8 de julio de 2018 20:52 PM
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Carne de cerdo: un diputado presentó un proyecto para restringir la importación

En el sector alertan que hoy no cubren los costos de producción

Después de una serie de reuniones con productores porcinos que plantean una situación de quebranto, el diputado nacional Eduardo “Bali” Bucca presentó un proyecto para que se declare la emergencia económica, productiva y financiera por un año a la cadena.

En esa línea, planteó que el Ejecutivo debería dinamizar líneas especiales de crédito a través de los bancos oficiales, establecer restricciones a la importación de carne de cerdo, instrumentar controles de trazabilidad sobre los productos de cerdo de origen importado para que los que ingresan como congelados no sean ofrecidos como productos frescos y crear programas de fomento a la competitividad destinado a pequeños productores.

También impulsa que se convoque a una mesa de diálogo para la construcción de un “plan porcino nacional”, que contemple los aspectos productivos, económicos, impositivos, promocionales, de escala y de desarrollo.

La iniciativa también contempla que la Afip arbitre los mecanismos necesarios para la devolución de los créditos fiscales generados por el IVA técnico o saldo a favor de IVA que se originen por la aplicación de alícuotas diferenciales.

LA NACION publicó esta semana la preocupación de los productores que afirmaron que reciben, como mínimo, cuatro pesos menos por kilo que el costo de producción. Entre el 75% y el 80% de la producción de cerdos está dolarizada (alimentos y proteínas).

En ese marco, la devaluación y la escasez de granos por la sequía complicaron al sector. Desde la Cámara de Productores de Cerdos de Córdoba, su presidente, Mario Aguilar Benítez, señaló que hasta diciembre/enero “había margen, pero empezó la caída y las pérdidas llegan a hasta cinco pesos por kilo”.

Bucca describe en el proyecto esos problemas y señala que la industria creció “exponencialmente” en los últimos años, “acompañado de una mejora en la eficiencia y una mayor demanda”. Plantea que eso permitió pasar de 4 a 17 kilos de consumo per cápita en los últimos 15 años.

“El crecimiento de la producción fue acompañado con el crecimiento de los productores, que a fines del 2015 superaban los 4700, con la particularidad de que son productores exclusivos de cerdos, y no una actividad secundaria. En la actualidad, el sector tiene 4600 establecimientos, 150 plantas de faena, 500 matarifes, 350 plantas de chacinados, generando 38.000 puestos de trabajo de forma directa y 35.000 indirectos”, agrega el texto.

También apunta que los productores están preocupados por la apertura de importaciones de cerdos, ya que no sólo ingresan para la elaboración de chacinados, sino que se ofrecen a la venta como “fresca”, luego de descongelada, “lo que implica no sólo un riesgo para la salud de los consumidores sino también implica un riesgo sanitario grave” debido a la posibilidad de propagación del Síndrome Disgenésico Respiratorio Porcino (SDRP).

En el caso de la importación, la Argentina viene importando desde Brasil y Dinamarca (menos del 10% de la producción) y acaba de abrir su mercado a los Estados Unidos.

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