26 de julio de 2018 11:21 AM
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Cómo funcionan los “comederos inteligentes”, el proyecto de innovación premiado en La Rural

Los investigadores de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA recibieron el galardón CiTA de Oro en La Rural gracias al nuevo desarrollo que permite evaluar el consumo individual y el comportamiento de cada animal

Para comprender por qué la Argentina puede cerrar el 2018 en el 7º puesto del ránking mundial de exportadores de carne bovina, hay que ir hacia atrás en la cadena de producción, y en el desarrollo de tecnologías que ayudan a una mayor productividad.

Luego de años de trabajo e investigación, los investigadores de la Estación Experimental Agropecuaria del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (EEA-INTA), en la localidad pampeana de Anguil, recibieron el premio CiTA de Oro -máximo galardón que otorga el Centro Internacional de Innovación en Tecnología Agropecuaria (CiTA)-.

Los “Comederos Inteligentes” fueron reconocidos con este premio en
la categoría “Sistemas de Automatización de Origen Nacional”. Se trata de un desarrollo que permite evaluar el consumo individual y el comportamiento de cada animal perteneciente a un rodeo determinado.

Se basa en la automatización, el desarrollo y la optimización de comederos para el monitoreo de la alimentación del ganado ovino y bovino y es adaptable a otro tipo de producciones

 

¿Cómo funciona?

El sistema provee de información precisa y hace posible una selección más eficiente de la dieta y las raciones para una mejor conversión del alimento a carne. El presidente del INTA, Juan Balbín, consideró que esta herramienta “va a revolucionar sistemas de selección en toda la ecuación ganadera en los próximos años”, y agregó que “esto nos puede posicionar a nivel internacional en un concepto extremadamente innovador que pasa desde mejorar la conversión, hasta bajar la huella de carbono y bajar el concepto de emisiones”.

Por su parte, el coordinador del programa Carnes y Fibras del INTA, Aníbal Pordomingo, destacó que “estos diseños son los caminos que el Instituto quiere intensificar y profundizar junto con los productores: desarrollar cosas para gestionar mejor su producción, para tomar decisiones inteligentes”.

Pordomingo manifestó que el galardón de CiTA “es un gran respaldo y es un gran empujón hacia un futuro en el que creemos que la ganadería argentina tiene que estar, un futuro global, un futuro de competitividad y donde la ganadería tenga compromisos fuertes con la sociedad y con el medioambiente”.

Las ventajas del “Comedor Inteligente”

En diálogo con Infobae, el Ing. en Sistemas e investigador del INTA-Anguil, Ricardo Garro, explicó que la idea de los comederos inteligentes es evaluar el consumo individual de los animales a través de la identificación por medio de un chip que comparten cada uno de los especímenes de esa caravana comercial. “El objetivo es medir el consumo residual; esto significa conocer cómo el animal convierte lo que come por día en kilos de carne. De esa manera se puede saber cuáles son los que comieron menos de lo esperado y ganaron mayor peso que el promedio”, detalló el técnico.

Las instalaciones de la Estación Experimental del INTA en La Pampa, donde están los Comederos Inteligentes para evaluar el consumo individual de los toros. (Crédito: Ricardo Garro / INTA-Anguil)

Las instalaciones de la Estación Experimental del INTA en La Pampa, donde están los Comederos Inteligentes para evaluar el consumo individual de los toros. (Crédito: Ricardo Garro / INTA-Anguil)

Garro señaló que, hasta el desarrollo de estos comederos, la evaluación de los animales se realizaba de manera aislada. “Antes se encerraba un toro en un corral, se lo alimentaba y al día siguiente, se pesaban sus desperdicios y en función del resultado se calculaba cuánto había ingerido”, afirmó el ingeniero y aclaró que “lo que se estaba perdiendo de evaluar era el comportamiento grupal del animal”.

Los primeros ensayos se realizaron con unos 13 toros. Hace menos de dos semanas comenzaron las primeras pruebas externas con unos 43 machos que proveyó el grupo Cabañas de CREA-(Consorcio Regional de Experimentación Agrícola) y que estarán bajo análisis durante 70 días en la EEA-INTA Anguil. “Es la primera vez que se utiliza esta herramienta fuera de los ensayos que estábamos realizando para validar los equipos”, advirtió Garro y explicó que, una vez que se registra el consumo individual de cada animal, se hace una correlación con la ganancia en peso para determinar cuáles fueron los toros con mayor eficiencia en la conversión del alimento consumido a los kilos de carne ganados.

