23 de junio de 2010 13:03 PM
Imprimir

Brasil invade África con sus productos

San Pablo.- Brasil invade África trasladando al continente negro sus plantaciones de soja, caña de azúcar, algodón, arroz, entre otras, apostando fuerte a que la tierra más árida y pobre del mundo se transforme en el gran granero del mundo en 20 años.

Nunca antes se había visto una migración tan fuerte de empresarios del agrobusiness brasileño hacia Angola, Mozambique, Mauritania y Sudán. No es casual que el presidente Luiz Lula da Silva haya dedicado un especial interés a las relaciones diplomáticas y las visitas de Estado a África.

De las 37 embajadas que Brasil abrió en el mundo durante el mandato del presidente-operario, 16 fueron creadas en África.

La agricultura brasileña tiende a seguir creciendo, con el fuerte apoyo del gobierno de Lula, que días atrás anunció créditos por 53.000 millones de euros para sus agricultores.

«África tiene suelos fértiles, pero carece de tecnología, mientras los brasileños tienen la mejor del mundo» afirmó Gilson Pinesso, presidente de un grupo empresarial que plantará algodón en Sudán. «Dentro de 20 años África se convertirá en protagonista del agrobusiness mundial», agregó.

El grupo Odebrecht, una de las mayores empresas constructoras del mundo, ya actúa en Angola donde produce maíz y construyó una planta que elabora etanol a base de caña de azúcar, el nuevo combustible que se perfila como alternativa al petróleo. Se espera una primera cosecha de 400 mil toneladas de caña de azúcar.

Clonación

Los brasileños van a clonar sus plantaciones en ex colonias portuguesas como Angola y Mozambique, donde habla se la misma lengua que en Brasil.

El inédito expansionismo de los hacendados brasileños se extiende también a Mali, Ghana, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Sudán, Mauritania y Nigeria.

En esas tierras aún poco explotadas los brasileños libran una pelea cerrada con chinos y coreanos, que en los últimos años se han lanzado a una verdadera conquista de Africa.

Esta resulta particularmente atractiva por sus bajos costos de producción, mano de obra barata, su proximidad con los mercados europeo y asiático, y el precio ridículo de las tierras, que en Brasil se han encarecido.

Pero los obstáculos son muchos: la falta total de mano de obra calificada, la inestabilidad e imprevisibilidad política de sus gobiernos, los problemas de infraestructura, el hecho de que algunos países como Angola, donde la propiedad privada no existe y todas las tierras son del Estado.

Los emprendedores brasileños han debido negociar con las tribus que plantean obstáculos culturales y demoran mucho tiempo hasta aceptar vender sus terrenos.

Pese a todo ello los expertos evalúan que vale la pena apostar en África, que utiliza sólo el 10% de su superficie cultivable.

Brasil quiere estar en la primera fila de las naciones que en un futuro no muy lejano sacarán provecho de este aún no explotado maná africano.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *