8 de julio de 2010 19:04 PM
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Enfermedades clostridiales en rumiantes

Las enfermedades clostridiales son producidas por bacterias del género Clostridium. Estos microorganismos se caracterizan por ser bacilos Gram positivos, anaerobios y esporulados. Esto quiere decir que no sólo son de importancia académica, sino que también es bueno conocer sus características para el momento de tratar de entender la patogénesis y/o realizar la prevención y el diagnóstico de las enfermedades clostridiales. El hecho de que los clostridios sean anaerobios significa que las posibilidades de infección son mayores en ausencia de oxígeno (como en el caso de heridas, traumas y otras afecciones o problemas).

Los clostridios son bacterias anaeróbicas (no sobreviven en presencia de oxígeno), pero sí pueden vivir en medio oxigenado en su forma esporulada (como esporas). Así tienen la facilidad de permanecer en forma de vida latente por largos períodos.

Las esporas son ingestadas, permaneciendo en el cuerpo de los animales. Cuando encuentran las condiciones apropiadas, se desarrollan a su estado vegetativo, reproduciéndose activamente y produciendo toxinas causantes de las enfermedades.

Para que los animales enfermen, se necesita que se rompa el equilibrio tisular (tejidos), mediante una alteración (una herida, un golpe, un acto quirúrgico) que permita al clostridio obtener las condiciones de anaerobiosis necesarias para una multiplicación activa.

TOMA DE MUESTRAS

Es de fundamental importancia que los encargados de hacer el trabajo de toma de muestras de animales para el diagnóstico tengan la debida precaución para que estén el menor tiempo posible en contacto con el oxígeno antes de ser procesadas.

Conocer la morfología de estos microorganismos es importante al momento de tratar de interpretar un frotis (muestra de sangre), realizado a partir de material de campo o cultivos de laboratorio.

Si bien los clostridios son anaerobios, existen distintos grados de tolerancia al oxígeno. Dentro de los clostridios patógenos para los animales, hay especies bastante tolerantes al oxígeno, como lo son el  Clostridium perfringes y otras muy sensibles, como es el caso de Clostridium novyi.

PUERTAS DE ENTRADA DE LA BACTERIA

Existen diversos tipos de clostridum, que tienen dos tipos de entrada hacia el animal. Uno de ellos es por la ingestión, que se da cuando el animal come el pasto. Los tipos de clostridios que ingresan por esa vía son: Clostridium chauvoei; Clostridium haemolyticum; Clostridium novyi tipo B, Clostridium perfringens tipos A, B, C; Clostridium perfringens tipos B, C, D; Clostridium botulinum C, D.

También están los clostridios que ingresan por las heridas que sufren los animales, y que son: Clostridium septicum; Clostridium chauvoei; Clostridium sordellii; Clostridium perfringens; Clostridium novyi; Clostridium tetani.

Además de las anteriores, está el Clostridium perfringens, una especie que ingresa por el orificio de los pezones y que causa la mastitis en todas las hembras que no se han vacunado y, principalmente, en las vacas lecheras a causa del estrés.

SÍNDROMES CAUSADOS POR LA BACTERIA

Existen tres síndromes que son causados por las bacterias, una vez que ingresan al animal. Algunas actúan más rápido que otras, sin embargo todas son mortales.

SÍNDROME NERVIOSO: tétano: es producido por Clostridium tetani, que es un habitante normal del intestino de los animales; por lo que en general se lo encuentra en corrales u otros ambientes con materia fecal, donde sus esporas pueden sobrevivir por muchos años. Heridas de castración, inyecciones, esquila y descole son los predisponentes más frecuentes del tétanos.

Botulismo: es una intoxicación alimentaria bacteriana causada por una neurotoxina, producida por la bacteria Clostridium botulinum. La bacteria entra en el cuerpo mediante heridas abiertas, pero también puede vivir en alimentos mal enlatados o almacenados en recipientes abiertos o inapropiados.

SÍNDROME CUTÁNEO MUSCULAR: Carbunco sintomático (Mancha pe): Es una enfermedad infecciosa de evolución aguda y mortal. Es propia de los rumiantes y de carácter no contagioso. El agente responsable es el Clostridium chauvoei: produce inflamaciones musculares enfisematosas. Es un microorganismo de  campos húmedos. Son sensibles a él los bovinos y los ovinos de todas las edades. La vía de entrada es a través de heridas en la piel.

