6 de julio de 2018 02:57 AM
Imprimir

Bolivia : Pollo, la carne más accesible en la Llajta

Exportación. El mercado cochabambino está saturado de pollos. La oferta supera ampliamente a la demanda. Es hora de que los avicultores comiencen a pensar y proyectar la exportación.

El martes, una singular protesta de los avicultores en la plaza 14 de Septiembre, a plena luz del día, llamó la atención de propios y extraños. Ese sector decidió instalarse en la Plaza Principal de la Llajta y regalar pollos vivos a los transeúntes.

La medida fue para que los cochabambinos vean que los avicultores están en crisis y que las autoridades gubernamentales no dan solución a las demandas que arrastran desde hace tiempo.

Los productores piden que el Gobierno regule el precio de la soya y sus derivados, principales insumos para preparar el alimento para las aves.

El 24 de enero, los avicultores elevaron la alerta de los problemas que estaban pasando y la amenaza de las industrias de oleaginosas que pretendían subir el precio de sus productos.

Los más de 3.500 avicultores pequeños, medianos y grandes del departamento compran unas 4.700 toneladas al mes.

Los representantes lograron reunirse, algunas veces, con autoridades del Gobierno, pero no alcanzaron resultados óptimos a sus demandas. Ahora, tras la protesta con los pollos vivos, ese sector amenaza con radicalizar las medidas de presión.

Los productores dicen que están trabajando a perdida, lo que está generando que varias avícolas se cierren. El presidente de la Federación de Productores Avícolas de Cochabamba, Héctor Cordero, dice que en los últimos meses dejaron de trabajar 1.200 de las 3.000 que hay en el departamento.

Según sus cálculos, el kilo de pollo debería costar más de 16 bolivianos al consumidor. En enero, se vendía a un precio que oscilaba entre 14 y 14.50 bolivianos. Ahora, las amas de casa lo pueden encontrar entre 9 y 11.50.

Los productores afirman que ellos entregan a 6 bolivianos el kilo y que son los intermediarios los que se llevan la ganancia mayor.

Ese sector exige al Gobierno central que asuma su rol y defina el precio del kilo de pollo.

Cordero señala que un productor pierde alrededor de 1 dólar por cada ave. El sector produce en promedio 1.8 millones de pollos al mes, por lo que sus pérdidas son de cerca de dos millones de dólares en el mismo periodo de tiempo.

El dirigente admite que en Cochabamba hay una sopreproducción de la carne blanca.

Si bien el panorama no es muy alentador para los avicultores porque, según ellos, los bajos precios y los intermediarios están matando a ese sector, las amas de casa son las que se están beneficiando porque tienen ese artículo de primera necesidad barato.

Es evidente que el sector avícola creció en los últimos años. Basta ir a los mercados para comprobar que hay una infinidad de granjas pequeñas y medianas que ofertan su producción.

Sin embargo, parecería que ese crecimiento de la oferta no está de la mano con el de la demanda. Entonces, viene a colación la preguntá ¿Será que llegó el momento de que los avicultores comiencen a mirar otros mercados dentro y fuera del país? Las empresas grandes, por ejemplo IMBA, comenzaron a exportar sus productos. Si bien todavía lo hacen en poca cantidad y a localidades fronterizas de algunos países vecinos, tienen previsto incrementar los volúmenes.

Se conoce que exportar no es una tarea fácil, debido a las exigencias que imponen los mercados internacionales; sin embargo, es una opción que deberían analizar los miles de avicultores cochabambinos.

No se debe olvidar que el Gobierno manifestó en varias oportunidades que una de sus prioridades es garantizar la alimentación de los bolivianos, pero también incentivar la exportación de la producción excedente.

Fuente:

Publicidad