28 de junio de 2010 14:24 PM
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Cultivo del arroz en Chile : Mal presente, buen futuro

Pese a la caída en la producción y los daños por el terremoto hay perspectivas interesantes para el cereal por la creciente demanda mundial.

Dentro de los rubros agrícolas, el más afectado por el terremoto del 27 de febrero fue el arroz. El 81% de la producción chilena -que ronda las 22.000 hectáreas- se encuentra en la Región del Maule, la zona más dañada por el movimiento telúrico. El daño a la infraestructura de riego golpeó fuertemente al cereal por su uso intensivo de agua -el cultivo se inunda-, justo cuando se acercaba la cosecha. Las estimaciones de los productores es que se perdió entre 20 a 30% del producto que no había sido cosechado.

Para mayor complicación de los agricultores, la última temporada ya venía con una caída de 20% en la producción, debido a las bajas temperaturas primaverales.

Es por eso que el ánimo entre los arroceros está bajo en estos momentos. La percepción entre los productores es que la siembra puede bajar para el año agrícola 2010-2011, debido a las dificultades financieras en que quedaron muchos de ellos.

Sin embargo, en un reciente estudio de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura se concluye que existen buenas perspectivas para el cultivo del arroz en Chile.

Según el organismo público, hay espacio para un crecimiento de 2% en la superficie arrocera chilena para la próxima temporada, con lo que el cultivo llegaría a 24.500 hectáreas.

La optimista proyección de Odepa descansa en las últimas tendencias de la demanda y la oferta internacional. De hecho, el notable crecimiento económico de los países asiáticos, a pesar de la crisis que vive el resto del mundo, mantiene al consumo de arroz creciendo a fuertes tasas.

Mientras que en la temporada 2008-2009 el consumo mundial llegó a 437,7 millones de toneladas, en 2009-2010 fue de 442,6 millones. Para el próximo año agrícola se proyecta un consumo de 453,4 millones de toneladas.

En tanto, la demanda ha sido zigzagueante. Mientras que en 2008-2009 llegó a 447,9 millones de toneladas, en 2009-2010 bajó a 442,2 millones de toneladas. Las perspectivas para 2010-2011 es que se recupere y llegue a 459,7 millones de toneladas.

Crece China

El caso más notable del cambio en el equilibrio de la demanda y la oferta es China. Con una población de 1.300 millones de habitantes genera 190 millones de toneladas de arroz al año. Usualmente, exporta 1,3 millones de toneladas. Sin embargo, el crecimiento de 0,63% de la población, sumado al alza de ingresos, pone una fuerte presión en el mercado interno. De hecho, se espera que la potencia oriental deje de exportar y se transforme en importador neto.

Mientras tanto, India, con una población de 1.150 millones de personas que crece a una tasa de 1,6% anual, cerró sus exportaciones de arroz –excepto el basmati- para asegurar el abastecimiento interno.

Por el lado de la producción, se esperan aumentos por el interés que genera en los agricultores la fuerte demanda.
De hecho, Tailandia, que en la práctica marca el precio del arroz a nivel mundial, aumentaría sus exportaciones.
Según una proyección de Odepa, ese país pasaría de envíos por 8,57 millones de toneladas en 2008-2009 a 10 millones en 2010-2011.

La respuesta de los países productores y el retiro de los fondos de inversionistas de las materias primas, a medida que el mercado accionario se recuperó, explican que en lo que va de 2010 los precios hayan caído. A modo de ejemplo, el arroz con 15% de grano partido registra una caída de 21% en este período.

Sin embargo, más allá de la tendencia de estos meses se espera que las perspectivas futuras sean positivas para los productores. Junto al crecimiento del consumo asiático, la menor oferta chilena sostendrá el precio en el mercado local. De hecho, la última cifra divulgada por Odepa a fines de mayo, indicaba un valor de importación de $18.745 por quintal, 8,5% superior a la misma fecha del año pasado. Uruguay no más El estudio de Odepa destaca el agresivo crecimiento de las exportaciones de arroz uruguayo. Con condiciones de producción similares a las chilenas, los charrúas lograron desplazar a EE.UU. del mercado europeo. A diferencia de los norteamericanos, los productores de Uruguay trabajan con semillas no transgénicas, lo que es muy valorado por los consumidores del Viejo Continente.  Agromeat

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