2 de julio de 2010 13:57 PM
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Siete millones de toneladas “en negro”

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó maniobras "en negro" en el sector agropecuario que involucran una evasión de 615 millones de pesos.

Las operaciones, por más de siete millones de toneladas de granos, involucran a productores, intermediarios, molinos, acopiadores, estudios contables y exportadoras. En el ente recaudador estiman que la producción involucrada representa más de 5600 millones de pesos. Se trata de operaciones sojeras y, en menor medida, de trigo y maíz, por las cuales no se pagaron IVA ni Ganancias. Los datos presentados ayer por el organismo fueron recabados entre enero de 2009 y junio de 2010. El grueso de las maniobras fraudulentas se concentró en el nordeste de Buenos Aires y el sur de Córdoba. La operatoria más frecuente para la venta en negro de los cereales es el uso de individuos sin capacidad contributiva como “prestanombres” y la creación de sociedades fantasma.

El sector arrastra un abultado prontuario de elusión fiscal que, con diferentes operatorias, alcanza a todos los eslabones de la cadena: desde los productores hasta las poderosas multinacionales exportadoras, pasando por los distintos intermediarios. Según detallaron desde el ente recaudador, “la maniobra más común es la utilización de personas insolventes, indigentes, a las que les roban la identidad para inscribirlos en AFIP y obtener las claves fiscales. Desde ahí simulan el circuito financiero o medios de pago de las operaciones, con las que blanquean el cereal que adquirieron en negro”.

La soja se lleva el primer puesto. “Desde enero de 2009 se detectaron 6,5 millones de toneladas en ‘negro’, por un valor de 5200 millones de pesos, estimando una evasión de 570 millones de pesos”, precisó el titular de AFIP, Ricardo Echegaray. Muy por detrás de la oleaginosa se ubican el trigo y el maíz, al verificarse operaciones fraudulentas por alrededor de 400 mil toneladas. Además, el ente recaudador detectó maniobras de evasión impositiva con 343 mil toneladas de otros cultivos. “Los 615 millones evadidos corresponden sólo a los casos donde fue posible detectar las irregularidades, no significa que eso sea todo lo que se evadió”, apuntaron desde el organismo.

Entre quienes usufructúan el mecanismo desarrollado logísticamente por distintos estudios contables figuran productores, intermediarios, acopiadores y molinos. Aunque en el último eslabón de la cadena la producción suele llegar “legalizada”, AFIP también registró algunos exportadores realizando este tipo de maniobras para computar a su favor crédito fiscal inexistente. El mismo mecanismo de robo de identidad fue utilizado en una maniobra de evasión por 300 millones de pesos con 3,2 millones de toneladas de granos que anticipó este diario en 2008. Esa operatoria giró alrededor de la adquisición irregular de 130 mil cartas de porte –documento necesario para transportar la producción–, cuya emisión estaba todavía en manos de la Federación Agraria. En marzo pasado, cuando AFIP precisó nuevos datos de la investigación, desligó de responsabilidades a la entidad que conduce Eduardo Buzzi.

La mayor parte de los casos se detectaron en los controles ruteros del sur de Córdoba y el nordeste de Buenos Aires. “En esa zona el cereal se mueve todo el tiempo entre los campos y hacia los acopios, pero no es la única. También registramos irregularidades en Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Tucumán y Santiago del Estero”, apuntaron desde el organismo.

Los datos que surgen de la fiscalización abarcan un período de 18 meses. Sin embargo, el ente recaudador detectó el 78 por ciento de las maniobras entre enero y junio de 2010. La excelente cosecha en lo que va del año contrasta significativamente la situación de estancamiento y sequía de 2009, cuando AFIP “solamente” detectó evasión con 1,5 millón de toneladas de granos. A su vez, resaltaron que en los últimos meses se intensificaron los controles: durante el primer semestre se realizó la misma cantidad de operativos en las rutas que durante todo 2009. Las cartas de porte, los mecanismos de trazabilidad y los procedimientos en molinos y acopios completan el herramental específico del organismo para combatir la evasión en el sector.

En el ente recaudador recuerdan que en los primeros cinco meses del año AFIP realizó 157 allanamientos en empresas y estudios contables, mientras que el año pasado se habían efectuado 54. Los productores ocultos y la producción sin declarar detectadas finalizaron en la denuncia penal de 202 productores, de los cuales 49 fueron procesados, cuatro condenados y 16 detenidos. También se intensificaron las medidas en molinos y acopios. Desde el ente recaudador reconocen que “en Argentina persiste una ingeniería evasora muy grande que excede al sector agropecuario”.
Más allá del IVA

Las maniobras de evasión del sector agropecuario no se limitan al IVA y Ganancias. En 2008, antes que detonara el conflicto alrededor de las retenciones móviles, ARBA denunció que el 66 por ciento de los propietarios de tierra en jurisdicción bonaerense no pagaban ingresos brutos y que aquellos que sí lo hacían, declaraban sólo el 60 por ciento. Otro aspecto irregular que protagonizan las multinacionales exportadores de soja y subproductos es la triangulación con paraísos fiscales y “subfacturación en precios de transferencia” entre filiales: Cargill vende más de la mitad de su producción total a su filial uruguaya y, aunque se desconoce el precio que paga la empresa oriental, sus ganancias son muy superiores a las declaradas en Argentina. Una fuente adicional de evasión, con fuerte impacto social, es la extensa precarización laboral que se mantiene a pesar de la bonanza económica de los últimos años. En el medio rural, dependiendo de la producción, la informalidad asciende hasta el 70 y 80 por ciento.

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