5 de julio de 2018 12:22 PM
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El INTA ya ensaya con alambrados virtuales para ovinos

CompartiremailFacebookTwitterHace unas semanas, durante la conferencia ONE de la empresa Alltech, en Kentucky (Estados Unidos), me sorprendió una innovación de las muchas que se presentaban allí. La habían desarrollado unos chicos australianos y era más o menos un “alambrado virtual”. Funcionaba así: un ganadaro colocaba un dispositivo cerca de las orejas de sus vacunos (semejante […]

Hace unas semanas, durante la conferencia ONE de la empresa Alltech, en Kentucky (Estados Unidos), me sorprendió una innovación de las muchas que se presentaban allí. La habían desarrollado unos chicos australianos y era más o menos un “alambrado virtual”. Funcionaba así: un ganadaro colocaba un dispositivo cerca de las orejas de sus vacunos (semejante a una caravana) y entonces cada una de ellas comenzaba a ser un puntito negro en el mapa de su explotación, mediante una geo-referenciación de extrema precisión.

Luego, sobre una tablet y con imágenes satelitales de su campo, el productor trazaba un determinado cuadrante, marcando determinado lote y definiendo límites virtuales que reemplazaban un viejo cerco de alambre o el algo más moderno boyero eléctrico. Si las vaquitas que estuvieran pastando dentro de ese lote se aceraban demasiado a ese límite virtual, entonces el dispositivo emitía una señal (podía ser desde un sonido a una pequeña descarga eléctrica) que las hacía retroceder de inmediato.

Recuerdo el chiste que me hizo un productor argentino de carne y hueso cuando compartí aquella idea en las redes sociales. “Está genial el chiche ese, pero el problema es qué hacemos cuando vengan los cuatreros”, me dijo más o menos. En realidad no se me ocurrió respuesta en ese momento. Ahora que lo pienso quizás podamos identificar a los sujetos peligrosos con una tobillera electrónica (como la que se utiliza para la prisión domiciliaria) y santo remedio.

Luego descubrí que también un grupo de chicos de Tandil tenían su propio proyecto de alambrado virtual en el país.  Y más tarde me di cuenta de que, como en muchos otros casos, esto del alambrado por GPS es una de esas tecnologías que todos inventaron al mismo tiempo. Vaya casualidad.

Viene a cuento todo esto porque el INTA acaba de informar que está realizando ensayos con este tipo de alambrados virtuales en su sede del Valle Inferior de Río Negro, es decir cerca de Viedma, en la puerta de entrada hacia la extensa Patagonia. Confirmado, ya todo está inventado.

¿Qué están haciendo en el INTA? Ensayan colocando un dispositivo electrónico en el cuello de las ovejas que “al emitir un estímulo sonoro orienta el desplazamiento de la majada y permite el manejo eficiente de los pastizales”.

Así lo explican: dicen que en las grandes superficies patagónicas las ovejas suelen desplazarse sin rumbo y que esto dificulta un eficiente manejo de los pastizales. La consecuencia es el sobrepastoreo en algunos lotes y la degradación de los suelos.

Ricardo Zapata, técnico del INTA Valle Inferior de Río Negro, cree que un principio de solución sería recurrir a este tipo de dispositivos electrónicos, que también combinan (como el prototipo australiano) premios y castigos. El remio es un estímulo sonoro que invita al animal a modificar su dirección de desplazamiento. El castigo sería un leve estímulo eléctrico similar al que proporcionan los boyeros, “como reforzador de la conducta”, apunta el técnico.

El especialista aclaró que no es necesario equipar con el dispositivo a todos los ovinos de una majada sino que alcanza con entrenar a un número reducido y utilizarlos como “madrinas” o “llamadores” del resto del grupo.

“Luego, al mover a estos grupos que responden a los estímulos, se podría poner en práctica una rotación en forma remota”, indicó Zapata, que además sueña con utilizar drones o vehículos no tripulados para realizar una serie de mapas de vegetación en los campos patagónicos, que permitan conducir la majada hacia las zonas con mayor aporte de pasto.

“Estos mapas se cargan en el collar que llevan los animales y cada productor podría establecer los límites de los alambrados virtuales desde cualquier dispositivo móvil –tablets, celular o computadora–. A esto, a su vez, se le puede sumar comederos con suplemento y aguadas móviles, lo que permitiría crear condiciones inmejorables para el resto de los animales”, se entusiasmó el especialista del INTA.

Según el hombre, “el manejo de animales mediante alambrados virtuales aún está en el futuro, pero no muy lejano”.

Gracias… No me siento tan solo ahora imaginando este tipo de cosas. Aunque todavía no esté resuelto qué hacemos con los pumas y los cuatreros.

 

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