24 de noviembre de 2009 07:56 AM
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Soja cuales son las claves para su fertilizacion

La fertilización en soja tiene sus secretos, sobre todo si se apunta a maximizar los rendimientos. ¿Cuáles son los nutrientes claves a considerar en el cultivo?

Los rindes de soja en la próxima campaña podrán ser muy buenos siempre y cuando el agua y los nutrientes no sean una limitante. Diferentes investigaciones y ensayos realizados durante los últimos años han demostrado que difícilmente se logre alcanzar todo el potencial genético de la semilla sí, entre otras prácticas, el manejo de la fertilización no es el adecuado.
 
 Para comenzar con la planificación del cultivo, el primer paso es realizar un análisis de suelo. Sólo con los datos que arroja este análisis se puede definir qué aplicar en la concentración adecuada y en el momento adecuado. Para la determinación de los nutrientes a aportar en el cultivo de soja, alcanza con hacerlo a 0-20 cm para tener el valor de fósforo, azufre y boro, entre otras cosas.  Posteriormente y sobre el cultivo, se puede realizar una análisis foliar. Yara Argentina, dispone de una herramienta capaz de determinar qué cantidad de nutrientes pudo tomar el cultivo del suelo y de la fertilización realizada, conocida como Megalab.
 
 Cobalto y Molibdeno a la semilla:
 
El segundo paso para optimizar la siembra es planificar la inoculación asegurando la provisión de Nitrógeno por parte de las bacterias fijadoras, práctica de alto impacto en el rendimiento del cultivo.  Estas bacterias administran el nitrógeno que recibe la planta, y para que éste llegue en la proporción necesaria es muy importante considerar el rol que cumplen dos micronutrientes: cobalto y molibdeno. Estos dos nutrientes deben aplicarse a la semilla con el inoculante, ya que su función principal se desarrolla en los nódulos y en menor medida en la planta (solo el molibdeno).   Es importante que el nitrógeno aportado por las bacterias fijadoras sea maximizado. Así, la estimulación de la fijación biológica genera mayor impacto sobre los rindes. Además, si este proceso de fijación es optimizado la soja tomará menos cantidad de nitrógeno del suelo, y lo degradará en menor medida.
 
Fósforo y Azufre:
 
Para este cultivo el umbral de respuesta económica a la aplicación de fósforo se encuentra entre 10 a 12 partes por millón en suelo. Conociendo este valor puede conocerse la necesidad de hacer una fertilización fosfatada.
 
En campo propio el criterio de la fertilización fosfatada debería basarse en la reposición de fósforo exportado con los granos para evitar el empobrecimiento del lote en este nutriente.
 
El otro elemento clave a tener en cuenta es el azufre que tiene impacto en la nodulación y en el metabolismo del nitrógeno dentro de la planta. Por lo tanto es clave considerar la incorporación de azufre, que puede ser aplicado a la siembra conjuntamente con el fósforo.  En el caso de soja de segunda, el azufre se puede aplicar en el cultivo previo. Si es trigo se puede aportar azufre junto al nitrógeno para que después lo utilice la soja.  
 
Deficiencias de Boro en suelo:
 
El boro es otro micronutriente que juega un papel muy importante en soja según la zona.  Este micronutriente se reserva en la materia orgánica y a medida que los suelos se van degradando disminuye su concentración en el lote.  
 
El boro incrementa la fijación de granos y vainas. Su deficiencia se acentúa en años con sequía temporal durante la floración, donde la limitante se hace mayor debido a la dificultad de toma de agua en la capa superficial por parte de la planta (donde hay mayor concentración de boro). Según aconseja el Ing Daniel Germinara, la aplicación de boro en R1 complementa el aporte del suelo durante el período reproductivo. "Esta situación de deficiencia de boro no es algo generalizado, pero quienes recorremos los campos del país lo estamos viendo con mayor frecuencia que en años anteriores. En el INTA Casilda, por ejemplo, se está trabajando activamente con aplicaciones de boro en soja", señaló el especialista.
Yara recomienda el uso de YaraVita Bortrac, fertilizante foliar líquido altamente concentrado en boro. Es una solución concentrada formulada con todos los coadyuvantes necesarios para una fácil aplicación, y alta eficiencia de absorción del nutriente.
Productos fertilizantes:
 
Hablando puntualmente de Fósforo y azufre, el Ing Germinara explica que muchos productores  utilizan super fosfato simple. Sin embargo este es un fertilizante con relación fósforo azufre baja y desbalanceada, resultando una fuente cara por unidad de fósforo. Además recomienda especial atención debido a que de los "super-simples" que circulan en el mercado no todos tienen 21% de pentóxido de fósforo, sino muchas veces pueden llegar a valores de 18%. También están en el mercado las mezclas físicas que pueden ser balanceadas en fósforo y azufre, pero muchas veces no son lo mejor desde el punto de vista granulométrico. Además, se corre el riesgo de segregación de sus componentes, lo que da como resultado una distribución desuniforme en el lote.
 
Desde Yara Argentina se recomienda el uso de Sausor, un complejo químico balanceado en fósforo y azufre, pensado para solucionar los problemas de calidad de aplicación.
Con respecto al manejo de productos hay que ser muy cuidadosos cuando se aplica a la línea de siembra debido a que todo fertilizante es una sal y las semillas de soja son altamente sensibles al contacto con las sales. Por eso los técnicos de Yara recomiendan, en lo posible, tratar de sacar el fertilizante de la línea de siembra  para no comprometer el desarrollo inicial del cultivo.

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