17 de junio de 2010 01:30 AM
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Murió otro chofer y piden más controles en las fumigaciones

La muerte de un chofer de camión cordobés por una supuesta intoxicación con pesticida, ocurrida el martes, reavivó un pedido de los camioneros e ingenieros agrónomos para que el Gobierno y demás sectores involucrados controlen la aplicación de estos compuestos.

Se sospecha que la muerte ocurrió por el uso irregular de fosfuro de aluminio, un insecticida usado para fumigar silos.
"Este pesticida es altamente tóxico y está prohibido su uso por Senasa en camiones sin una ventilación de 96 horas", explicó Ricardo Weiss, agrónomo especialista en agroquímicos y representante del Colegio de Ingeniero Agrónomos de Córdoba.

En tanto, el gerente de la Federación Cordobesa del Transporte Automotor de Cargas (Fecotac), Pablo Trapani, aseguró que hace mucho tiempo que insisten con el mal uso de este producto.

"Hay una morosidad por parte del Ejecutivo. Están sucediendo hechos muy groseros", dijo.

Hace 20 días la Fecotac pidió ante el Consejo Provincial de Transporte que el Gobierno generara una norma para que todos los granos que salgan del campo ya estén libres de plagas para, de esta manera, evitar la fumigación de los camiones.

Hoy se reunirá el Consejo nuevamente y los camioneros insistirán en el tema.

Raúl Tentella (57) murió el martes presuntamente intoxicado por el insecticida que aplicaron en su camión días atrás en el puerto de Rosario. Era oriundo de Arias (Córdoba).

Es la tercera muerte atribuida al fosfuro de aluminio. El camionero Víctor Gaite (49) fue encontrado muerto en su vehículo el 30 de abril, en la playa de la empresa Nidera del puerto General San Martín, Santa Fe.

En tanto, Iván Podevils falleció el 11 de mayo en la playa de descargas San Miguel (puerto General San Martín) mientras aguardaba para bajar la carga de su camión. Estos dos choferes eran santafesinos.

En el puerto o en el campo

Según Weiss, la aplicación de este producto en el camión puede suceder en dos momentos. Durante la carga del grano en el campo, cuando detectan que tiene insectos (aunque a veces se aplica "por las dudas").

También en el puerto, cuando se observa que el camión tiene una plaga. No puede descargarse hasta no eliminarla.

En los dos casos, lo correcto es descargar el camión y aplicar el fosfuro de aluminio en un lugar hermético por 96 horas. Este tiempo, más las tareas requeridas, cuesta más dinero, que ruralistas y acopiadores tratan de evitar.

Entonces, el producto se aplica en la caja del camión. Los vapores altamente tóxicos liberados llegan a la cabina mientras el chofer está manejando o mientras duerme en el puerto a la espera de la descarga.

Trapani aseguró que si los choferes no aceptan ser fumigados de esta forma nunca más los dejan descargar en el puerto.

"En el puerto hay un negociado para que se realicen estas fumigaciones. Te colocan los gorgojos para que se gasten los 800 pesos que cuesta. Son pastillas que se colocan en la caja y el acoplado", indicó.

En un comunicado, el Colegio de Ingenieros Agrónomos también reclamó más controles al Gobierno y a todos los sectores involucrados, incluidos los agrónomos, únicos autorizados para comprar y recetar la aplicación del fosfuro de aluminio.

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