30 de junio de 2010 13:45 PM
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A cuidarse de la roya del tallo y del virus del mosaico estriado

En el caso de los hongos funcionan las mezclas con estrobirulinas y triazoles. En las virosis es clave controlar las semillas y los ácaros que son un vector de la enfermedad.

La siembra del trigo marcha a buen ritmo en el centro-norte de Santa Fe. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que ya se implantaron casi la mitad de las 130.000 hectáreas que se proyectan para esta región. En el resto de la Argentina, las sembradoras vienen algo retrasadas porque falta humedad en algunas regiones productivas, por ejemplo el sudoeste de Buenos Aires, La Pampa y Córdoba.Por eso, en los lotes santafesinos es importante comenzar a tomar en cuenta algunas enfermedades que si no son controladas con eficacia pueden quedarse con un porción sustancial del rinde. Como sucedió con la campaña gruesa, va a ser importante no confiarse con los hongos, que pueden ser un verdadero dolor de cabeza en un escenario meteorológico que se presenta como bastante más húmedo que lo habitual para los meses de otoño e invierno. En este sentido, la fitopatóloga Norma Formento (INTA Paraná) advierte que la problemática sanitaria del trigo puede ser muy compleja. “La roya del tallo va en aumento, es un problema para las zonas de mayor temperatura y ya se detectó roya en trigos guachos”, adelantó, en un simposio sobre trigo que organizó la firma Syngenta en Mar del Plata. La roya negra o roya del tallo hace 3 años que se detecta, con mayor relevancia en lotes de producción. Otra enfermedad fúngica que habrá que controlar es la mancha borrosa, que afecta a casi todos los órganos del trigo, desde raíces, entrenudos, nudos, semillas, hojas, vainas y tallos. Como siempre explican los técnicos, la primera herramienta para acertar con la estrategia de control es el monitoreo constante, es decir: “estar encima del lote”.Los productores tampoco deberán bajar la guardia con el mosaico estriado, la virosis más importante de la Argentina (se la detectó en el 2002). “Hay que evitar el monocultivo y no usar semillas provenientes de lotes donde hubo mosaico estriado”, recomendó Formento. El virus puede ocasionar enanismo, necrosis, deformación de espigas, granos vanos, muerte de plantas y produce importantes disminuciones en el rendimiento que pueden alcanzar el 100% con pérdida total del cultivo. Hace cinco años también se lo detectó en lotes santafesinos y durante los ciclos 2007 y 2008 ocasionó severas epifitias en el sudeste bonaerense. No hay que olvidar que la enfermedad se transmite por semillas (1/10000) y por un vector, un ácaro muy pequeño (0,1-0,5 mm) que tiene un ciclo de vida muy corto y que sobrevive en plantas voluntarias de trigo, maíz y varias malezas, ya que depende estrictamente de un puente verde donde transcurrir el período libre del cultivo en el campo.En el sudeste de Buenos Aires, la zona núcleo triguera, las virosis asociadas con ácaros son un problema serio. “En la última campaña se registraron presencias importantes de ácaros en la zona sur de Buenos Aires; la recomendación es tratar de evitar sembrar trigo en lotes lindantes a otros donde se estén quemando rastrojos de trigo infectado”, aconseja Jorge González Montaner, coordinador de la Comisión de Agricultura de la región Mar y Sierras del Movimiento CREA. Medidas de controlHay varias cosas que los productores trigueros pueden hacer para reducir el impacto de estas enfermedades. Un primer paso es eliminar las plantas de cereales guachos (un vector de la roya) y controlar las malezas que son un reservorio de los ácaros que transmiten el virus del mosaico estriado. Además, en el mercado hay alternativas de fungicidas sistémicos que suprimen los hongos en la semillas y en el suelo. Para el control de roya, septoria y mancha amarilla se recomiendan fungicidas que combinen la acción de la estrobirulinas y de los triazoles. En este punto, González Montaner señala que cuando se tienen diferentes razas de royas que avanzan de manera agresiva, en general los triazoles solos son pocos efectivos. Pero cuando el avance de las royas se registra a una tasa moderada, sí generan resultados favorables. “Por esto, es necesario estar alerta para ver cómo evolucionan las enfermedades en el transcurso del año. Si el ataque es agresivo, es necesario ir hacia formulación de 2:1, es decir, dos partes de estrobirulinas y uno de triazol; esa formulación es la que mejor funciona cuando los ataques son muy fuertes”, precisa el especialista de CREA.   La fertilización, de la mano del aguaEs necesario ser cuidadosos con la fertilización, explica Jorge González Montaner (CREA). “Los efectos de los nutrientes aplicados deben ser aditivos. Si satisfacemos las necesidades teóricas de fósforo, nitrógeno y azufre, y finalmente el aporte esperado de agua no es suficiente, es probable que entonces hayamos aportado por demás. Es necesario establecer muy bien cuáles son las mejores combinaciones posibles para la cantidad de agua disponible”, agrega el especialista del sudeste bonaerense.  /// el dato    A no bajar la guardia. En las regiones de mayor temperatura las enfermedades fúngicas van en aumento. /// eN IMÁGENES    Dos enemigos. La roya del tallo (izq.) y el virus del mosaico estriado (der.)

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