2 de julio de 2010 05:54 AM
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Las empresas del sector del cerdo ibérico creen que el fracaso en el control de la Norma de Calidad agrava su situación de crisis

Las empresas del sector del cerdo ibérico creen que el "fracaso" en el control de la Norma de Calidad ha agravado su situación de crisis, al no impedir su "sobredimensionamiento" y "desarrollo desordenado" y no atajar la competencia desleal y el consiguiente perjuicio económico.

Esta es una de las conclusiones que se desprenden de los encuentros que las empresas del sector del cerdo ibérico de Castilla y León, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha han mantenido desde finales de abril para analizar la evolución del sector, su situación actual y sus puntos de vista sobre una "eventual" modificación de la Norma de Calidad. La Norma de Calidad, aprobada en 2007, establece requisitos como el peso, la raza, la alimentación y la forma de crianza de los animales que se sacrifican, con el fin de preservar la calidad y competitividad de estos productos. Fuentes de la Asociación de Industrias de la Carne de España-Grupo de Ibérico (Iberaice) han asegurado que es necesario de manera "urgente" dar un giro "drástico" en el control de esta Norma e integrar al sector, especialmente a la Organización Interprofesional (Asici), para que trabaje conjuntamente con las administraciones para garantizar que "lo que está escrito se cumple". También han destacado el apoyo "unánime" de las empresas a que todas las reproductoras y reproductores ibéricos, si son puros, estén inscritos en el libro genealógico de la Raza Ibérica que, en su opinión, debe ser controlado por una entidad totalmente independiente. Las empresas también han considerado necesario disponer de datos actualizados y "en tiempo real" sobre la evolución del sector del cerdo ibérico, ya que la "falta" o el "retraso" de los mismos les priva de un elemento clave para tomar decisiones. Asimismo, han abogado, según fuentes de Iberaice, por diferenciar y proteger las producciones tradicionales vinculadas a la dehesa, ya que el incremento de la producción intensiva ejerce una "enorme" presión sobre los ibéricos tradicionales que no pueden soportar la competencia, dentro del actual marco normativo "que no distingue suficientemente ambas producciones". En este sentido, creen que "se estaría produciendo un peligroso giro del sector hacia los productos de menor calidad", lo que provoca que "una parte muy significativa del sector (el intensivo) arrincone a los productos vinculados a la dehesa". Dentro de la diferenciación por calidad de las producciones extensivas, la mayoría de las empresas, según Iberaice, apuesta por modificar aspectos de la actual Norma de Calidad como reducir la carga ganadera máxima para las dehesas en bellota y recebo y aumentar el peso mínimo de los animales en el sacrificio. Asimismo, defienden cambiar la denominación de la calidad "recebo" por la de la "dehesa" o aportar mayor claridad en las calificaciones de alimentación y contribuir a una menor confusión del consumidor. Las empresas también han coincidido en que las producciones extensivas deben diferenciarse por calidad con figuras como la Indicación Geográfica Protegida (IGP) del cerdo ibérico y en que no deben rebajarse las exigencias en edades y pesos que recoge la actual Norma para la producción intensiva. No obstante, fuentes de Iberaice han indicado que no se ha alcanzado un consenso respecto al factor racial y, en especial, a las denominaciones de los cerdos ibéricos puros y cruzados.

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