“Esa condición de eficiencia en la conversión se hereda de padres a hijos. Es un elemento más a la hora de seleccionar un toro. El siguiente paso sería la evaluación de los hijos de esos toros para ver cuánto es lo que transmite ese padre en relación a las características genéticas de conversión”, se entusiasma Garro.

El investigador destacó que: “Lo interesante es que se puede monitorear el rodeo de manera constante, dándonos la posibilidad de medir si un animal no entró a comer o está comiendo menos, lo que nos permite recibir una alerta temprana de esa situación”, y añadió que también se pueden hacer otro tipo de mediciones más allá de la variable de consumo, como enfermedades, por ejemplo.

Próximos pasos

El investigador del INTA-Anguil anticipó que están iniciando negociaciones con establecimientos tamberos para aplicar esta herramienta y así evaluar los índices de conversión de kilos de alimento en litros de leche. “Se abre un camino muy interesante para el productor”, afirma. Garro se muestra aún más optimista y afirma que el objetivo es confeccionar una red nacional de evaluación con la expectativa de desarrollar estos comederos para otras especies, como los ovinos y caprinos.

“Buscamos generarle al productor la información más precisa posible para que pueda agregar valor a su producción de la manera más eficiente, a través de la aplicación de innovación a todo el proceso productivo para la mejor toma de decisiones”, dice Garro.

Según el investigador, “el proyecto de los comederos se ubica bajo el paraguas de lo que se denomina la Internet de las cosas, en
donde todo está conectado y genera información constantemente para
intercambiarse con otros sistemas; tal como sucede en la agricultura de
precisión donde las máquinas van generando datos para hacer cada vez más
eficiente su trabajo”.

Se están iniciando negociaciones con establecimientos tamberos para aplicar esta herramienta y así evaluar los índices de conversión de kilos de alimento en litros de leche. (Getty)

Se están iniciando negociaciones con establecimientos tamberos para aplicar esta herramienta y así evaluar los índices de conversión de kilos de alimento en litros de leche. (Getty)

Por último, Garro advirtió que: “El desarrollo de una innovación es una herramienta, no es el objetivo final. La tecnología va a ser cada vez más importante para solucionar el desafío de alimentar a cada vez más seres humanos en el futuro”.

La cita del campo

Con la innovación en ganadería de precisión de los Comederos Inteligentes, el INTA se alzó con el premio CiTA de Oro por segundo año consecutivo.

Pero se conformaron otras 20 categorías, además de la que se llevó el mayor
galardón, cuyos proyectos fueron reconocidos por su aporte a la  investigación y desarrollo en el sector agroindustrial, en una ceremonia que se llevó a cabo durante la Exposición Rural de Palermo.

Más de 80 proyectos se presentaron para concursar en los rubros Accesorios para Maquinaria Agrícola; Agricultura de Precisión; Apps (aplicaciones para dispositivos móviles); Bienestar Animal; Equipos Forrajeros; Estrategias de Comercialización; Fertilización y Distribución de Efluentes; Maquinaria para Economías Regionales; Medio Ambiente; Producción Animal; Productos Biológicos; Protección de Cultivos; Prototipos; Sanidad Animal; Siembra; Sistema de Automatización de Origen Extranjero; Sistemas de Transmisión y/o Tracción; Software; Uso de Energías Alternativas; y Agregado de Valor en Origen.

En diálogo con Infobae, el Coordinador del Jurado de los Premios CiTA, Ing.
Agr. Claudio González, consideró que “el crecimiento que tiene el sector
agropecuario en la Argentina está acompañado con el desarrollo del sector
tecnológico. El horizonte es muy claro: todo lo relacionado a sistematización, robótica y análisis de la información son las innovaciones más preponderantes, no sólo en las agricultura de precisión sino también en ganadería”.

González aseguró que: “Las nuevas generaciones motorizaron la
implementación de las últimas tecnologías en las empresas familiares del agro. Los que no lo hicieron, no tienen otra alternativa que subirse a la ola de cambio, sino se quedan afuera de los sistemas productivos. Hoy cuando vas a comprar una maquinaria agrícola, una bolsa de semillas o un agroquímico tenés que saber de tecnología”, explicó.

En relación a los costos de implementar nuevas herramientas señaló que:
“Cuando se incorpora una nueva tecnología, los dos primeros años se debe
hacer una inversión mayor; sin embargo, en la actualidad el mercado está muy diversificado y con una oferta muy amplia, lo que genera que bajen aún más rápido los costos”.

Además, opinó que “la brecha en cuanto a adopción de tecnologías se ha achicado muchísimo. Muchos de las iniciativas que se presentaron en los Premios CiTA se van a ver en los próximos meses en las grandes exposiciones del sector en los EE.UU. o Europa”.

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