30 de junio de 2010 07:27 AM
Imprimir

Caracoles del campo a la mesa

La explotación de caracoles se da más que todo en países desarrollados como: Argentina, Europa, Estados Unidos, entre otros. Sin embargo, en Santo Domingo, en el páramo merideño se da el cultivo de estos moluscos por la empresa Helix Andina, la cual los distribuye a una franquicia de pizza en Mérida

El llegar a degustar un rico plato con caracoles es algo extraño para cualquiera en Venezuela, ya que éstos no pertenecen a nuestra gastronomía. En otras partes del mundo presentan una gran demanda, ya que son moluscos ricos en proteínas y minerales debido a que son alimentados de lechuga, zanahoria y rocas.

Según Douglas Uzcátegui, Gerente de Helix Andina, desde hace varios años se realiza la cría de caracoles en el páramo merideño. Los moluscos son seres especiales, ya que después de su cultivo, no dejan el lugar en que se dan; es decir, el área en que se fomenta el crecimiento y producción de éstos, se convierte en su hábitat.

Además, Uzcátegui comentó que: "el caracol de tierra es el que nosotros cultivamos y es el que seguramente, la mayoría de nosotros conocemos o hemos visto más de alguna vez en nuestro jardín".

El caracol, dijo el empresario, se puede encontrar en un estado silvestre, en campos, jardines, viñedos, debajo de las piedras, plantas e incluso en las paredes húmedas de algunas de nuestras casas.

Lo que pocos saben, es que este caracol, así como otras varias especies de moluscos, son comestibles y de muy habitual consumo en Europa, Estados Unidos, países asiáticos y africanos.

Aceptación en el mundo

Esta nueva gastronomía para la zona andina, tiene una gran aceptación en varios países del mundo.

Desde el año 1999, estudios reflejan que el consumo de caracoles sobrepasa las 300 mil toneladas anuales. Actualmente, la medida debe rondar la cantidad de 1.500.000 toneladas en el mundo, indicó Uzcátegui.

Esta nueva cocina la pueden degustar, por ahora, en la franquicia 150 Pizzas ubicada en el Centro Comercial Mamayeya, en la avenida Las Américas. En este establecimiento, para los amantes del buen gusto, los comensales pueden comenzar probando los moluscos en pizzas al ajillo o picantes. Son una recomendación de Douglas Uzcátegui, para que el paladar desacostumbrado se adapte fácilmente al sabor de las combinaciones sugeridas.

Algunas personas, seguidoras de la comida con caracoles, aseguran que es importante que éstos sean frescos al momento de su preparación. Por ello se escogen antes de la preparación.

Y la variedad también es tomada en cuenta. Recordemos que existen seis categorías del Helix aspersa müller. Se incluyen los caracoles súper grandes desde tres centímetros, con concha hasta de un centímetro.

Regeneran tejidos de la piel

Estos moluscos son de gran provecho en el mercado de la belleza, ya que tienen una gran demanda por su famosa baba de caracol, con la propiedad de regenerar los tejidos profundos de la piel.

Además, se utilizan vivos en terapias para recibir directamente las proteínas del molusco.

Helicicultura

El nombre que define a las personas encargadas de cultivar caracoles, es helicicultura. La actividad requiere de estricto rigor y, según los conceptos modernos del último convenio de Helicicultura realizado en Francia en el año 1994, consiste en la "cría a Ciclo Biológico Completo de Caracol Comestible Terrestre" en dispositivos abiertos naturales o cercados.

Las técnicas de cultivo del Helix, lleva ya muchos años de desarrollo, especialmente en países como Italia, Francia, España y EEUU.

El nombre científico ha sido asignado por varios motivos, siendo uno de éstos la característica de tener su caparazón de forma helicoidal, lo que a su vez, dio origen al concepto de Helicicultura.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *