22 de abril de 2018 11:49 AM
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El humus de lombriz en cultivos

CompartiremailFacebookTwitterConocido desde hace miles de años, se dice que fueron los egipcios los primeros que vieron el aporte que las lombrices ofrecían a la agricultura e incluso elevaron a la santidad a este animal, sin embargo parece que en los últimos años con un cierto regreso del sector agrario a la producción ecológica, el humus […]

Conocido desde hace miles de años, se dice que fueron los egipcios los primeros que vieron el aporte que las lombrices ofrecían a la agricultura e incluso elevaron a la santidad a este animal, sin embargo parece que en los últimos años con un cierto regreso del sector agrario a la producción ecológica, el humus de lombriz  ha vuelto a ganar protagonismo siendo, de nuevo, una herramienta útil para quienes se dedican a esta actividad

El humus de lombriz, no es otra cosa que las deyecciones de estos animales. Se trata de un anélido invertebrado, especialmente en la fabricación de este producto se aprovechan las de la lombriz roja de California, que como curiosidad, además de ser hermafrodita, parcial pues si que necesita de otro se de su especie para su reproducción, cuenta con cinco corazones y seis pares de riñones.

Pero más allá de estas sorprendentes características es importante destacar como las lombrices son capaces de ingerir su propio peso de distintos materiales siendo las deyecciones que producen un elemento fundamental para la regeneración de los suelos pues ofrecen miles de microorganismos que contribuyen a ello.

 

Características del humus

Aunque las proporciones de nutrientes que aporta no son excesivas aunque si reseñables con presencia como nitratos (N), fosfatos (P), potasio (K) y magnesio (Mg) soluble e intercambiables fósforo (P) y calcio (Ca). Otras características que ofrecen son las que le dan ese gran valor para la agricultura. La primera, es, sin lugar a dudas, su ph neutro, a lo que se suma la importante proporción con la que cuenta de ácidos húmicos y fúlvicos, sin olvidar su gran capacidad de intercambio catiónico (CIC 150 a 300 meq / 100 gramos) que es lo que le da una gran capacidad para retener tanto nutrientes como agua que llega hasta los 1.500 cc / kg, lo que le convierten, evidentemente, en un extraordinario abono natural.

Todas esas características hace que en humus, a nivel físico, mejore la aireación de la tierra así como la retención ya señalada de nutrientes y agua; sin olvidar el incremento de la capacidad  de germinación de las semillas, el freno que supone para la erosión o la mejoría que aporta al manejo del suelo.

A nivel biológico, debemos destacar el aumento de la flora microbiana o el reforzamiento de la resistencia a las plagas y enfermedades.

 

Las dosis

Quizás, aquí lo primero que se debe señalar es que el uso de humus de lombriz no está contraindicado para ningún cultivo, siendo la sobredosificación una práctica imposible.

Por lo que se refiere a las dosis, (se adjunta cuadro) por ejemplo, en frutales de hueso y pepita para árboles adultos debe aplicarse entre 3 y 6 kilos por árbol, mientras que en las nuevas plantaciones esa cantidad debería ser de 1 a 2 kilos.

En labores hortícolas, en las solanáceas se debe aplicar un kilo de humus por cada metros cuadrado, mientras que en las hileras debería ser de 1 a tres kilos por cada metro lineal

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