12 de mayo de 2018 01:36 AM
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Agro : China y EE.UU. ahora plantean la “batalla” de las estadísticas

Mientras Pekín anuncia una menor demanda de soja, Washington dice que aumentará

La “guerra comercial” vigente entre los Estados Unidos y China se amplió anteayer al campo de las estimaciones agrícolas. En un contrapunto de versiones, desde la trinchera estadounidense advirtieron que la dependencia del país asiático de la soja importada crecerá en la campaña 2018/2019, mientras que desde el campo chino respondieron que no solo sus compras bajarán, sino que ya piensan en alternativas.

En esta nueva “batalla estadística”, anteayer el Ministerio de Agricultura de China informó que por primera vez en quince años sus importaciones de soja no crecerán durante la campaña 2018/2019 y que se ubicarán en 95,65 millones de toneladas, por debajo de los 95,97 millones que se prevé adquirir hasta el cierre del ciclo comercial 2017/2018.

Pocas horas después, en su informe mensual de estimaciones agrícolas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) indicó que las compras chinas de soja durante la nueva campaña superarán por primera vez los 100 millones de toneladas y que se ubicarán en 103 millones, por encima de los 97 millones proyectados para el ciclo 2017/2018.

Pero fue más allá el USDA. Como una forma de advertirle a su oponente que no tiene temor a las represalias (la chance cierta de que China restrinja sus compras en EE.UU.), anunció que durante la nueva temporada agrícola sus ventas externas de poroto de soja crecerán un 10,9%, al pasar desde los 56,20 millones del ciclo 2017/2018 a 62,32 millones, esto pese a que la cosecha estadounidense fue prevista en baja, de 119,52 a 116,48 millones.

China, por su parte, reiteró que continuará con su programa de fomento para que más productores dediquen tierras a la siembra de soja y señaló que su cosecha 2018/2019 crecerá de 14,60 a 15,27 millones de toneladas, un volumen que resultó superior a los 14,10 millones pronosticados desde los Estados Unidos.

Además, desde Pekín sostienen que la política de impulsar la producción de etanol de maíz (cosecha de más de 210 millones de toneladas por año) dejará un mayor volumen del subproducto de la industrialización del cereal, denominado grano seco de destilería con solubles, que podría ser el forraje que compense el menor uso de harina de soja en las raciones animales si finalmente la “guerra comercial” con Estados Unidos -hasta no hace muchos años era el principal proveedor chino, ahora lo es Brasil- limita la llegada de barcos con la oleaginosa estadounidense.

La semana próxima habrá una nueva reunión en EE.UU. entre negociadores de ese país y de China. Mientras tanto, ayer el mercado pareció acercarse más a la posición china que a la cifra optimista del USDA para las exportaciones estadounidenses, sobre todo tras el cierre de los negocios en la Bolsa de Chicago, que reflejaron una caída del 1,8% de los precios de la soja.

Por: Dante Rofi
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