7 de julio de 2010 09:52 AM
Imprimir

Ganancia por la soja puede ser considerada como transitoria

El ex presidente del Banco Central de Chile, Vittorio Corbo, cree que el próximo año el euro podría volver a la paridad con el dólar. «Esto es mejor para Europa de lo que fue a 1,50 por dólar y de lo que es hoy el 1,25», explicó a Ámbito Financiero.

El economista dialogó con este diario en la ciudad balnearia española de Santander, donde participó ayer del IX Encuentro Santander-América Latina que reúne a directivos del Banco Santander, analistas y funcionarios para debatir el presente y el futuro de Latinoamérica en medio de la crisis europea. Dijo que la Argentina debe seguir el camino de otros países de la región que dieron independencia a sus bancos centrales. Y aconsejó que las ganancias que el país obtuvo por el alza de los precios de la soja sean consideradas «una ganancia transitoria, que hay que invertir en mejorar la capacidad de crecimiento en el largo plazo en vez de gastar todo hoy. Es una regla de prudencia que puede servir mucho».

Periodista: ¿Cómo evalúa el proceso de canje de deuda argentino y la aceptación que finalmente se consiguió?

Vittorio Corbo: Creo que todo lo que haga la Argentina para seguir avanzando en el acercamiento a los mercados de capitales es importante y va en la dirección correcta. El país debe seguir trabajando para volver a insertarse. Y en cuanto al resultado, fue mejor aún de lo que se pensaba al comienzo, así que es una buena noticia.

P.: Como ex presidente de un Banco Central, ¿cómo evalúa el hecho de que en la Argentina se haya reemplazado al titular del BCRA por un funcionario más ligado al Gobierno?

V.C.: Lo único que puedo decir, y es una receta internacional, es que la Argentina debe seguir avanzando en el camino que ya hicieron dentro de Latinoamérica otros países con mucho éxito. Lo hizo Perú, México, Chile y el Gobierno de Lula da Silva en Brasil. Le dieron una gran independencia a sus bancos centrales porque éste es otro gran activo que se debe conservar.

P.: ¿Cómo es en su país?

V.C.: Hacia mitad de los años 70, el Banco Central era la caja del Gobierno. Había un solo funcionario para todos los trámites. Pedía un crédito y se lo aprobaba el mismo. Eso cambió completamente. Yo nunca jamás recibí un llamado, nunca me dijeron a qué personal contratar, nunca recibí indicaciones de ningún tipo para hacer mi trabajo.

P.: ¿Cree que es correcta la política monetaria argentina?

V.C.: No puedo juzgar eso, pero sí puedo decir que la Argentina ha tenido un tremendo beneficio en los últimos años, que nadie hubiera soñado, con respecto al precio de la soja en los mercados internacionales. Lo único que le aconsejaría a la Argentina es que hay que considerar que se trata de una ganancia transitoria la que ingresa por el alza de los valores de los commodities, y hay que invertir ese beneficio en mejorar la capacidad de crecimiento en el largo plazo en vez de gastar todo hoy. Es una regla de prudencia que puede servir mucho.

Pendiente

P.: ¿Qué desafío cree que tiene la Argentina hacia fin de año?

V.C.: Un trabajo pendiente es solucionar la inflación. La Argentina debe hacer un esfuerzo importante por tratar de volver a la estabilidad de precios, porque no sólo contribuye al crecimiento, sino que la falta de estabilidad es muy grave para los más pobres.

P.: ¿Cree que continuará la incertidumbre sobre la evolución de la crisis europea?

V.C.: La única forma de quitar la incertidumbre que genera hoy la crisis europea es mostrar transparencia en los estados de los bancos. Si hay bancos cuyo capital no les permite ser suficientemente robustos al shock, que también se anuncie la capitalización que se está haciendo. Esto debe hacerse con mucha prudencia y muy coordinado porque si no la crisis se va a exacerbar. Mientras esto no se haga, el crédito interbancario está bastante limitado y esto crea un riesgo de que haya una recesión crediticia mucho más pronunciada todavía. Hoy casi todos los bancos están usando en forma muy activa los fondos del Banco Central Europeo y esto no puede seguir.

P.: ¿En Estados Unidos ya se resolvió esa incertidumbre?

V.C.: Sí. Se resolvió muy bien cuando se decidió hacer los test de esfuerzo del sistema financiero. A los bancos que no tenían suficiente capital se los dotó de recursos para capitalizarlos que es lo que hace España en estos momentos con sus cajas de ahorro. Pero cuando son bancos grandes, es más difícil, sobre todo para los Estados que ya están comprometidos en el uso de su capacidad de endeudamiento. También se debe aclarar cómo funcionará el fondo de 150 mil millones de euros creado para apoyar a los miembros de la zona euro que están complicados. Y su funcionamiento también debe acelerarse.

P.: ¿Cómo cree que evolucionará el euro en este contexto?

V.C.: Europa va a crecer mucho menos que el resto del mundo y mucho menos que Estados Unidos. A la vez, las tasas de interés van a comenzar a subir antes en Estados Unidos que Europa. Por eso, yo no descartaría que haya un euro más parecido a la paridad con el dólar en los próximos 12 a 18 meses que lo que se observa hoy en torno a 1,25. Esto es mejor para Europa de lo que fue a 1,50 por dólar, y si llegara a uno, sería mejor todavía.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *