29 de septiembre de 2017 15:18 PM
Imprimir

México tiene todo el ganado y la infraestructura asegurados

Sagarpa tiene asegurado al 86 % de la agricultura, al 100 % de la ganadería y a los pequeños productores con sus tierras y bienes.
“En México vivimos una sequía extrema en el año 1999 y la peor inundación en el 2010. Posteriormente enfrentamos la segunda sequía más fuerte en el 2011 y la helada más terrible de los últimos 140 años en el 2013”.
Así lo expresó Victor Manuel Celaya del Toro, director de atención al cambio climático de la secretaria de agricultura, ganadería, desarrollo rural, pesca y alimentación de México, Sagarpa.
Los agricultores son los más vulnerables y si todos son  pequeños, peor porque pierden todo su patrimonio. “En México, la inmensa mayoría de los productores son pequeños y por lo tanto, la necesidad de asegurarlos era latente”, dijo Celaya.
Mil millones de dólares
Celaya contó que “nadie le había puesto cuidado al tema hasta que en 2011 México tuvo que destinar más USD 1.000 millones en el rescate de una zona comercial que fue impactada por las heladas”.
Era un presupuesto que nadie lo tenía contemplado. “Tuvimos que desvestir un santo para vestir otro, como dicen los chilenos. En ese entonces agarramos presupuesto de todos lados”, explicó.
“México tiene 200 millones de hectáreas pero en 110 millones se desarrolla la ganadería y en 22 millones la agricultura. 130 millones de hectáreas. Si hay una helada, una sequía o un huracán, necesariamente va a afectar al sector agropecuario”, advirtió.
Aseguró ganado y bienes
¿Qué hizo México? ¡Construir la política de seguros del sector agropecuario¡ El Gobierno se ha dedicado 18 años a construir esa política, y para eso invierte en prevención sus propios recursos. “Es así que actualmente tiene todo el ganado mexicano asegurado contra desastres naturales”, replicó.
“Comenzamos con 500 mil cabezas y hoy tenemos 45 millones de cabezas aseguradas contra desastres naturales”, afirmó Celaya.
También tiene asegurada la infraestructura productiva de los ganaderos, es decir, un millón cien mil bienes.
El Gobierno tiene igualmente aseguradas 12 millones de hectáreas de 14 millones que están en manos de pequeños agricultores. “Nuestra penetración llega al 86 % en agricultora y al 100 % en la ganadería”, especificó.
Cuando empezó con el programa de aseguramiento, relata Celaya, el 98 % de los recursos provenían del presupuesto del Estado y el 1 % en ayudas. “Actualmente es al revés, el 99,8 % se usan en administración de riesgos y solo el 1 % en ayudas ex pos”, agregó.
En 2016 el gobierno invirtió USD 300 millones en compra de seguros y solo USD 86 mil en ayudas ex post. Este año lleva USD 320 millones gastados en seguros y en ayudas ex pos, cero.
“2017 es el primer año en la historia mexicana en el que no desembolsamos un solo dólar en ayudas ex post”, dijo.
Política pública
“En estos 18 años en los que han pasado 3 presidentes, 6 ministros, 6 viceministros y 6 cámaras de diputados, se construyó la política de Estado basada en administración de riesgos”, expresó.
En esos 18 años solo un equipo técnico de 10 personas ha estado al frente del desarrollo y la evolución de dicha política.
Para Celaya la idea es asegurar sin darle más importancia al norte que al sur, o al café que al plátano. Que los pequeños agricultores son los que tienen 10 hectáreas, o 20 cabezas de ganado, eso es lo de menos. Eso se va aprendiendo sobre el camino. Las calabazas se acomodan andando.
Luego de haber asegurado el ganado, los cultivos, los hierros y los predios, faltaba asegurar a las personas. “México está asegurando las actividades productivas, pero también a la persona. Una unidad productiva se colapsa, pero si muere la persona, muere la actividad”, puntualizó el funcionario de Sagarpa.
Cuatro lecciones
Celaya atribuye a cuatro factores el haber logrado este modelo de grandes coberturas:
1.El gobierno dio certidumbre a los actores del sistema. Asigna el presupuesto, se compromete y cumple.
2. Difunde, analiza y capacita, a los actores. De nada sirve diseñar en un escritorio en la capital de la República la política pública, sino se difunde hacia los actores.
3. Supervisa y evalúa qué se está haciendo en esa política pública.
4. Reglas de juego parejas para todos los productores.
De esta manera México comprendió que es mejor prevenir que curar y en vez de desvestir santos, prefiere apropiar el presupuesto para los seguros y apoyar  los pequeños productores agropecuarios. Es un esquema que el gobierno colombiano debería imitar.
Fuente:

Publicidad