos.
Durante la actual administración kirchnerista el kilo de pan se disparó y tocó los seis pesos porque las panaderías ajustaron costos de alquiler, salarios y gastos en general.
El razonamiento de Asseff suele terminar con la imagen animada de un chita, el felino más veloz de la Tierra, que corre un ciervo para atraparlo pero un hombre ultra rápido le arrebata la codiciada presa.
‘El hombre es el Gobierno y la presa es la rentabilidad tras la que corre el productor que busca diferentes maneras para obtenerla y, sin embargo, hoy con tres mil kilos por hectárea de trigo de rendimiento pierde 40 dólares por tonelada, en campo propio’, explica Asseff.
El especialista considera que el trigo es el tema más importante de Argentina, mientras que el líder entrerriano Alfredo De Angeli fue más dramático: ‘los productores de mi provincia prefieren quemar el millón de toneladas que se pueden obtener antes que regalarlos’.
A esta altura del año, hay 2.5 millones de toneladas restantes de la campaña vieja (2008-2009), con una exportación cerrada porque ese saldo no se puede vender al exterior.
La molinería se encuentra abastecida por dos y tres meses, a un consumo estimado de 500 toneladas cada 30 días.
Pero el productor debe vender hasta un 50 por ciento porque tiene que hacer frente a los gastos de trilla, invertir en la soja o el maíz que sembrará a continuación (de segunda implantación) además de otros gastos’, reflexionó el economista.
El Gobierno, días atrás anunció la liberación de dos millones de toneladas de trigo para la exportación y tres de maíz.
En la situación confluyen una temporada muy buena mundial de trigo, los exportadores que no están presionados por la demanda y los molinos con materia prima.
El área sembrada triguera es de 2.750.000, pero con el estrés hídrico que no cede, dará una producción de 6.5 millones de toneladas, volumen que el oficialismo quiere guardar para el consumo interno.
‘El precio se puede planchar y no se va a pagar el pleno que quiere el Gobierno’, advirtió el economista de Coninagro.
Además consideró que el año próximo la exportación estará muy restringida con los ROE (permisos de embarque) que autoriza la ONCCA.
Por lo tanto, ‘al exportador le va a convenir’ comprar ahora mucho más barato, ‘una estrategia comercial’, en definitiva.
Asseff opina que es ‘perverso’ el sistema y los resultados del ‘esquema K’ de depresión triguera.
El FAS teórico que es un precio sin retenciones ni gastos portuarios prometido oficialmente por ahora es una utopía, de 582 psos fijado por el Ministerio de Agricultura. La oferta en Necochea era de unos 420 pesos la tonelada.
Los farináceos en el índice de precios al consumidor representan el 4.9 por ciento, lo que es bastante importante.
Mientras que la molinería utiliza 4.75 millones de toneladas, el 63 por ciento de trigo se utiliza en la producción de 2.26 millones de pan.
Tierra fértil de especulaciones, el trigo es un problema y seguirá en ese camino, coinciden otros especialistas.

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