28 de junio de 2010 20:18 PM
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Aprueban la denominación de origen para el chivito criollo del norte neuquino

De esta forma se habilita a comercializar el producto a nivel nacional e internacional. Fueron evaluadas las pasturas, se supervisó la faena y la trazabilidad del animal

El Ministerio de Agricultura aprobó la “Primera Denominación de Origen” de un producto argentino, que en este caso correspondió al “Chivito Criollo del Norte Neuquino”.

En el evento estuvieron presentes el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, la senadora nacional Nanci Parrilli, el Intendente de Chos Malal, Carlos Lator, la diputada provincial Amalia Jara y representantes “crianceros”.

La Comisión Nacional Asesora de Indicaciones Geográficas y Denominación de Origen de Productos Agrícolas y Alimentarios, está integrada por técnicos y funcionarios del Ministerio de Agricultura, de los gobiernos provinciales, del INTA y del INTI.

También participan funcionarios de la Comisión Nacional de Alimentos del Ministerio de Salud, del Consejo Federal de Inversiones (CFI), del SENASA y del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).

En el encuentro hablaron Graciela Moya, Pantaleón Vázquez y José Correa, crianceros e integrantes del Consejo de la denominación del chivito criollo del norte neuquino, que impulsó esta iniciativa.

El 18 de mayo del 2009, la presidenta Cristina Kirchner, en su visita a Chos Malal, anunció la oficialización de la marca "Chivito del Norte Neuquino". La denominación de origen los habilita para comercializar el chivito del norte neuquino a nivel nacional e internacional.

Las autoridades presentes destacaron que los crianceros, pequeños productores marginales, han sido reconocidos por su trabajo, su esfuerzo y por demostrar que tienen un producto de calidad que está en condiciones de llegar al mundo.

El proceso que culminó en la Denominación de Origen comenzó en 2007, cuando un equipo técnico comenzó el análisis del expediente correspondiente. Durante meses se intercambiaron opiniones y se realizaron consultas con especialistas de distintas áreas. El estudio también incluyó un trabajo de campo para relevar y verificar la calidad sanitaria en toda la cadena de producción.

También fueron evaluadas las pasturas, se supervisó la faena y la trazabilidad del animal, entre otros análisis finales.

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