28 de junio de 2010 07:49 AM
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Amenazan al Chaco en Bolivia enfermedades por sequía

La extendida sequía en el Chaco de Bolivia amenaza con enfermedades en humanos y ganado generadas por la escasez y contaminación del agua, advirtieron expertos y funcionarios del gobierno boliviano.

"Por la misma suciedad del agua hay problemas de salmonelosis, algunos padecimientos parasitarios y el animal cuando no se encuentra en buenas condiciones es muy vulnerable a una serie de enfermedades propias de la zona", dijo a Xinhua el especialista en Salud Ambiental, Roberto Mario Gironda.El responsable nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud, René Lennis, coincidió en que la aridez del ambiente y el polvo trae consigo muchos riesgos a la salud de las personas y animales.Ante esa contingencia, los expertos recomendaron hervir el agua más de lo habitual antes de consumirla.Entre octubre de 2009 y mayo de 2010, la sequía afectó a más de 32.000 familias en 76 municipios de siete departamentos bolivianos, según el Viceministerio de Defensa Civil.Sin embargo, la sequía agobia los cuatro puntos cardinales del país y ya se sienten los efectos de la falta de agua, en especial entre agricultores y ganaderos. Los 76 municipios más afectados representan el 23 por ciento de los 327 que cubren el territorio de Bolivia.La región del Chaco es la más castigada por la escasez de agua por la ausencia de lluvias desde noviembre pasado hasta lo que va de junio, con temperaturas de entre 35 y 50 grados.Según datos del gobierno, similar escasez de lluvias se vivió hace más o menos 20 años. El experto en Salud Ambiental, Roberto Mario Gironda, indicó que la prolongada sequía provocó que la tierra comience a perder humedad y los aguajes a quedarse sin agua.En esos aguajes los animales se proveen de agua, al igual que los habitantes de poblados donde no existen pozos. En el Chaco profundo, que comparten los municipios de Boyuibe, departamento de Santa Cruz; Macharetí en Chuquisaca, y Villa Montes en Tarija, así como en la llanura que colinda con Paraguay, la situación es dolorosa.El chaco boliviano comprende al menos 17 municipios de los departamentos de Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca.Afectada por falta de lluvias desde 2009, en esa zona los bovinos han comenzado a morir, al igual que los animales domésticos y según Gironda, "ahí es difícil encontrar un perro gordo".Animales silvestres, como el venado, que no es común ver por los caminos, se atreven a salir de la espesura del monte y se acercan a las zonas pobladas en busca de agua y comida, según comunarios del Chaco reportados por los medios de radio y televisión.Los árboles, donde ramonean esos animales y el ganado vacuno, están secos y en muchos las hojas empezaron a caer.El polvo y la contaminación de la poca agua que hay en los poblados del Chaco, comenzaron a generar enfermedades en humanos y animales, aseguró el responsable nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud, René Lennis."En las personas, los mayores riesgos son las infecciones diarreicas agudas, especialmente la salmonelosis, problemas de la piel, conjuntivitis y tétanos, entre otros males", dijo el funcionario.En ello coincidió el especialista Gironda, quien insistió en que las más recurrentes son las enfermedades diarreicas agudas por lo escasez de agua y el consumo de líquido contaminado."Los problemas de la piel se presentan sobre todo por la exposición a los rayos solares en medio del clima seco que caracteriza a la sequía", añadió Gironda.También es frecuente la conjuntivitis – enrojecimiento de los ojos – a causa del polvo, y lo mismo que tétanos, que se desarrolla por los restos de ganado muerto que no se recogen.El responsable de Epidemiología del gobierno recomendó a la población de la zona afectada por la sequía hervir el agua durante más tiempo de lo acostumbrado, a fin de que sea segura para el consumo, sobre todo para los menores, más expuestos a las enfermedades estomacales.Según el consultor del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) en el Chaco, Clemente Aguirre, por la falta del líquido los animales llegan a los aguajes fangosos donde quedan atrapados hasta morir.Además, por la falta de alimentos y agua el ganado consumen cualquier planta, que en muchos casos son tóxicas.Asimismo, los aguajes se convierte en focos de infección por el estiercol arrojado por el ganado y el agua es consumida por la población en riesgo permanente.Por lo demás, los animales que murieron a causa de la falta de agua, son alimento de las aves de rapiña, lo que genera más contaminación, añadió Aguirre.El gobierno ya invirtió poco más de medio millón de dólares para construir 28 aguajes comunales en el Chaco, pero muchos de ellos ya están secos.También pretende distribuir 850 toneladas de alimentos, de ellas 300 toneladas son de bagazo y 550 toneladas de alimento balanceado

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