Edema maligno: causada por el Clostridum septicum. Este germen penetra por excoriaciones o heridas de la piel. Es una enfermedad infecciosa que desarrolla inflamaciones que se hunden al presionarlas y que al abrirlas, contienen gran cantidad de un material gelatinoso sanguinolento; pero a diferencia del carbunco sintomático, en estas inflamaciones hay poco gas y la afección es intermuscular.

MECANISMOS DE DEFENSA

El animal cuenta con su propio mecanismo de defensa también conocido como resistencia (inespecífica). En el caso de la piel, los animales cuentan con un sistema mecánico-químico, en donde se destacan la acidez PH 5,3; ácido graso, lisozima y luz solar más vitamina D.

También están los mecanismos de defensa vía mucosas que está en las cilias, mucus y drenaje linfático.

Otro de los mecanismos es vía inflamación, en donde el cuerpo del animal muestra tumores, rubor, calor y dolor.

Finalmente, están los mecanismos conocidos como fagocitosis, o células que rodean con su membrana a los antígenos. Para este trabajo están los microfagos leucocitos y microfagos monocitos.

INMUNIDAD

También está el mecanismo de defensa contra agentes infecciosos denominado inmunidad, la cual puede ser en un caso hereditaria o natural, y en otro caso puede ser adquirida.

La inmunidad hereditaria: se divide a su vez de acuerdo a la especie (absoluta-TBC aviar no al hombre; relativa-ántrax no a pollos); de acuerdo a la raza (coccidiodonicosis para los animales más negros); al individuo (nutrición, equilibrio hormonal, vitaminas, minerales); y a la edad (animales jóvenes y viejos más susceptibles a TBC).

La inmunidad adquirida: se divide en natural y artificial; ambas se dividen en activa y pasiva.

VACUNACIÓN

La vacunación consiste en la inducción o producción de una respuesta inmunitaria específica y protectora a anticuerpos o inmunidad mediada por células, por parte de un individuo sano susceptible como consecuencia de la administración de un producto inmunológico.

La vacuna puede estar constituida por un microorganismo, una parte de él o un producto derivado del mismo (antígenos inmunizantes), con el objetivo de producir una respuesta similar a la de la infección natural, pero sin peligro para el vacunado. Se basa en la respuesta del sistema inmunitario a cualquier elemento extraño (antígeno) y en la memoria inmunológica.

TIPOS DE VACUNAS

Existen diversos tipos de vacunas que los encargados de manejar los animales deben conocer. Por ejemplo, están las vacunas a gérmenes vivos atenuados (virales o bacterianas).  Estas no deben perder ni una gota, ya que los gérmenes vivos pueden infectar un hato que no tenía ese problema: vacunas a gérmenes muertos (virales o bacterianas); vacunas con toxoides o anatoxinas; vacunas de subunidades.

Autovacunas: vacunas monovalentes; vacunas combinadas o polivalentes.

Adyuvantes: (son sustancias utilizadas para aumentar la antigenicidad de un producto): oleosos; saponina.

Geles minerales: hidróxido de aluminio; fosfato de aluminio y sulfato potásico de aluminio.

CONSERVACIÓN DE VACUNAS

Es de fundamental importancia que todas aquellas personas que manejen las vacunas conozcan a qué temperatura se deben mantener las ampollas o frascos, pues no deben perder la “cadena de frío”, la cual debe ser entre 2 ºC a 8 ºC. Las vacunas más lábiles, o poco estables, son las de virus atenuados. Por tanto, hay que mantener las vacunas en cámaras frigoríficas, hielo seco y otros elementos.

EN RESUMEN

Lograr un hato ganadero sano y en el cual el nivel de mortandad sea bajo, dependerá siempre de la nutrición, la sanidad y el buen manejo que el propietario se proponga dar a sus animales.

La permanente observación, un calendario sanitario estricto y que se cumpla; alimentación adecuada y las condiciones de instalaciones y de manejo suficientes ayudarán a lograr el objetivo de una hacienda bien trabajada.

Director y Técnico de CEDIVEP SRL.
Prof. Dr. Antionio Rodríguez

Fuente:

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