19 de junio de 2010 07:23 AM
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Mejores precios, las mismas dudas

Clima dispar para los cultivos en EE.UU. y en China

La plaza granaria internacional mostró en la última semana un interesante repunte de precios. Este comenzó con el reporte mensual de oferta y demanda de granos en el nivel mundial, difundido el jueves 10 por el USDA. En él, el organismo estimó una caída de casi el 12% en las existencias finales estadounidenses de maíz de la campaña 2010/11, como resultado de otra fuerte expansión del uso del cereal para la producción de etanol. A esto, se suman las expectativas de mayores importaciones chinas del cereal, país que continúa influyendo positivamente con sus abultadas importaciones en el mercado de la soja. En tal sentido, la evolución y el resultado final de la nueva cosecha del forrajero en China serán datos vitales para el mercado de cara a las próximas semanas, ya que de esos datos surgirá la posible futura actitud importadora. Al respecto, si bien las opiniones del mercado son encontradas, pareciera que (problemas climáticos mediante) la actual evolución de los cultivos no es la ideal, situación que se viene expresando a través de la comparativa firmeza de los precios del maíz en el mercado chino. En este contexto, no debemos perder de vista la excelente evolución del cultivo de maíz en EE.UU. y la buena marcha de la soja. Si bien aún falta superar los estadios más críticos en ambos cultivos (julio y agosto, respectivamente), por el momento en maíz la situación es muy favorable, lo cual permite inferir rindes superiores a los de tendencia. La confirmación de tal eventualidad generaría -desde el punto de vista de los fundamentals – un escenario de presión sobre los precios. Sin embargo, la evolución del valor del dólar estadounidense respecto de las demás divisas es un factor que puede seguir obrando como sostén de los precios granarios. Ello, más allá de la parcial revaluación actual de esta moneda frente al euro, puede seguir siendo un factor de incidencia crucial para la cotización de todas las commodities , dada la persistente búsqueda de refugio del mundo financiero. En el plano local, la soja disponible coquetea con los $ 900 por tonelada. Teniendo en cuenta que esa cotización obra como "número óptico", para buena parte de la mercadería que aún no tiene precio (más de 35 millones de toneladas), la venta, si es posible acompañada con la compra de calls en Chicago, se presenta hoy como la actitud más prudente para los vendedores. Respecto de la nueva campaña sojera, aún quedan varías aduanas por superar. El ya señalado período crítico de agosto en EE.UU.; la marcha de las agresivas compras chinas, y, a partir de agosto/septiembre, las siembras y el desarrollo de los cultivos en Sudamérica. Tales incertidumbres generarán situaciones de acentuada volatilidad de precios en el mercado, que permitirán efectuar coberturas. El buen inicio de la actual campaña estadounidense y la gran disponibilidad de soja en América del Sur hacen aconsejable tal proceder (en el rango de US$ 225/230) para parte de la futura producción sojera. Por último, acerca de la plaza triguera, el anuncio oficial de concesión de permisos de exportación por 3 millones de toneladas no tuvo impacto alguno en la plaza. Otro peligro para el desvirtuado mercado triguero es el anticipo oficial de los últimos días de una futura cosecha superior a los 14 millones de toneladas. En tal escenario, el excedente exportable local superaría las necesidades de Brasil y del resto de la región. Enviar nuestro trigo a zonas como el norte de Africa lo expone a tener que competir con cereal proveniente de los países de la ex Unión Soviética, el cual actualmente se cotiza (FOB) a US$ 165/170. Si ése fuera el precio en puertos argentinos, el valor al productor sería bastante menor que el actualmente ofrecido. Por Daniel Miró
El autor es presidente de Nóvitas SA

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