29 de septiembre de 2017 15:27 PM
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China aplaza dos años nueva inspección sanitaria a alimentos de bajo riesgo

CompartiremailFacebookTwitterLas autoridades chinas han aplazado durante dos años la entrada en vigor de un nuevo sistema de inspección sanitaria a los alimentos de bajo riesgo importados del exterior y que amenazaba con afectar seriamente a las exportaciones a este país. El sistema tenía prevista su entrada en vigor el próximo 1 de octubre y, tal […]

Las autoridades chinas han aplazado durante dos años la entrada en vigor de un nuevo sistema de inspección sanitaria a los alimentos de bajo riesgo importados del exterior y que amenazaba con afectar seriamente a las exportaciones a este país.

El sistema tenía prevista su entrada en vigor el próximo 1 de octubre y, tal como había sido concebido, hubiera generado una “paralización de la exportación de alimentos” a China, indicaron a Efe fuentes diplomáticas.

Una comunicación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) a sus países miembros anunció esta semana que China había decidido aplazar la entrada en vigor del sistema hasta el 30 de septiembre de 2019 tras “un período de transición de dos años”.

“Estamos muy satisfechos de que las autoridades chinas han tenido en consideración los comentarios y observaciones de la comunidad empresarial extranjera”, señaló a Efe la Cámara de Comercio de la Unión Europea.

Esta organización, junto con entidades similares de otros países y numerosos gobiernos extranjeros, había señalado a Pekín su preocupación por el efecto de las medidas previstas, que según la cámara europea habría supuesto la creación de “barreras innecesarias a la exportación a China de alimentos de alta calidad y seguros”.

La nueva regulación había sido desvelada en abril pasado en forma de borrador, pero no se había publicado oficialmente su reglamento definitivo, según indicaron a Efe diversas fuentes diplomáticas.

La cercanía de la fecha del 1 de octubre había generado inquietud en exportadores privados y autoridades comerciales de todo el mundo, ya que se pedía un certificado emitido por los países de origen acerca de que los productos exportados cumplen la normativa china de seguridad alimentaria, pero no se había divulgado ningún modelo de ese documento.

Otro motivo de inquietud era qué funcionario de otro país está capacitado para certificar que los productos alimentarios exportados a China cumplen con las normas de sanidad alimentaria de este país.

Varias fuentes consultadas coincidieron en apuntar que la petición de esa certificación para productos de bajo riesgo, y ya con luz verde para el consumo en sus países de origen era “redundante” y no se basaba en riesgos científicamente demostrables.

La reglamentación de la Autoridad General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de China (Aosio, en inglés) había llegado en momentos en que este país estaba incrementando sus importaciones de alimentos de todo el mundo

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